En 2002, la capacidad de reserva de la OPEP —es decir, la producción que un país puede volver a introducir en el mercado en un plazo de entre 30 y 90 días y mantener a partir de entonces— representaba el 14,5 % de la producción mundial de crudo. En los primeros siete meses de 2026, ya solo representaba el 1 %.