Desde febrero de 2022, cientos de miles de ucranianos han ido al frente. Para algunos de ellos, movilizados desde el comienzo de la guerra, la perspectiva de volver a la vida civil es cada día más remota, pues matar en defensa propia se ha convertido en un acto cotidiano. Durante varios meses, Anna Colin Lebedev investigó a estos ciudadanos transformados en guerreros y las redes que los apoyan —una inmersión profunda en el paso al adiestramiento a la guerra de una sociedad—.