Doctrinas de la Rusia de Putin

El Kremlin se prepara para una derrota en Ucrania

Para «vender» el fracaso estratégico de Rusia como una victoria, los comunicadores de Putin están perfeccionando su lenguaje en caso de que se alcance un acuerdo.

Traducimos un documento clave en el corazón de la fábrica de realidades alternativas.

Autor
Guillaume Lancereau
Portada
© Ramil Sitdikov/AP

En Rusia, cualquier declaración del presidente, de un ministro o de un diputado suele presentarse como parte de una «ideología» de contornos complejos, difícil de definir y profundamente misteriosa, que requeriría toda la destreza interpretativa de los comentaristas europeos para poder desentrañarla con toda claridad.

En realidad, el mundo político ruso es tremendamente anodino. Al igual que en otros lugares, está compuesto en gran parte por tecnócratas y estrategas políticos (polittejnologi) y por especialistas en comunicación (piarščiki). 

El medio ruso Dos’e ha aportado nuevas pruebas que revelan un plan elaborado el pasado mes de febrero por los colaboradores de la administración presidencial: una presentación en PowerPoint que propone una serie de argumentos destinados a «vender» a la población rusa una imagen positiva de la «victoria» en el supuesto de que se llegara a un acuerdo de paz con Ucrania. 1

Este documento, elaborado por el entorno de Serguéi Kirienko, subdirector de la Administración Presidencial, ofrece cuatro conclusiones. 

En primer lugar, confirma que los responsables del Kremlin son conscientes de la situación actual de Rusia. Las pretensiones territoriales se han reducido: ya solo se refieren a las regiones de Donetsk y Lugansk, así como a los territorios de Jersón y Zaporizhia hasta la línea del frente; las tropas rusas incluso se retirarían de las regiones de Sumy y Jarkov. Los autores de esta presentación explican que «hay que saber parar a tiempo», es decir, antes de que las fisuras que observan en las esferas económica y social del país conduzcan a su colapso. De hecho, continuar con una guerra de desgaste le costaría enormemente a Rusia a cambio de una ganancia bastante escasa. La presentación incluso evoca una «victoria pírrica» en caso de obstinación militar.

Por otra parte, la sucesión de «mensajes clave» que los responsables de comunicación del Kremlin sugieren dirigir a los distintos sectores «problemáticos» de la población rusa (desde los ultranacionalistas radicales hasta los empleados del complejo militar-industrial, pasando por los veteranos) pone de manifiesto hasta qué punto la élite política del país está dispuesta a todo tipo de contorsiones discursivas para crear una realidad alternativa —o incluso varias realidades contradictorias, ya que los autores son capaces de sostener que Vladimir Putin siempre se ha pronunciado a favor de soluciones «pacíficas» y que Rusia considera la «paz» como el valor humano más elevado, al tiempo que reconocen que la palabra y la idea de «paz» están hoy «criminalizadas» en Rusia. En lugar de ideología, aquí solo encontramos una serie de fórmulas movilizadoras, palabras clave y estrategias políticas destinadas a garantizar, a la larga, que todo el mundo perciba el resultado de la guerra como una victoria innegable, que se debe atribuir a Vladimir Putin.

Como nunca deja de hacer la propaganda rusa, este documento enumera además una serie de falsedades. Si bien el argumento de la «catástrofe humanitaria» evitada en el Donbás gracias a la intervención rusa sigue siendo un clásico, resulta más sorprendente descubrir que el ejército ruso se habría revelado como «el más operativo del mundo». Los comunicadores del Kremlin están dispuestos a afirmar que la toma de Kiev nunca fue un objetivo militar, mientras que la frase «tomar Kiev en tres días» se ha convertido desde febrero de 2022 en un meme para decenas de millones de personas. Por el contrario, si bien Rusia siempre ha presentado la «desnazificación» total de Ucrania como un objetivo de guerra, los autores de esta presentación se ven obligados a plantearse una «desnazificación limitada», sin duda demasiado conscientes de que no hay nada que desnazificar en Ucrania, o más bien, nada más que en cualquier otro lugar de Europa, y sin duda menos que en Rusia.

Este documento pone de manifiesto un temor difuso y un cierto desprecio hacia la población. Los veteranos y los «patriotas» en los que el poder se apoya militar y políticamente no son aquí más que masas informes en manos de los responsables del Kremlin, a quienes les asusta su potencial para canalizar el descontento y movilizar al resto de la población. Este desprecio y este miedo son perfectamente comprensibles por parte de unas élites aisladas del mundo, que saben perfectamente que han vinculado su futuro personal al de Vladimir Putin y que correrían el riesgo de caer en caso de que el régimen se tambaleara.

En cualquier caso, la puesta en marcha de este plan se encontraría con un obstáculo de gran envergadura: el propio Vladimir Putin. Mientras los asesores de la administración presidencial se esfuerzan por hacer valer que hay que saber detener una guerra en el momento oportuno, el alto mando militar ruso parece, por el contrario, empeñado en convencer al presidente de que las tropas podrán ocupar la totalidad del Donbás de aquí al otoño de 2026.

A la vista del retroceso territorial del ejército ruso que se observa por primera vez desde 2023 y de las dudas expresadas por un aliado tan valioso como Xi Jinping, 2 quien considera que Vladimir Putin podría muy bien «lamentar» algún día haber iniciado esta guerra, los portavoces del Kremlin parecen, paradójicamente, en un panorama saturado de mentiras, los más cercanos a la realidad.

Expectativas y realidad 

La VOV [Velikaja otečestvennaja vojna o Gran Guerra Patria] sigue siendo la única imagen de referencia de la Victoria en la conciencia colectiva. 

Pero esta vez las cosas serán diferentes. 

  • No habrá ningún «acto de rendición». Hace ya mucho tiempo que las guerras ya no terminan así. La propia Segunda Guerra Mundial continuó tras la rendición de Alemania y el primer acto de rendición de Japón. 
  • No habrá ninguna «toma de Kiev». Nunca nos hemos fijado ese objetivo. 
  • Es en el campo de batalla donde llevamos a cabo la «desnazificación».
  • Cuando se firme el acuerdo marco, es probable que Zelenski siga en el poder. 
  • En la era de la información, la victoria no puede ser unilateral. Estados Unidos, Occidente y Ucrania reivindicarán la suya. De hecho, esto ya se observó en el verano de 2025 en el caso del conflicto entre Irán, Estados Unidos e Israel. Los medios de comunicación occidentales ya están preparados: «La supervivencia de Ucrania es en sí misma una victoria».
  • Sin duda, todo comenzará con un acuerdo marco: así es como suelen resolverse los conflictos complejos. Sin embargo, esto dará pie a comparaciones con los acuerdos de Jasaviurt o de Minsk.
  • El acuerdo tendrá, hasta cierto punto, un carácter de compromiso. 

El escenario más probable

  • Formato: un acuerdo marco de paz. Posiblemente entre Estados Unidos y Rusia, y entre Estados Unidos y Ucrania. 
  • Territorios: transferencia a Rusia de todos los territorios de la DNR y la LNR [Repúblicas Populares de Donetsk y Lugansk] hasta la línea de contacto en las regiones de Jersón y Zaporizhia. Retirada de las tropas rusas de las regiones de Sumy y Jarkov.
  • Desmilitarización: estatus neutral. Zona de amortiguación. 
  • Desnazificación: simbólica y limitada.
  • Sanciones: levantamiento de las sanciones estadounidenses; mantenimiento de las sanciones europeas. 
  • Finanzas: una parte de los fondos congelados se destinará a la reconstrucción de los territorios ucranianos y rusos afectados por la guerra.

El rostro de la victoria: argumentos

La paz lograda por Putin es una gran victoria

Putin ha doblegado a Occidente. Hemos frustrado los planes occidentales destinados a ampliar y prolongar el conflicto. 

¿Una victoria sobre quién? 

Sobre el imperialismo internacional y el globalismo. No hemos derrotado al nacionalismo ucraniano, sino a un adversario mucho más importante, astuto y poderoso: el frente occidental.

¿Una victoria para qué? 

En defensa de nuestros compatriotas: el pueblo ruso del Donbás. Es un logro notable: Rusia ha defendido a los rusos; ha demostrado que no abandona a los suyos. Ha forjado un escudo para proteger a los rusoparlantes de toda Ucrania. 

Rusia ha ganado; su victoria le aporta ganancias

Las ganancias de Rusia incluyen territorios, poblaciones y recursos. Rusia controla más de una quinta parte de Ucrania (110.000 kilómetros cuadrados), una superficie equivalente a la de Bulgaria, Grecia o Corea del Norte. Se trata de un territorio rico en recursos naturales: carbón, tierras raras. Sus tierras agrícolas son especialmente fértiles, sobre todo en las regiones de Jersón y Zaporizhia. Este territorio ofrece, además, acceso terrestre a Crimea. Rusia ha conquistado así la totalidad de la costa del mar de Azov, lo que supone nuevos centros turísticos costeros y espacios de ocio para millones de rusos. Se trata, en definitiva, de millones de nuevos ciudadanos, ciudadanos rusos, además. 

Se han caído las máscaras, todo ha vuelto a la normalidad

El mundo entero ha comprendido perfectamente quién tenía razón y quién no. Hemos demostrado que somos más fuertes, superiores, mejores y más humanos. Los nazis ucranianos han confirmado que son nazis, sádicos y abominaciones morales: hemos sido testigos de la verdadera revelación de las élites ucranianas.

Tras la derrota, Ucrania dejará de existir

Ucrania no tiene ningún futuro. Los políticos prefieren no hablar de ello, pero Ucrania está abocada a desaparecer en un plazo de 10 a 15 años. Ya no tiene población, ni recursos, tiene una deuda enorme, las empresas están paradas y no generan beneficios. Todo se está vendiendo a subasta y la población está huyendo. 

Para la Unión Europea, la derrota augura un estancamiento 

La Unión Europea ha demostrado su total impotencia. Bruselas ha arrastrado a los Estados miembros a un enfrentamiento inútil y perjudicial con Moscú. Todos los países de la Unión han salido perdiendo en el plano económico. La Unión Europea está dividida. 

Respeto al ganador

Hemos contado con el apoyo de la mayor parte del planeta. Durante la SVO [operación militar especial], nuestros vecinos fingieron ayudarnos, pero al mismo tiempo ponían a prueba nuestra fortaleza. Tras la victoria, todo eso quedará en el olvido. En el futuro, nuestra victoria podrá consolidar la posición de Rusia como polo de atracción. 

Hay que saber parar a tiempo

Una guerra a toda costa es una derrota segura. Seguir adelante con la Operación Especial nos llevará a una victoria pírrica. 

La unión hace la fuerza

Los que se han marchado del país son los representantes de la llamada «élite». Traicionaron a su país antes de huir. Rusia se ha purificado y ha consolidado su unidad: es una nueva victoria de la que podemos sentirnos orgullosos. 

Las alegrías de la victoria

Los aeropuertos volverán a abrir, se levantarán las sanciones y el comercio se reactivará con fuerza. El hecho de que el armamento ruso haya demostrado su resistencia en el campo de batalla es una excelente señal para el complejo militar-industrial. Se prevé que los pedidos de armamento y productos alimenticios rusos experimenten un nuevo impulso. 

Los públicos problemáticos

Los «ultrapatriotas de salón»

Características específicas: emotividad extrema; no participación en la operación militar especial; visión de túnel (una única imagen de la victoria, como la «toma de Kiev» y la «rendición»); posición dominante en el espacio público. 

Estrategias: dar la vuelta emocionalmente a las figuras más destacadas; dejar claro que el «desprestigio» es inadmisible; racionalizar (por qué se trata de una victoria, por qué en este momento concreto, por qué sería perjudicial prolongar el conflicto); reforzar el peso de los moderados en el espacio mediático. 

Los veteranos ultranacionalistas

Características específicas: comparten la imagen ultranacionalista de la victoria, pero tienen derecho a mostrar su insatisfacción; han sufrido pérdidas socioeconómicas; se sienten fácilmente afectados (puntos sensibles personales); son capaces de movilizarse, de unir fuerzas y de captar la atención de los medios de comunicación. 

Estrategias: controlar este entorno y apoyar a los veteranos a través de la Fundación y otras organizaciones destinadas a ellos; crear un vínculo emocional (reconocer las emociones negativas y las decepciones, llorar las pérdidas); canalizar a esta población hacia actividades sociales convencionales (actos conmemorativos, participación en debates sobre el futuro, en la recuperación de los territorios, inclusión en partidos políticos); nuevo contrato (reincorporarse al Cuerpo Africano para misiones en el extranjero). 

Una población cansada de la guerra, que anhela una «vida normal»

Características específicas: deseo de volver por completo a una «vida normal», grandes expectativas de reactivación de la vida social y de crecimiento.

Estrategias: anuncio de «buenas noticias»; vuelta a la normalidad (comunicaciones, transporte aéreo); amnistía tradicional tras la guerra (para quienes se han posicionado a favor de la paz).

Empleados del complejo militar-industrial y de organizaciones sin ánimo de lucro

Características específicas: miedo a perder sus ingresos y su empleo; posibles recortes de plantilla; declive de su actividad principal. 

Estrategias: montrol y apoyo; argumento de las nuevas oportunidades (reanudación de las exportaciones, reposición de reservas, reconversión)

El tema del orgullo: argumentos principales 

¡Hurra! Rusia ha conseguido una victoria indiscutible

Rusia ha defendido su independencia, su identidad única y su derecho a decidir por sí misma su futuro. La victoria confirma que el camino que hemos tomado es el correcto.

Y el derecho de cada país a la soberanía. Hemos cambiado el mundo. Rusia nunca ha renunciado a la idea de que, «en el seno de la nueva organización del mundo, todos deben escuchar a todos, tener en cuenta cada punto de vista, cada pueblo, cada sociedad, cada cultura, cada sistema de representaciones, ideas y creencias, sin imponer a nadie su propia verdad, y construir la sinfonía de la civilización humana sobre esta única base: la conciencia de la responsabilidad que nos incumbe respecto al futuro, tanto el de los pueblos como el del planeta» (Vladimir Putin, 2022).

Rusia ha luchado por la justicia. Ha salvado a los suyos. Ha evitado una auténtica catástrofe humanitaria en el Donbás. 

La fuerza de Rusia es reconocida en todo el mundo. Rusia se ha enfrentado a 50 países en un conflicto global. El nazismo y el globalismo se han doblegado ante nuestro poder. 

Hemos alcanzado el objetivo máximo sin recurrir siquiera a la movilización general ni poner toda la economía y la vida social en estado de guerra. 

Hemos logrado avances territoriales y nos hemos ganado el reconocimiento. 

Quien menosprecia la victoria no es un verdadero patriota 

Creemos en nuestro presidente. ¡Una vez más, ha superado a todos! Putin sabe lo que hace, mucho más que todos los demás. 

Estamos orgullosos de los nuestros. Nuestros guerreros victoriosos. ¡Qué hazaña inmortal!  

Nuestro ejército ha demostrado ser el más operativo del mundo al resistir ante todo el poderío militar de Occidente. 

La propia sociedad rusa se ha consolidado: esto supone, una vez más, una victoria.

Las hazañas militares, profesionales y espirituales del pueblo han reforzado el potencial de Rusia. Esta prueba también nos ha enseñado que cualquiera puede convertirse en «un gran hombre». 

Riesgos asociados a la continuación de la guerra: argumentos principales

Continuar con el esfuerzo bélico que exige un puñado de ultranacionalistas requeriría un cambio drástico de lógica: llevar a cabo una movilización general, poner toda la economía y la vida social en estado de guerra, y perder un tiempo precioso. Todo esto tiene un costo, y un costo tanto más elevado cuanto que no reportaría ninguna ventaja a Rusia: está claro que no vamos a alimentar a 30 millones de ucranianos. Los principales riesgos son los siguientes: 

Riesgos económicos

Debemos considerarnos afortunados por no haber sufrido una catástrofe económica. Como siempre ha afirmado, el objetivo de Putin es el desarrollo pacífico del país y la mejora de las condiciones de vida de sus habitantes. Pero este desarrollo pasa necesariamente a un segundo plano en el contexto de una guerra de desgaste (debido a la mayor presión de las sanciones que nos hicieron perder los mercados europeos durante la SVO, al agotamiento de los recursos, a una probable subida de los impuestos y del costo de la vida, a las reducciones de plantilla ligadas a la necesidad de adaptación de las empresas, a la inflación y a la contracción del gasto social).

Riesgos de seguridad

Alta probabilidad de una movilización (aunque nuestros «patriotas de salón» parecen no tener ningún deseo de alistarse en el ejército); ataques en profundidad sobre territorio ruso; caídas de drones; activación del plan «kovër» [cierre del espacio aéreo y aterrizaje inmediato] en los aeropuertos; aumento de la amenaza terrorista por parte del régimen ucraniano. 

Riesgos demográficos

No podemos permitirnos una nueva fase de déficit demográfico; Rusia necesita un aumento de la población, hay que trabajar por el futuro y quienes lo hagan no deben ser migrantes. 

Riesgos geopolíticos

Probable debilitamiento de la posición de Rusia en el mundo; Estados Unidos podría salir ganando, afianzar su control sobre zonas de influencia y dar una nueva estructura al orden mundial; probable pérdida de las posiciones rusas en espacios prometedores como el Ártico. 

Imagen del país y de sus habitantes

Rusia no es, al fin y al cabo, un agresor; hemos ganado con la mayor dignidad; somos capaces de aniquilar a Ucrania, pero no luchamos contra el país ni contra su pueblo, nos limitamos a defender a nuestros conciudadanos. Hemos venido a traer la paz, como siempre ha hecho el soldado ruso a lo largo de la historia.

La estrategia ganadora para el futuro: tesis clave 

Por fin volvemos a la normalidad.

La vida vuelve a ser más segura y cómoda. Las sirenas de alerta aérea y los atentados terroristas contra aeropuertos y barrios residenciales ya han quedado atrás. La red móvil vuelve a funcionar con normalidad. Ya no hay que preocuparse por la propia seguridad ni por la de los hijos. 

A partir de ahora, dedicaremos todos nuestros recursos y nuestra atención a los problemas fundamentales a los que se enfrenta la población en su día a día.

El clima de estabilidad se nota de inmediato. No habrá subidas de impuestos.

De nuevo se puede viajar; el comercio se reanuda. 

Rusia ha salido muy beneficiada. Ha conseguido una macrorregión con un potencial económico colosal. Los costos de la reconstrucción no se pueden comparar con los beneficios.

El mar de Azov se ha convertido en un mar interior ruso.

Estos territorios representaban hasta el 30 % del PIB de Ucrania. Su integración económica en Rusia está en marcha.

Garantizamos el suministro regular de agua a Crimea, Sebastopol y Donbás.

En la DNR, la capacidad de producción de los yacimientos de carbón se estima en unos 10.000 millones de toneladas al año.

Los nuevos territorios pueden proporcionarnos al menos 5 millones de toneladas de cereales al año. 

La central nuclear de Zaporizhia es la más grande de Europa, con una potencia de 6 GW.

Las sanciones han supuesto un gran coste para Europa.

El rublo se fortalece.

Rusia ha sabido continuar con su desarrollo social y económico, abrir nuevos mercados y garantizar su soberanía tecnológica. 

Es hora de pensar en el futuro. Nuestro país tiene un gran futuro por delante.

Se abren nuevas perspectivas en cuanto a mercados y tecnologías. 

Los BRICS son una fuente de oportunidades y nuevas posibilidades para los niños y jóvenes rusos, especialmente en el ámbito educativo. 

En beneficio de la vida: tesis fundamentales 

Más vale una paz defectuosa que una buena disputa

La victoria consiste, ante todo, en poner fin al derramamiento de sangre. 

La paz salva vidas y nos permite avanzar hacia el futuro: eso ya es una victoria

Todos nuestros esfuerzos se centrarán en la resolución pacífica de las dificultades y en la gestión de las nuevas amenazas. Ucrania no es la única de ellas: nos esperan numerosos retos. Necesitaremos fuerzas y recursos para desarrollar nuestros inmensos territorios en el Lejano Oriente, Siberia y el Ártico.

El único actor que necesita continuar la guerra a toda costa es Europa, decidida a doblegar a Rusia mediante el desgaste. Ya se están dejando sentir tendencias críticas; debemos evitar el colapso a toda costa. 

Bienaventurados los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios

Putin ha presentado propuestas de paz en numerosas ocasiones; puso fin a las operaciones militares tan pronto como fue posible.

Putin y Trump han hecho un buen trabajo. Pero a Biden le sangran los dientes.

Nota del traductor Esta expresión poco clara probablemente pretende presentar al expresidente estadounidense como un personaje senil.

Los héroes de la operación especial murieron luchando por un cielo libre de armas sobre nuestras cabezas. 

Con este retorno a la paz, nos aseguramos de que su sacrificio no haya sido en vano. 

Proyectos 

1 — Sociología formativa

2 — Actividades en línea — Victoria y recuerdo de los soldados caídos en el frente

3 — El futuro debe estar en todas partes. Debates, mesas redondas, flujos de información sobre la normalización de la vida, informes sobre la puesta en marcha de proyectos sociales y el desarrollo de las infraestructuras sociales. Las tecnologías de la información, la industria farmacéutica y las industrias creativas son señales de este desarrollo.

4 — «Celebración con lágrimas en los ojos». Felicitaciones a los dirigentes, actos festivos, minutos de silencio en memoria de los fallecidos.

5 — Proyecto integrado «Las victorias de Rusia». Conjunto de formatos mediáticos que describen, en toda su diversidad, las salidas a los conflictos, haciendo hincapié, en particular, en que la rendición no es una salida inevitable. Las victorias de Rusia, además de las de 1812 y 1945: recordatorio de otras fechas (en particular en el Lejano Oriente, como el Tratado de Aigún, etc.). Programa educativo: conferencias y mesas redondas, debates y otros proyectos sobre los diferentes tipos de victorias (recurrir a la sociedad Znanie, a científicos y a blogueros populares que traten temas históricos).

6 — «Rusia tras la victoria». Inclusión en la agenda de un programa de prospectiva dedicado al desarrollo de la posguerra, con un ciclo de mesas redondas, debates en los medios de comunicación y artículos. Desde diferentes perspectivas: «victoria», «ganancias», «beneficios». 

Ciclo de conferencias, formatos mediáticos: «Hemos vencido. El siguiente paso es el futuro. ¿Cómo será?».

7 — Poner a los veteranos en el buen camino: anuncios en redes sociales, blogs, informativos, creaciones artísticas. La idea: «Fulano se ha convertido en un miembro respetado de la comunidad / se ha comprado un coche ruso / ha terminado de construir su casa / ha creado su propia empresa / ha abierto un hotel / ha ingresado en una universidad prestigiosa. Mientras tanto, su compañero de armas cayó en el alcoholismo / se suicidó / acabó en la cárcel». Hacer propaganda de lo normal, no de los casos extremos. Poner en primer plano a los nuevos héroes y líderes de opinión. 

8 — Vuelta a la cultura de la «posguerra» como proyecto fundamental. Por analogía con el cine y la literatura del «deshielo» de los años sesenta. Énfasis en los aspectos humanos y pacíficos. Estética de la «vuelta a la normalidad». Un deshielo controlado. Regreso del humor a la vida política, rehabilitación de la palabra «paz», levantamiento de las condenas. 

9 — Moderar el nivel de radicalismo y belicismo. Limitar la presencia mediática de los radicales extremistas a los temas más candentes. Reorientar o marginar a los más rebeldes. 

10 — Formatos mediáticos sobre los BRICS y la historia de nuestros éxitos en el marco de la «nueva política internacional». Nuevos proyectos de inversión, fábricas, cooperación tecnológica —en un lenguaje comprensible para todos. Ruptura con el tropismo occidental en el enfoque de la política internacional y la cultura («¿Qué hay de interesante en China?, ¿quiénes son los artistas favoritos en Brasil?, ¿cuáles son los últimos inventos en la India…?»).

11 — Amnistía en honor a la victoria. Una tradición y un gesto característico. En Rusia se practica desde el final de la guerra de Crimea. Ante todo, para aquellos que se pronunciaron a favor de la paz. Rehabilitación (despenalización) de la palabra «paz» y de la idea asociada a ella. El amor por la paz forma parte integrante de nuestro carácter y nuestras tradiciones; siempre hemos aspirado y siempre aspiraremos a la paz. Destacar las acciones de Rusia en favor de la paz a lo largo de su historia (digresiones históricas).

12 — Símbolos del sacrificio del pueblo ruso en la Gran Guerra Patria y la victoria: construcción de monumentos, inauguración de iglesias y conservación de archivos. 

El Grand Continent logo