El Niño es un fenómeno climático cíclico caracterizado por un aumento de la temperatura de la superficie del océano Pacífico tropical central y oriental. Se manifiesta mediante un debilitamiento de los vientos alisios, lo que impide que las aguas cálidas permanezcan en el oeste y las hace avanzar hacia el este, hasta las costas de Sudamérica.

  • Los años en los que se produce un episodio de El Niño suelen ser más cálidos, con un aumento medio de las temperaturas mundiales de entre 0,1 y 0,2 °C.
  • Este aumento es especialmente notable en la superficie del mar. En las zonas afectadas, las anomalías pueden alcanzar entre +2 y +2,5 °C con respecto a la media estacional.

Varios modelos meteorológicos prevén el regreso de un fenómeno de El Niño especialmente intenso este año.

  • Aunque sigue existiendo cierto grado de incertidumbre, el Servicio Meteorológico Nacional de Estados Unidos estima que la probabilidad de que El Niño se produzca entre junio y agosto es del 62% 1.
  • La mayoría de los modelos sugieren que alcanzaría su punto álgido a principios de 2027.

Los fenómenos de El Niño tienen repercusiones muy importantes en el clima a escala mundial.

  • Suelen producirse cada dos o siete años. El último episodio tuvo lugar en 2023-2024, lo que contribuyó a que 2024 fuera el año más cálido jamás registrado.
  • Aunque no es inusual que dos episodios se produzcan tan seguidos, el anterior ya se encontraba entre los cinco más intensos jamás registrados.

Las consecuencias climáticas de El Niño varían según las regiones: en los países del Sur, como Australia, Indonesia o Sudáfrica, la sequía aumenta el riesgo de incendios forestales; en América del Norte, como en Estados Unidos y en el golfo de México, El Niño trae un clima más húmedo, asociado también a fuertes lluvias.

Como señala James Hansen, director del departamento de Ciencias Climáticas de la Universidad de Columbia, varios factores clave influirán en la intensidad de El Niño 2.

  • La intensidad y la sucesión de las ondas de Kelvin, que transportan el calor acumulado en el Pacífico occidental hacia el este, impidiendo el afloramiento de agua fría procedente de las profundidades;
  • La variabilidad de los vientos ecuatoriales, que puede debilitar o invertir los alisios normales y, de este modo, desencadenar el desplazamiento de las aguas cálidas hacia el este;
  • Y el calor oceánico preexistente, que actúa como una «batería» que almacena la energía térmica en el Pacífico.

Según el climatólogo Zeke Hausfather, un retorno de El Niño este año «haría de 2027, muy probablemente, el año más cálido jamás registrado», teniendo en cuenta el desfase histórico entre ENSO —el fenómeno que engloba a El Niño y La Niña— y la temperatura de la superficie.

Notas al pie
  1. EL NIÑO/SOUTHERN OSCILLATION (ENSO) DIAGNOSTIC DISCUSSION, Climate Prediction Center, NOAA, 12 de marzo de 2026.
  2. James Hansen, « Super El Nino ? Super Warming is the Main Issue. », Climate Uncensored, 20 de marzo de 2026.