Andon Labs, una start-up con sede en San Francisco fundada por dos ingenieros suecos, Lukas Petersson y Axel Backlund, presentó este verano una prueba de rendimiento destinada a evaluar la capacidad de los modelos de IA de vanguardia para escribir código con el fin de realizar «tareas de vigilancia» con un dron disponible en el mercado.
- Desde mayo de 2024, Andon Labs viene probando los últimos modelos de IA lanzados al mercado en cinco aspectos: su capacidad para crear un mapa 3D de su entorno, situarse en él, desplazarse sin chocar contra obstáculos, localizar a una persona objetivo y seguirla en sus movimientos 1.
- Cada modelo se evalúa en relación con una referencia establecida por Andon Labs, que se corresponde con las capacidades de un operador humano asistido por IA, con el fin de determinar si un modelo sería, en teoría, capaz de llevar a cabo esta misión de «vigilancia» de forma autónoma.
El 10 de septiembre, la start-up anunció que el último gran modelo de lenguaje de OpenAI, GPT-6 Astra, había superado ese punto de referencia en cada una de las cinco tareas.
- Andon Labs señala que una prueba «media» solo tiene un 2,8% de probabilidades de completar con éxito las cinco tareas, debido a que la fiabilidad en la detección y la reconstrucción 3D sigue siendo limitada.
- No obstante, la tendencia de los dos últimos años sugiere que los modelos más avanzados serán capaces de resolver estas cinco tareas sin intervención humana para el primer trimestre de 2027.
La autonomía de los drones pilotados por IA podría tener múltiples aplicaciones: vigilancia de zonas sensibles, detección de incendios forestales, prospección industrial… Sin embargo, las fuerzas armadas podrían ser de las primeras en sacar partido de ello.
- Ya se han desplegado varios drones equipados con inteligencia artificial en el frente ucraniano, entre ellos el Bumblebee, desarrollado por la empresa estadounidense Perennial Autonomy, que cuenta con una función de reconocimiento de objetivos mediante inteligencia artificial.
- Una de las próximas fronteras tecnológicas consistiría en conectar en red varias decenas de estos drones pilotados por IA para formar un «enjambre» de aparatos que vuelen de forma sincronizada.
- Varias startups y empresas ucranianas del sector de la defensa —financiadas, en particular, por actores estadounidenses— ya se han interesado por esta tecnología. Es el caso, por ejemplo, de Swarmer, una empresa especializada en la aplicación de la inteligencia artificial a los combates, cuyo objetivo es desarrollar tecnologías que permitan hacer funcionar hasta 100 drones aéreos, terrestres y navales «como una sola unidad».
El ejército ruso también está probando esta tecnología en Ucrania, como lo demuestran los restos de un dron que provocó la muerte de tres civiles a principios de julio en Zaporiyia, en el sur de Ucrania 2.
- El vehículo había sido programado para dirigirse a una gasolinera, pero, una vez cerca de ella, tomó la decisión de atacar un objetivo concreto —muy probablemente unos depósitos de propano— que había sido entrenado para reconocer.
- Se trataría del primer caso documentado de civiles muertos por un dron ruso equipado con un sistema de selección de objetivos totalmente autónomo controlado por inteligencia artificial.
Notas al pie
- Callum Sharrock et al., «Drone-Bench: tracking simple drone surveillance capabilities of frontier models», Andon Labs, 24 de julio de 2026.
- Andrew E. Kramer, «Un dron mató a tres ucranianos. It Was Guided Entirely by A.I.», The New York Times, 24 de agosto de 2026.