Según fuentes cercanas al régimen iraní, Teherán habría barajado la posibilidad de atacar bases militares estadounidenses en Europa en caso de que el conflicto se agravara. 1 El sureste del continente sería la zona más expuesta a esta amenaza, teniendo en cuenta el alcance de los misiles iraníes.

  • Varios sistemas, entre ellos los misiles Sejjil y Khorramshahr, así como el misil de crucero Sumar, podrían alcanzar objetivos situados en el continente.
  • Bulgaria parece ser el país más expuesto, sobre todo porque el ejército estadounidense utiliza la base aérea situada en Bezmer para dar apoyo a las operaciones de sus aviones cisterna.
  • Otros países europeos, entre ellos Grecia, Rumanía, Macedonia del Norte y Albania, también se encuentran al alcance de los ataques iraníes, al igual que el campamento Bondsteel, una base militar estadounidense de la OTAN situada en Kosovo.

A finales de julio, los Guardianes de la Revolución Islámica lanzaron una advertencia al Reino Unido y declararon que cualquier base militar británica utilizada por Estados Unidos en el marco de la guerra se convertiría en un «objetivo legítimo». A principios de marzo, la base de la RAF en Akrotiri, una base soberana británica situada en Chipre —que no es miembro de la OTAN—, había sido blanco de disparos de drones, lanzados, sin embargo, desde Líbano por Hezbolá, y no desde Irán.

  • Aunque, en principio, Teherán tiene la capacidad de disparar contra objetivos situados a varios miles de kilómetros de sus fronteras, parece poco probable que los proyectiles alcancen sus objetivos.
  • Desde el inicio del conflicto, los sistemas de defensa de la OTAN han interceptado cuatro misiles balísticos lanzados desde Irán en el espacio aéreo turco.
  • Según el portavoz de la alianza, habrían transcurrido menos de diez minutos entre la detección del primer misil lanzado y su destrucción.

Ayer, jueves 20 de agosto, el secretario general de la Alianza, Mark Rutte, reafirmó durante una conversación telefónica con el primer ministro búlgaro, Rumen Radev, que cualquier ataque contra un miembro de la OTAN se consideraría un ataque contra la Alianza, de conformidad con el artículo 5 del Tratado del Atlántico Norte. Asimismo, confirmó «la disponibilidad de las fuerzas y capacidades de defensa de la Alianza en la región» para interceptar posibles proyectiles lanzados contra el país.

  • Además de su arsenal de misiles, Irán cuenta con un número considerable de drones Shahed cuya autonomía de vuelo oscila entre los 2.000 y los 2.500 kilómetros, lo que supone un alcance teóricamente suficiente para llegar a Bulgaria, Grecia o Rumanía.
  • Estas naves son más difíciles de detectar que los misiles: su baja altitud de vuelo las oculta entre el ruido del radar reflejado por el suelo y el relieve, mientras que su pequeño tamaño limita su firma de radar.

La campaña ucraniana contra refinerías e instalaciones energéticas rusas ha demostrado el potencial de las oleadas de drones para penetrar las defensas antiaéreas convencionales. Sin embargo, no está claro si Irán dispone de la capacidad necesaria para llevar a cabo ataques coordinados y sostenidos contra objetivos situados a varios miles de kilómetros de sus fronteras.

Notas al pie
  1. Najmeh Bozorgmehr y Andrew England, «Iran eyes military targets in Europe if Donald Trump escalates war, insiders say», Financial Times, 19 de agosto de 2026.