Según una encuesta de Reuters/Ipsos, a dos semanas de un 4 de julio excepcional que conmemora el 250.º aniversario de la independencia de Estados Unidos, el 38% de los encuestados, es decir, casi cuatro estadounidenses de cada diez, no cree que el país siga existiendo como nación unida dentro de 250 años 1.

  • Además, el 64% de los encuestados considera que la democracia estadounidense corre el riesgo de derrumbarse, frente al 57% registrado en agosto de 2025.
  • El 77% de ellos prevé un aumento de la violencia política en los próximos cinco años.
  • Este aumento de la inquietud no afecta únicamente a los opositores a Donald Trump. 
  • El aumento del número de estadounidenses que temen por la democracia se explica, en parte, por el hecho de que cada vez son más los republicanos que comparten esta preocupación. 

La percepción del excepcionalismo estadounidense también está en declive.

  • Un tercio de los encuestados (30%) considera que Estados Unidos es el país más grande del mundo. 
  • Detrás de esta media se esconde una división política muy marcada: el 62% de los republicanos comparte esta opinión, frente a sólo el 11% de los demócratas y el 20% de los independientes.

Además, la mayoría de los estadounidenses considera que las conmemoraciones del 250.º aniversario se han vuelto demasiado políticas.

  • Donald Trump ha anunciado que las celebraciones organizadas en Washington serán un «Trump Rally», que combinará la conmemoración nacional con un mitin político. 
  • Esta tendencia se inscribe en un contexto de creciente politización del patriotismo estadounidense. Según la encuesta de Reuters/Ipsos, el 64% de los republicanos tiene previsto izar la bandera estadounidense el 4 de julio, frente a sólo el 27% de los demócratas. 
  • Del mismo modo, si bien el 42% de los estadounidenses considera que este día es, ante todo, una celebración de Estados Unidos, este porcentaje alcanza el 65% entre los republicanos, frente al 24% entre los demócratas. Estos últimos son más numerosos a la hora de considerar el Día de la Independencia como un momento para pasar en familia y con amigos (el 42%, frente al 23% de los republicanos). Casi uno de cada cinco demócratas considera que se trata de «un día como cualquier otro», frente a sólo el 8% de los republicanos.