Varios informes y documentos elaborados por diversos organismos federales y locales, entre ellos el Departamento de Seguridad Nacional y el FBI, indican que la administración de Trump prevé enfrentarse a una oposición cada vez mayor a los proyectos de construcción de centros de datos. 1
- En concreto, un informe de la Oficina de Inteligencia y Lucha contra el Terrorismo de Nueva York advierte: «El clima de caos que podría derivarse del auge de las tecnologías de IA en los próximos cinco años podría alimentar manifestaciones a gran escala que degeneraran en disturbios civiles y en actividades extremistas violentas contra la tecnología».
- La expresión «antitecnología», utilizada para referirse a los activistas que se oponen, entre otras cosas, a los proyectos de construcción de centros de datos, nunca ha sido empleada públicamente por los servicios de inteligencia estadounidenses.
- En Pensilvania, otra autoridad ha advertido que «estos actores podrían aprovechar la importancia estratégica de los centros de datos para la economía estadounidense utilizándolos para actividades como la minería de criptomonedas, o recurriendo a terceros para acceder a datos e infraestructuras estadounidenses».
En su nueva estrategia, dada a conocer a principios de mayo, la administración de Trump señala a las bandas narcoterroristas, a los terroristas islamistas y a los anarquistas y antifascistas como sus tres prioridades en la lucha contra el terrorismo.
- Los «extremistas de izquierda» ya son objeto de una vigilancia reforzada desde la publicación del memorándum en septiembre, que ordenaba al Departamento de Justicia centrarse en aquellas personas cuyos discursos se consideraran antiamericanos, anticristianos y anticapitalistas.
Estados Unidos cuenta con más de 4.000 centros de datos, más que cualquier otro país. Aunque hasta la fecha no se ha registrado ningún caso de ataque perpetrado por grupos contra centros de datos, el grupo Data Center Opposition Report estima que cada día se crea un nuevo grupo de oposición a los proyectos de construcción de centros de datos.
A fecha de 5 de abril, el país contaba con 268 grupos que se oponen a la construcción de centros de datos. 2
- En la actualidad se están construyendo cientos de centros de datos en todo el país, algunos de los cuales podrían contaminar más que países enteros.
- En Amarillo, Texas, la empresa Fermi America quiere construir el mayor centro de datos del mundo: un megacomplejo que podría emitir 40 millones de toneladas de CO₂ equivalente al año, es decir, más que Jordania o Croacia.
La oposición a los centros de datos se materializa principalmente a través de recursos legales y moratorias. La mayoría de estas medidas tienen por objeto regular mejor su construcción, dar más tiempo a las autoridades para evaluar el impacto sobre los recursos hídricos y la contaminación acústica, o incluso impedir la construcción de nuevas instalaciones durante un tiempo determinado.
- El «US Data Center Moratorium Tracker» recoge 86 de estas moratorias locales —de las cuales 61 están vigentes— a fecha de 18 de mayo, repartidas por 35 estados.
- Solo cuatro municipios han decretado una prohibición permanente en su territorio, y hay otros tres proyectos de prohibición en trámite.
La oposición a los centros de datos tiene un marcado carácter político: el 50 % de los demócratas considera que son perjudiciales para el medio ambiente y el 44 % que contribuyen al aumento de las facturas de energía, frente al 31 % y el 33 % de los votantes republicanos, según una encuesta del Pew Research Center realizada en enero. 3
Notas al pie
- Daniel Boguslaw, «US Law Enforcement Warns of ‘Anti-Tech Extremism’ as AI Hatred Grows», Wired, 26 de mayo de 2026.
- Data Center Opposition Report, abril de 2026.
- John Gramlich, Brian Kennedy, Colleen McClain y Galen Stocking, «How Americans view data centers’ impact in key areas, from the environment to jobs», Pew Research Center, 12 de marzo de 2026.