Hace ya varios meses que el movimiento «March and March», liderado por la exlocutora de radio Jacinta Ngobese-Zuma, exige la expulsión de todos los extranjeros en situación irregular antes del 30 de junio. A su llamado se han sumado activistas de otros movimientos, entre ellos ActionSA, el partido del exalcalde de Johannesburgo, Herman Mashaba, y el Umukhonto we Sizwe (MK), un partido populista fundado en diciembre de 2023 con el apoyo del expresidente Jacob Zuma.
- La retórica xenófoba promovida por March and March y sus partidarios no ha hecho más que intensificarse desde principios de año en Sudáfrica.
- La organización ACLED ha registrado siete manifestaciones de los activistas del movimiento de Ngobese-Zuma entre el 10 y el 22 de junio, en particular en Ciudad del Cabo, en el suroeste, en Kimberley y en Durban, en la provincia de KwaZulu-Natal.
- Durante el primer semestre, el país ya ha registrado más manifestaciones contra los inmigrantes que en cualquier otro año de la década.
Los manifestantes acusan a los inmigrantes de quitarles el trabajo (la tasa de desempleo supera el 30 %) y las plazas en los hospitales, y de fomentar la delincuencia. Sin embargo, los inmigrantes representan unos 3 millones de personas de una población total de 63 millones, es decir, aproximadamente el 4 %.
- El gobierno ha declarado que este ultimátum no tiene ningún valor, pero la fecha ha proporcionado al movimiento un punto de encuentro que podría dar lugar a enfrentamientos. El ejército está preparado para intervenir, y algunas empresas sudafricanas han anunciado su intención de apoyar a la policía proporcionándole drones y helicópteros. El presidente Ramaphosa insiste además en que «la inmigración ilegal no es la causa de nuestras dificultades sociales y económicas».
- En 2008, los disturbios xenófobos se saldaron con 62 muertos y decenas de miles de desplazados. También se produjeron episodios de violencia contra los migrantes en 2015, 2016 y 2019.
En los últimos días, unos 7.000 malauíes, 3.000 zimbabuenses, 900 ghaneses y 300 nigerianos han sido repatriados o expulsados, lo que eleva el total a más de 13.000. Los actos de violencia ya han cobrado varias víctimas mortales y se han producido ataques contra comercios propiedad de extranjeros en la provincia de Gauteng.
- En Durban, miles de personas duermen a la intemperie a la espera de ser repatriadas. Nigeria, Ghana y Mozambique han enviado aviones y autobuses para ayudar a sus ciudadanos a regresar a sus países.
A principios de año, casi la mitad (42 %) de los sudafricanos encuestados por el Consejo de Investigación en Ciencias Humanas afirmaban no querer acoger a «ningún migrante», lo que supone la tasa más alta desde 2003. Es precisamente entre los más pobres donde las opiniones contrarias a la inmigración se han endurecido más en los últimos años, en un país donde el índice de desigualdad es uno de los más altos del mundo.