Hace más de dos semanas que la presidenta del Banco de Rusia, Elvira Nabiullina, no ha vuelto a aparecer en público. La última vez que apareció fue el 28 de mayo, durante las conversaciones en Astana entre Vladimir Putin y su homólogo kazajo, Kassym-Jomart Tokayev.

  • Ha cancelado sus anteriores actos públicos, entre ellos su participación en el Foro Económico Internacional de San Petersburgo y en la conferencia de la Asociación Nacional de Operadores del Mercado de Valores, el 9 de junio.
  • El pasado miércoles, 10 de junio, Nabiullina no asistió a una reunión en el Kremlin con Putin, aunque sí había asistido a las anteriores (excepto a la del 5 de mayo).
  • El Banco Central confirmó ayer, lunes 15 de junio, su participación en la rueda de prensa que tendrá lugar tras la próxima reunión de política monetaria de la institución, prevista para el viernes 19.

Oficialmente, Elvira Nabiullina se encuentra de baja por enfermedad. Esta prolongada ausencia de una figura clave del régimen ruso, a quien se le atribuye haber contribuido a mantener a flote la economía del país frente a las sanciones impuestas tras la anexión de Crimea en 2014, y posteriormente a la invasión a gran escala de Ucrania en 2022, suscita sin embargo interrogantes, sobre todo en el contexto de los rumores sobre una posible renuncia.

El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, ironizó el jueves 11 de junio al declarar: «A todo el mundo le pasa que se pone enfermo, no es nada excepcional. Esto no debería alimentar las teorías de la conspiración». 1

  • Sin embargo, en Rusia, varios medios de comunicación afirman, citando fuentes cercanas al gobierno, que Nabiullina habría manifestado su intención de dejar el cargo al término de su mandato, en junio de 2027. 
  • Según otros rumores, estaría considerando abandonar el país y habría comunicado al Kremlin que aceptaría permanecer en el cargo hasta el final de su mandato, siempre y cuando no se imponga la ley marcial y no se cierren las fronteras antes de esa fecha, condiciones que tendrían por objeto evitar que una salida posterior pudiera calificarse de traición. 2
  • Esta decisión, motivada probablemente, entre otras cosas, por desacuerdos con el Kremlin en cuanto al costo que la guerra supone para la economía del país, ya habría dado lugar a la suspensión del servicio de seguridad en su domicilio. 3.

Los rumores sobre la dimisión de Nabiullina no son nada nuevo.

  • En marzo de 2022, es decir, unas semanas después del inicio de la invasión de Ucrania, varias fuentes habían afirmado que ella había presentado su renuncia a Putin, quien la habría rechazado. 4
  • Su tercer mandato (2022-2027), que se supone que será el último salvo que se modifique la ley, se ha caracterizado por las fuertes críticas procedentes del sector privado, que la ha acusado de haber frenado la economía con su política monetaria restrictiva.

Se espera que el consejo de administración del Banco de Rusia anuncie este viernes una nueva bajada de su tasa de interés de referencia, fijado actualmente en el 14,5 %. La inflación sigue bajando y la economía rusa se contrajo en el primer trimestre de 2026, algo que no ocurría desde 2023.