Ayer, el ministro de Asuntos Exteriores de China llamó a su homólogo ruso para anunciarle su apoyo, lo que supone un giro en las relaciones sino-rusas después de que Xi mantuviera las distancias con Putin desde el inicio de la guerra. Tras el Congreso del Partido, este cambio podría ser indicativo de una asociación aún más estrecha entre ambos países.