No se ha logrado ningún avance en relación con la guerra en Ucrania durante la reunión entre ambos líderes, celebrada el 15 de agosto en Alaska.
El Kremlin mantiene su postura: las «raíces» de las preocupaciones rusas en Ucrania, es decir, la retirada del Gobierno de Zelenski, deben eliminarse antes de que se pueda alcanzar un acuerdo de paz completo.
El único anuncio de la cumbre fue la celebración de una rueda de prensa conjunta, en la que el presidente estadounidense declaró que tenía «una relación fantástica con Putin».