El martes 26 de noviembre, Israel y Hezbolá anunciaron que habían alcanzado un acuerdo de alto el fuego que prevé la retirada de las fuerzas de Hezbolá y Tsahal del sur de Líbano. Aunque el acuerdo debería permitir a las poblaciones desplazadas regresar a Líbano y al norte de Israel, el texto no introduce ningún cambio sustancial en la Resolución 1701 de 2006 del Consejo de Seguridad de la ONU.