El tercer acuerdo comercial anunciado por los Estados Unidos de Trump, celebrado con Vietnam, incluía una disposición dirigida directamente a Pekín. Aunque Hanoi aún no ha confirmado los contornos de este compromiso, se trataría del segundo acuerdo, tras el firmado con el Reino Unido, que contiene cláusulas dirigidas explícitamente contra China.
¿Se dispone la Unión a seguir el mismo camino? Mientras se intensifican las negociaciones entre Bruselas y Washington a medida que se acerca la fecha límite del 9 de julio, Ursula von der Leyen ya había dejado entrever un endurecimiento de la postura europea hacia Pekín durante la cumbre del G7 en Canadá.