La alternativa es ahora evidente: convertirnos en vasallos de un imperio fósil o refundar la energía de una república.
Entonces, ¿por qué dudamos?
La alternativa es ahora evidente: convertirnos en vasallos de un imperio fósil o refundar la energía de una república.
Entonces, ¿por qué dudamos?
Estados Unidos boicotea la COP30.
Pero la administración de Trump no es indiferente al clima: su programa extractivista es mucho más radical.
Traducimos y comentamos la doctrina del secretario de Energía Chris Wright.
«Debemos afrontar la realidad: Europa no es la única que está cambiando».
Tras un desayuno-coloquio organizado conjuntamente con Hy24 en el marco de los preparativos del Grand Continent Summit, la presidenta de la Comisión de Regulación de la Energía (CRE), Emmanuelle Wargon, vuelve sobre su diagnóstico y esboza algunas perspectivas.
La urgencia geopolítica se ha topado con los imperativos de la descarbonización.
Para activar la doble transición en Europa tras la elección de Trump, necesitamos dar un paso más en las recomendaciones del informe Draghi.
En lo que respecta al hidrógeno verde, existe una manera —ambiciosa pero concreta— de planificar el cambio radical.
Pierre-Etienne Franc, director general de Hy24, presenta siete propuestas.
Europa es frágil. Es un hecho que nunca será completamente independiente desde el punto de vista energético. ¿Cómo sacar partido de esta situación?
Proponiendo movilizar a un continente destinado a seguir siendo el primer importador de energías limpias, Pierre-Etienne Franc propone convertir una debilidad en una fuerza —en beneficio de las políticas industrial y exterior de la Unión—.
Sin gas ruso y en plena crisis climática, el continente busca nuevas fuentes de energía bajas en carbono. Mientras una economía del hidrógeno ya ha empezado a tomar forma, Pierre-Étienne Franc presenta el mapa global de un gas que podría remodelar el proyecto europeo abasteciendo a la Unión.
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