Según fuentes oficiales estadounidenses, danesas y groenlandesas consultadas por el New York Times, Donald Trump no habría abandonado sus ambiciones respecto a Groenlandia. 1 Durante cinco reuniones trilaterales secretas celebradas desde enero en Washington, la Casa Blanca habría formulado varias reivindicaciones destinadas a establecer la soberanía estadounidense sobre la isla:
- La administración de Trump pretende modificar el acuerdo militar firmado en 1951 entre Estados Unidos y Dinamarca, enmendado en 2004, para estacionar tropas de forma indefinida en Groenlandia, incluso en caso de que la isla se independice. El Pentágono ya ha enviado a un oficial a Narsarsuaq para inspeccionar las instalaciones que podrían acoger a soldados estadounidenses.
- Washington quiere tener derecho de veto sobre cualquier acuerdo de inversión firmado entre Groenlandia y países extranjeros.
- La Casa Blanca también está presionando para reforzar su «cooperación» con Groenlandia en el ámbito de los recursos naturales, con el fin de explotar los yacimientos de petróleo, uranio, tierras raras y otros minerales estratégicos de la isla.
El gobernador republicano de Luisiana y enviado especial de Trump para Groenlandia, Jeff Landry, llegó ayer, domingo 17 de mayo, a Nuuk, donde asistirá el martes y el miércoles a la conferencia «Future Greenland». Hoy, lunes 18, se ha reunido con el primer ministro de Groenlandia, Jens-Frederik Nielsen, y ha declarado que ha viajado a Groenlandia para «escuchar y aprender».
- Landry había declarado explícitamente, tras su nombramiento por parte de Trump en diciembre, que se sentía honrado de servir al presidente estadounidense «para hacer de Groenlandia parte de los Estados Unidos».
- La ministra de Sanidad de Groenlandia, Anna Wangenheim, ha denunciado la presencia en la delegación estadounidense de un médico, Joseph Griffin, a quien Landry habría solicitado que «ayudara a evaluar las necesidades médicas» en la isla. 2
- En febrero, Donald Trump afirmó en Truth Social que muchas personas «estaban enfermas» y no recibían atención médica, y anunció el envío de un buque-hospital, algo que Nielsen rechazó.
El vicepresidente estadounidense, J.D. Vance, había visitado Groenlandia en marzo de 2025, en lo que el exlíder groenlandés Múte Bourup Egede había descrito como parte de la «estrategia estadounidense de presión muy agresiva contra la sociedad groenlandesa».
Notas al pie
- Jeffrey Gettleman, Maya Tekeli, Anton Troianovski y Eric Schmitt, «In Closed-Door Talks, U.S. Demands a Major Role in Greenland», The New York Times, 18 de mayo de 2026.
- Karoline Engelund, «Grønlands minister for sundhed kalder amerikansk læge i Grønland ‘problematisk’», DR, 18 de mayo de 2026.