Objection.AI es una plataforma lanzada el miércoles 15 de abril por el empresario y jurista australiano Aron D’Souza, cercano a Peter Thiel. Este afirma haber «dirigido el caso Gawker», un juicio iniciado en 2013 por varias personalidades —entre ellas el luchador Hulk Hogan— contra el medio de comunicación online Gawker, que había revelado en 2007 la homosexualidad del cofundador de Palantir.

Peter Thiel había financiado discretamente varias acciones judiciales contra la publicación, que quebró en 2016.

  • Esta nueva plataforma debería permitir a los particulares cuestionar las afirmaciones difundidas por los medios de comunicación por un importe de 2.000 dólares.
  • Las «objeciones» presentadas por los usuarios serán objeto de una investigación llevada a cabo por antiguos profesionales del FBI, la NSA y la CIA, que deberán presentar sus conclusiones en un plazo de tan solo unos días.
  • A continuación, estas se someterán a un «tribunal de IA» alojado en la plataforma: un jurado digital compuesto por grandes modelos de lenguaje, que determinarán si la información difundida por un periodista o un medio de comunicación es «verdadera».
Captura de pantalla del sitio web objection.AI, tomada el 22 de abril de 2026.

Según D’Souza, su plataforma, que ha recibido inversiones de varios millones de dólares de Thiel, del antiguo director de Coinbase Balaji Srinivasan y de otros inversores de capital riesgo, debería permitir a las personas que no disponen de medios suficientes para interponer demandas «acceder a la justicia, al esclarecimiento de los hechos y a la verdad, de una forma mucho menos costosa y más eficaz». 1

  • Desde hace varios años, la derecha estadounidense multiplica las ofensivas contra los medios de comunicación, acusados de alimentar una agenda política alineada con el Partido Demócrata. 
  • El eslogan «fake news», popularizado por Donald Trump, retoma las críticas formuladas por varios allegados al universo MAGA, como Angelo Codevilla, que en 2010 publicó un libro sobre la «clase dirigente», o Curtis Yarvin, cuyo concepto de «Catedral» engloba, entre otros, a los medios de comunicación y las universidades.

D’Souza centra su crítica en las fuentes anónimas citadas por los periodistas para proteger su identidad. Para evaluar su «legitimidad», el empresario pretende proponer a los periodistas que suban a la plataforma los documentos de identidad de dichas fuentes para que la IA pueda certificar su «calidad». Al término de este proceso, se entregará al periodista un certificado que confirme que la fuente ha sido verificada «de forma independiente en un sistema de código abierto descentralizado».

  • Los sesgos a los que están sujetos los grandes modelos de lenguaje —alucinaciones, «sabotaje» de sus propios guiones, tendencia a seguir las pruebas en lugar de las instrucciones…— plantean numerosas preguntas sobre el funcionamiento de la plataforma.
  • Por otra parte, el costo de su uso podría disuadir a la mayoría de los estadounidenses, al tiempo que incitaría a los más adinerados o a las empresas privadas a utilizarlo como una herramienta paralela al sistema judicial para ejercer presión sobre los periodistas y los medios de comunicación independientes.
Notas al pie
  1. Rebecca Bellan, «Full transcript: Conversation with Aron D’Souza on Objection and AI in journalism», Tech Crunch, 15 de abril de 2026.