Los miembros de la Alternative für Deutschland (AfD), el partido de extrema derecha alemán, multiplican las «señales irredentistas» hacia regiones que en su día formaron parte del espacio germanoparlante y que hoy se encuentran en otros países europeos. Esta iniciativa no proviene necesariamente de la dirección del partido, pero, que nosotros sepamos, ninguna de estas declaraciones ha sido objeto de procedimientos disciplinarios.
- En 2018, el grupo parlamentario de la AfD en el Bundestag interrogó al Gobierno sobre la labor de la «responsable cultural para Prusia Occidental, Posnania, Polonia Central, Volinia y Galitzia», en una serie de preguntas en las que reclamaba financiación institucional para las asociaciones de expulsados.
- En noviembre de 2019, Stephan Protschka, diputado de la AfD en el Bundestag, participó en la financiación de un monumento en Bytom en «homenaje a los soldados alemanes caídos durante la Primera y la Segunda Guerra Mundial, a los combatientes de los cuerpos de autodefensa y de los cuerpos francos, y a los alemanes del Este oprimidos y asesinados».
- En 2024, Alice Weidel había declarado que siempre se había negado a utilizar el nombre polaco, Głubczyce, de Leobschütz, la ciudad de origen de la familia de su padre, situada en la actual voivodía de Opole.
Desde principios de año se observa un aumento de las provocaciones verbales relacionadas con los «territorios perdidos».
- Después de que el Estado ruso clasificara en mayo a la Landsmannschaft Ostpreußen, una asociación cultural de los expulsados de Prusia Oriental, como «organización indeseable», la AfD denunció esta decisión y preguntó al Gobierno alemán si había tratado el tema con Moscú.
- Ese mismo mes, varios representantes electos de la AfD en Baviera exigieron la derogación de los decretos de Beneš de 1945, que sirvieron de base jurídica para la expulsión de los alemanes de los Sudetes del Estado checoslovaco reconstituido tras su disolución por parte de la Alemania nazi en 1938-1939. Con motivo del congreso de los alemanes de los Sudetes, que se celebraba por primera vez en la República Checa, miembros de la AfD defendieron la organización de la manifestación a pesar de la hostilidad del partido checo de extrema derecha Libertad y Democracia Directa (SPD), con el que, sin embargo, la AfD comparte escaños en el Parlamento Europeo en el grupo Europa de las Naciones Soberanas (ESN).
- El 12 de septiembre, en Termeno, durante el congreso del movimiento juvenil del partido Süd-Tiroler Freiheit, fundado por Eva Klotz, Jean-Pascal Hohm, líder de la organización juvenil de la AfD (Generation Deutschland), retomó el lema del partido al declarar: «El Tirol del Sur no es Italia».
Alsacia, cuyo territorio formaba parte del Sacro Imperio Romano Germánico antes de pasar a formar parte de Francia en el siglo XVII, y que fue anexionada en dos ocasiones por Alemania (en 1871 y posteriormente en 1940), también ha sido objeto de reivindicaciones.
- Marco Eggebrecht, un joven activista de Generation Deutschland, la sección juvenil de la AfD, publicó el 9 de mayo en X una foto suya acompañada de la frase: «Así es como te miro cuando oigo: ‘Alsacia-Lorena debe volver a ser territorio alemán’».
- Tres días después, el eurodiputado Tomasz Froelich, miembro de la AfD elegido en 2024, arremetió contra Francia y denunció «su política agresiva de asimilación lingüística», así como «la hipocresía» de la Unión por sus críticas a la política china hacia la población uigur.
El 3 de octubre, Día de la Unidad Alemana, un dirigente de Generation Deutschland, Luca Maurice Strauf, describió en X la reunificación como «una victoria parcial», al comentar una imagen en la que aparecen, entre otros, Alsacia-Lorena, Luxemburgo y Austria, pero no Silesia, Pomerania ni Prusia Oriental.
Desde entonces, ha eliminado su publicación.