La 69.ª cumbre de la Comunidad Económica de los Estados de África Occidental (CEDEAO) se celebró este domingo 19 de julio en Freetown, Sierra Leona. La reunión sirvió para que los jefes de Estado y de gobierno de los 12 países miembros pusieran en marcha un proyecto clave: la construcción de un gasoducto de 6.000 kilómetros que unirá Nigeria con Marruecos y atravesará 13 países africanos situados en la costa atlántica del continente.
La idea la planteó hace diez años el rey de Marruecos, Mohammed VI, sin que se tomara una decisión definitiva al respecto.
- La guerra en Irán y las tensiones que ha generado en el mercado mundial del gas han llevado a la CEDEAO a acelerar el proyecto, cuya construcción debería comenzar en 2028 y cuyas primeras entregas están previstas para 2031.
- Se crearía una sociedad ad hoc en Marruecos para supervisar la construcción, mientras que los órganos de gestión del gasoducto tendrán su sede en Abuja, Nigeria.
- Su capacidad anunciada es de 30.000 millones de metros cúbicos de gas al año, lo que supone algo más de la mitad de la capacidad de Nord Stream (55.000 millones), que hasta 2022 abastecía a Europa de gas ruso.
Nigeria y Marruecos son los dos actores clave de este proyecto.
- Nigeria, el decimoquinto productor de gas del mundo y el segundo de África tras Argelia, pretende reducir su dependencia de los mercados de exportación occidentales —que están reduciendo su consumo de hidrocarburos— y aumentar su influencia en el África Occidental francófona.
- Por su parte, Marruecos, un país que carece en gran medida de recursos fósiles, busca tanto garantías de suministro de gas como vínculos geopolíticos más estrechos con el África Subsahariana, especialmente en el marco de su rivalidad con Argelia.
De hecho, Argel ocupa una posición energética dominante en toda la región del Sahel. Sería la gran perdedora de este proyecto si llegara a llevarse a cabo.
- Conectado al gasoducto Magreb-Europa, que une España y Marruecos, reforzaría el papel de Rabat como Estado puente entre Europa y África.
- Desde principios de la década de 2000, Argelia tiene en marcha un proyecto de gasoducto competidor que une Nigeria con la localidad de Hassi R’Mel, desde donde parte el gasoducto Magreb-Europa.
- Aunque su trazado es más sencillo y atraviesa los territorios de solo tres países (Nigeria, Níger y Argelia), discurre, no obstante, por las regiones más inestables del Sahel, donde operan varios grupos terroristas.
Sin embargo, las cuestiones relacionadas con la financiación y la ejecución del proyecto están lejos de haberse resuelto, y el contexto institucional y de seguridad sigue siendo muy inestable.
- Entre las principales amenazas se encuentran la presencia de grupos armados islamistas, los piratas en el Golfo de Guinea y los recurrentes golpes de Estado en los países por cuyo territorio discurriría el gasoducto.
- Con un costo estimado de 23.000 millones de euros, lo que lo convierte en uno de los proyectos de infraestructura más ambiciosos del continente, el costo del proyecto podría verse incrementado por la inflación, que depende en parte de la evolución de la situación en Medio Oriente.