Con 2.022 puntos el 16 de julio, el índice MOEX de la Bolsa de Moscú vuelve ahora a los mínimos alcanzados en 2022 tras la brusca caída provocada por la invasión de Ucrania y la ruptura de las relaciones económicas con Occidente.

Entre principios de 2022 y el otoño de ese mismo año, el índice bursátil ruso había perdido el 50% de su valor. 

  • Sin embargo, durante los años 2023 y 2024, la bolsa de Moscú se había recuperado notablemente, impulsada por el keynesianismo militar puesto en marcha con cierto éxito por el Gobierno de Vladímir Putin.
  • Así, el índice MOEX volvió a alcanzar un máximo de 3.500 puntos en mayo de 2024, lo que supone un aumento del 75% desde el otoño de 2022.
  • Era el momento en el que los medios de comunicación denunciaban el «fracaso» de las sanciones occidentales y destacaban la impresionante resistencia de la economía rusa. 

Pero, desde entonces, los efectos acumulativos de las sanciones se han dejado sentir cada vez más, mientras que los ataques ucranianos en profundidad en Rusia, cada vez más numerosos, han logrado desorganizar la industria petrolera, paralizando progresivamente el conjunto de la economía. La situación económica, hoy muy deteriorada, se refleja en la espectacular caída del índice MOEX desde principios de año.

  • Según fuentes rusas, varias de las personas más ricas del país, entre ellas algunas cercanas a Putin, han transferido miles de millones de dólares al extranjero desde principios de año 1.
  • Así, las carteras de estos mil millonarios se han reorientado hacia las criptomonedas, el oro, los inmuebles en el extranjero y los fondos de inversión privados, especialmente en los países del Golfo.

Los oligarcas rusos temen, sobre todo, que se les embarguen sus activos y su patrimonio.

  • Estos temores no carecen de fundamento: a finales de junio, el primer secretario del Partido Comunista Ruso, Guennadi Ziuganov, había declarado que los ciudadanos y las empresas rusas poseían 130.000 mil millones de rublos, y que Putin podría «movilizar» 30.000 mil millones en caso de necesidad para sanear el presupuesto.
  • Varios inversores habían interpretado estas declaraciones como un riesgo de que el Estado ejerciera presiones adicionales sobre el ahorro privado, pero también como un indicio del empeoramiento de la situación financiera del país.
  • Posteriormente, Ziouganov se retractó de sus declaraciones y aclaró que lo único que pretendía era criticar el modelo económico y los tipos de interés del Banco Central.
Notas al pie
  1. «Russia’s Elite Are Moving Billions Beyond Putin’s Wartime Grasp», Bloomberg, 16 de julio de 2026.