Estados Unidos llevó a cabo, durante la noche del 7 al 8 de julio, una nueva serie de ataques contra Irán en respuesta a los ataques iraníes contra buques mercantes que navegaban por el estrecho de Ormuz. Según el Mando Central de Estados Unidos (CENTCOM), más de 80 objetivos iraníes habrían sido alcanzados por munición de precisión, lo que supone una magnitud entre cuatro y cinco veces mayor que la anterior oleada de ataques, llevada a cabo a finales de junio 1.
Se prevé que esta nueva serie de ataques ejerza una mayor presión sobre las reservas de armamento estadounidenses.
- Estados Unidos atacó más de 13.000 objetivos en Irán durante la fase activa de la guerra, que finalizó a principios de abril tras la entrada en vigor de un acuerdo de alto el fuego.
- Con unas 1.000 salidas diarias, los primeros días de la operación «Epic Fury» constituyeron así la campaña aérea estadounidense más intensa desde la operación «Tormenta del Desierto», en 1991.
- Según el CSIS, Washington tardaría entre 1 y 4 años en reponer sus existencias de misiles, que constituyen el núcleo de su capacidad ofensiva y defensiva, como los Tomahawk, los Patriot, los THAAD y los JASSM.
- Así, Estados Unidos dispondría de munición suficiente para una posible reanudación del conflicto en Oriente Medio, pero la disminución de los niveles de existencias crea un periodo de vulnerabilidad ante un posible conflicto en el Pacífico.
Al ritmo actual de entregas, el Tomahawk, el THAAD y el Patriot tardarán tres años o más en recuperar sus niveles anteriores a la guerra: a finales de 2030 o principios de 2031 en el caso del Tomahawk, a mediados de 2029 en el del Patriot y entre mediados y finales de 2029 en el del THAAD.
- Los fabricantes prometen un importante aumento de la producción: Lockheed Martin, en concreto, tiene como objetivo aumentar la producción de misiles Patriot de unos 600 a 2.000 al año de aquí a finales de la década, y RTX anuncia más de 1.000 misiles Tomahawk al año.
- No obstante, siguen existiendo varios obstáculos y limitaciones de fabricación, entre ellos el abastecimiento de tierras raras y los largos plazos de producción (de 24 a 36 meses, o incluso más).
El agotamiento de una parte importante del arsenal militar estadounidense en el marco de la guerra contra Irán podría obligar a Washington a apartar su atención de Asia, que desde 2011, bajo el mandato de Obama, había sido el eje central de la agenda estratégica estadounidense.
- Tras su regreso al poder, en enero de 2025, Trump nombró en el Pentágono a partidarios de este giro estratégico, que comparten, en particular, una postura dura frente a Pekín, como es el caso del subsecretario de Política de Defensa, Elbridge Colby.
- Por su parte, otros altos cargos del Departamento de Defensa abogan por «dar prioridad» a los recursos militares destinados a la región del Indo-Pacífico, en lugar de una retirada total hacia el hemisferio occidental.
Sin embargo, los últimos meses se han caracterizado por una importante retirada del ejército estadounidense de Asia en favor de Oriente Medio.
- En concreto, Estados Unidos ha tenido que retirar unidades y sistemas de defensa antimisiles de Corea del Sur y Japón, y por el momento no está claro si volverán a desplegarse en la región.
- A finales de mayo, el secretario de la Marina de los Estados Unidos, Hung Cao, anunció que Washington suspendía temporalmente sus ventas de armas a Taiwán para «asegurarse de disponer de munición suficiente» para la guerra contra Irán.
Si continúan los ataques iraníes contra buques en el estrecho de Ormuz, el ejército estadounidense tendrá que mantener importantes recursos en la región para proteger a sus aliados, el tráfico marítimo y, en su caso, responder a Teherán. Un compromiso prolongado podría contribuir así a desviar aún más recursos de otros escenarios, especialmente de Asia, donde Taiwán sufre una presión militar cada vez mayor por parte de Pekín.
Notas al pie
- Barak Ravid, «U.S. strikes Iran after attacks on vessels in Strait of Hormuz», Axios, 7 de julio de 2026.