Según los últimos datos publicados por el grupo de analistas ucranianos Deep State, el ritmo del avance ruso en el frente de Ucrania se aceleró en junio con respecto a mayo, pasando de 14 km² a 84 km², lo que supone una media de 2,8 km² al día. 1 Durante el primer semestre, el ejército ruso ocupó 770 km² de territorio ucraniano, frente a los 1 830 km² del mismo periodo de 2025.

De este modo, el crecimiento ruso ha vuelto al nivel de 2024, cuando se situó en 750 km² durante el primer semestre.

  • Aunque su avance es menor que en 2025, el ejército ruso ha logrado, no obstante, avanzar en los sectores de Ray-Oleksandrivka, Mikolyivka y Kriva Luka, entre otros, en dirección a Sloviansk, en el norte de la región de Donetsk.
  • La semana pasada, logró avances en los alrededores de la ciudad clave de Kostiantinivka, al tomar la localidad de Illinivka y avanzar hacia el sur y el este, en los alrededores de Ivanopilia y Novodmitrivka.

Las cifras del avance ruso en junio están muy por debajo de los objetivos del Kremlin, que ha fijado 15 fechas límite para la conquista de toda la región de Donetsk desde 2022, según Zelenski. 2 No obstante, estos datos interrumpen la dinámica descendente observada desde marzo y ponen en duda la capacidad del mando ucraniano para reequilibrar suficientemente la tendencia y recuperar el control de los territorios capturados por Moscú.

En estos momentos coexisten dos realidades en el frente.

  • Ucrania es capaz de lanzar ataques cada vez más profundos y con mayor intensidad gracias a sus drones, pero el ejército ruso sigue logrando avanzar, aunque lentamente, a costa de un precio humano y material muy elevado.
  • Los ataques con drones contra Moscú, aunque parecen haber cumplido su objetivo al llevar la guerra hasta las puertas del poder ruso, también han provocado un endurecimiento del discurso de los nacionalistas, que ahora instan a Putin a redoblar sus esfuerzos en el frente.
  • En Telegram, varios analistas rusos han multiplicado en los últimos días los llamados a abandonar las negociaciones —que ya se encuentran en punto muerto— mediadas por Estados Unidos, a bombardear masivamente las grandes ciudades ucranianas y a llevar a cabo una movilización general de la población. 3

La disminución del número de hombres dispuestos a alistarse en el ejército está llevando al Kremlin a plantearse una nueva oleada de movilización, que sería muy impopular. Esta podría tener lugar en octubre, tras las elecciones legislativas de septiembre, según fuentes rusas. 4