La situación en las grandes ciudades ucranianas se ha deteriorado considerablemente en las últimas semanas, especialmente en Kiev, mientras el ejército ruso intensifica su campaña de ataques contra las redes de producción y distribución de electricidad. Las centrales eléctricas, las líneas de alta tensión y las subestaciones son blanco de ataques sistemáticos: según ACLED, en octubre se registraron 238 ataques contra infraestructuras energéticas.
Se trata de un récord desde el inicio de la invasión a gran escala, en febrero de 2022.
- Las centrales térmicas de Kiev ya no producen electricidad, y la capital depende en su mayor parte de tres centrales nucleares situadas a unos 300 kilómetros.
- Las largas distancias que recorren las líneas de alta tensión para transportar la electricidad desde el oeste y el sur del país hasta la capital hacen que la ciudad sea muy vulnerable a los ataques, sobre todo porque el alcance de los drones rusos supera hoy en día los 1.000 kilómetros.
Las autoridades de Kiev han creado una red de pequeñas centrales de gas que permiten garantizar el funcionamiento de los servicios esenciales —hospitales, parte de las estaciones de bombeo de agua, etc.—, pero estas solo cubren una pequeña parte de las necesidades de la ciudad.
Volodimir Zelenski describió el viernes 6 de noviembre la situación energética en Kiev como «la peor» del país, y se refirió a unos retos «muy graves». 1 Además de los cortes de electricidad, los ataques rusos dejaron sin agua a toda la capital durante más de 24 horas el martes 3 de noviembre, según las autoridades municipales. 2
La situación podría empeorar aún más, dada la asimetría entre la capacidad ofensiva de Rusia y la defensiva de Ucrania.
- Rusia podría lanzar entre 130 y 190 proyectiles balísticos al mes este invierno. Estos vectores son demasiado rápidos para ser interceptados por drones u otros medios low cost, y requieren interceptores. 3
- Sin embargo, Ucrania solo recibe una media de 12 misiles interceptores Patriot suministrados por Estados Unidos cada mes, lo que supone menos del 5 % de la cantidad necesaria. Los interceptores europeos, como los misiles Aster del sistema SAMP/T, solo compensan esta carencia de forma marginal.
- En octubre, Ucrania solo derribó 11 de los 150 misiles balísticos lanzados por Rusia, lo que supone aproximadamente el 7 %.
Es probable que el invierno de 2026-2027 sea el más duro para los ucranianos desde el inicio de la guerra a gran escala. La estrategia rusa tiene como objetivo hacer que la capital del país sea inhabitable, atacando las infraestructuras que garantizan la calefacción, el alumbrado o el suministro de agua, con el fin de ejercer presión sobre la población y minar su moral.
- El Banco Nacional de Ucrania estima que la intensificación de los bombardeos rusos sobre las infraestructuras del país reducirá el crecimiento ucraniano en casi 2 puntos en 2026. 4.
- Se prevé que el PIB real se contraiga un 0,4 % este año, por primera vez desde 2022. En 2025 había registrado un aumento del 1,8 %, en 2024 del 3,2 % y en 2023 del 5,5 %.
Notas al pie
- Publicación de Volodimir Zelenski en Telegram, 6 de noviembre de 2026.
- Dominic Culverwell, «Russian strikes cause Kyiv’s worst water outage of full-scale war», The Kyiv Independent, 4 de noviembre de 2026.
- Fabian Hoffmann y Anastasiia Lapatina, «An Important Message: The Coming Winter in Ukraine», Missile Matters – with Fabian Hoffmann, 1 de noviembre de 2026.
- Національний банк України підвищив облікову ставку до 16,5%, Banco Nacional de Ucrania, 29 de octubre de 2026.