Ayer, lunes 31 de agosto, el jefe del poder judicial iraní, Gholamhossein Mohseni Ejeï, declaró que los servicios de inteligencia, de seguridad y las fuerzas del orden del país se encontraban «en su máximo nivel de preparación». 1 Según fuentes oficiales iraníes, el régimen teme que la presión económica estadounidense «reavive los disturbios» que habían dado lugar a una violenta represión de la población en enero. 2

  • Fue, sobre todo, el grave deterioro de la economía, debido al efecto combinado de las sanciones internacionales y de la guerra de 12 días librada en junio de 2025 por Israel y Estados Unidos, lo que llevó a los iraníes a salir a la calle.
  • La situación es hoy mucho más grave de lo que era a finales de 2025: la inflación ha superado el 80 %, frente al 42 % de media del año pasado, y los productos de primera necesidad se han vuelto inasequibles para las clases medias y populares. 3

Además de la presión ejercida por Washington sobre el comercio exterior iraní mediante la imposición de un bloqueo marítimo, los ataques estadounidenses e israelíes han causado daños considerables a las redes energéticas, las infraestructuras viarias y los centros de producción, lo que ha obligado a numerosas empresas a ralentizar o incluso suspender su producción y a despedir a trabajadores.

Con el fin de evitar una nueva oleada de protestas, el régimen ya está intensificando la represión. 

  • Gholamhossein Mohseni Ejeï ha dado instrucciones a los fiscales para que se coordinen con los servicios de inteligencia, de seguridad y las fuerzas del orden con el fin de «adoptar medidas destinadas a reforzar la seguridad pública y actuar con mayor firmeza contra los intentos de sembrar la inseguridad». 4

Mientras la población tiene dificultades para conseguir combustible debido al bloqueo estadounidense, el régimen también estaría estudiando la posibilidad de reducir las subvenciones que suponen una carga para el presupuesto del gobierno.

  • La semana pasada, el vicepresidente ejecutivo, Mohammad Jafar Ghaempanah, declaró que pronto se daría a conocer un plan destinado a «reformar el precio de la gasolina», al considerar que la tarificación actual es injusta para los iraníes que no tienen coche. 5
  • Estas declaraciones contrastan con las de la portavoz del gobierno, Fatemeh Mohajerani, según la cual «no se introducirá ningún cambio en las cuotas de gasolina» antes de que finalice el mes de shahrivar (es decir, alrededor del 22 de septiembre).
  • Fue precisamente la subida del precio de la gasolina lo que desencadenó, entre otras cosas, el movimiento de protestas de 2019.

Irán, un exportador neto de petróleo crudo, se enfrenta a un déficit de 15 millones de litros de gasolina con respecto a su demanda diaria total, que asciende a 135 millones de litros, debido al bloqueo y a los bombardeos. 6 El amplio sistema de subvenciones permite a los iraníes disfrutar de uno de los precios de la gasolina más bajos del mundo: entre 15.000 y 50.000 riales por litro, es decir, entre 0,7 y 2,3 céntimos de euro.