A finales de la semana pasada, la Unión se sumó, junto con nueve países —entre ellos tres Estados miembros: Alemania, los Países Bajos y Grecia—, a la Pax Silica, una iniciativa puesta en marcha por la administración de rump en diciembre con el objetivo de reforzar la cooperación en las cadenas de suministro de la inteligencia artificial y las tecnologías de vanguardia.

En esencia, la Pax Silica tiene por objeto aplicar a los países miembros los principios establecidos por Washington en materia de despliegue de la IA.

  • Al sumarse a la iniciativa, los países se integran en el ecosistema estadounidense de la IA y aceptan desarrollar una interdependencia tecnológica con Estados Unidos.
  • La alianza cuenta ahora con 24 miembros, entre los que se incluyen siete países europeos y cinco Estados miembros de la Unión (Grecia, Alemania, Países Bajos, Finlandia y Suecia).
  • París había denunciado un intento de «colonización de Europa» y una incompatibilidad con el programa de soberanía tecnológica de la Unión, cuyo objetivo es reducir la dependencia estratégica del bloque, especialmente respecto a Estados Unidos. 1 En el marco del acuerdo comercial firmado con Washington en Turnberry en julio de 2025, la Comisión se había comprometido, entre otras cosas, a «adquirir chips de IA por valor de 40.000 millones de euros, esenciales para mantener la ventaja tecnológica de la Unión».

Los países que actualmente forman parte de la Pax Silica ocupan una posición clave en la cadena de suministro de la IA. 

  • Así, los Países Bajos, a través de la empresa ASML, tienen el monopolio de las máquinas de litografía de ultravioleta extremo, que permiten fabricar los chips más avanzados.
  • Corea del Sur controla la mayor parte de la producción de chips de memoria de alto ancho de banda y el Reino Unido, la arquitectura de los chips ARM, mientras que los países del Golfo disponen de grandes cantidades de capital y energía barata para alimentar los centros de datos.

La Unión se suma a la iniciativa en un momento en el que se está implantando un nuevo régimen de difusión de la IA de frontera, en el que, a partir de un nivel de capacidad comparable al de Mythos (Mythos, Fable, GPT-5.6), el acceso del público en general a los modelos más avanzados se realiza ahora, en la configuración actual, por niveles.

  • La adhesión de la Unión a la iniciativa es fruto de un largo debate interno, en el que la Comisión ha tratado de obtener compromisos explícitos que garanticen que la Pax Silica siga siendo plenamente complementaria a los trabajos del G-7 y de otros foros multilaterales, sin pretender duplicarlos ni sustituirlos.
  • Por el momento, la relevancia de esta adhesión para Pax Silica radica menos en lo que implica y más en lo que señala: la Unión Europea acepta el marco estadounidense de la competencia tecnológica mundial. Para China, la consecuencia concreta es que pondrá a prueba la capacidad de Europa para resistir, por ejemplo, el endurecimiento de los controles de exportación estadounidenses dirigidos contra ASML.
Notas al pie
  1. Luca Bertuzzi, «The EU is set to join US-led chip alliance ‘Pax Silica’ to counter China’s AI race», Euronews, 1 de junio de 2026.