Expresado en puntos de crecimiento ponderados por la población, el crecimiento de China entre 1978 y 2022 fue 20 veces mayor que el de Japón (entre 1952 y 1991), y más de 290 veces mayor que el de Estados Unidos durante la Edad Dorada, desde el final de la Guerra Civil hasta principios del siglo XX. 1

  • Estas cifras son aún más vertiginosas si se tiene en cuenta que la economía mundial crece hoy en día a un ritmo mucho más rápido que durante los siglos XIX y XX.
  • Entre principios de la década de 1950 y 1990, el PIB mundial aumentó en 34 billones de dólares a precios de 2011.
  • La contribución de Japón a este aumento fue de poco más del 10 %, y la de China, de alrededor del 25 %.

La magnitud del crecimiento chino se refleja especialmente en su consumo de energía.

  • Así, el consumo chino de carbón se ha triplicado en el último cuarto de siglo, pasando de 8.200 TWh en 2000 a 25.600 en 2024, es decir, cuatro veces más que el pico de consumo de Estados Unidos, alcanzado en 2005 (6.350 TWh).
  • China quema hoy en día cada año más de la mitad del carbón mundial y, al mismo tiempo, desarrolla su capacidad de producción de electricidad a partir de fuentes renovables a un ritmo sin precedentes.
  • El pasado mes de mayo, Pekín instalaba el equivalente a 100 nuevos páneles solares por segundo. A lo largo del año, China representó el 66 % de la capacidad solar añadida y el 69 % de la capacidad eólica a escala mundial.

El crecimiento sostenido que ha experimentado China desde la década de 2000 le ha permitido recuperar parcialmente su retraso económico respecto a Estados Unidos y la Unión Europea, las dos principales economías del mundo: medido en paridad de poder adquisitivo, el PIB de China superó al de Estados Unidos en 2014, y hoy es un 31 % superior (38,2 billones frente a 29,18 billones).

En dólares corrientes, el PIB chino sigue siendo un 35 % inferior al de Estados Unidos.

  • En 1990, la economía europea pesaba 18 veces más que la de China. En 2000, esta relación ya se había reducido a 6, y hoy en día, los dos productos internos brutos son prácticamente iguales.
  • Se prevé que las proporciones comiencen a invertirse en los próximos años, pero los europeos son solo 450 millones, mientras que China cuenta con 1.400 millones de habitantes.
  • En otras palabras, el PIB per cápita en la Unión sigue siendo 3,2 veces mayor que en China, frente a 49 veces en 1990.

El crecimiento de su población y un modelo económico centrado en las exportaciones se encuentran entre los principales factores de este crecimiento, pero no son los únicos.

  • Las subvenciones masivas otorgadas por el Estado a industrias clave —energía solar, semiconductores, aluminio, acero…— han proporcionado una ventaja considerable a las empresas chinas a nivel internacional.
  • El mercado laboral y la competitividad, en particular el sistema «996», que consiste en trabajar de 9:00 a 21:00, 6 días a la semana, contribuyen a una mayor productividad y a un crecimiento más fuerte.
  • En China, un trabajador dedica así unas 48 horas a la semana a su actividad profesional, frente a una media de 36 horas en la Unión (un 33 % menos).
Notas al pie
  1. Adam Tooze, «Modern growth surges. Or, why China’s economic development is unique in human history», Chartbook, 28 de mayo de 2026.