En una entrevista concedida a CNBC el 12 de marzo, el director ejecutivo de Palantir, Alex Karp, declaró que el desarrollo de la IA podría tener amplias repercusiones políticas.

  • Según Karp, la IA podría alterar «de manera significativa el poder económico, y por tanto político, de la base de un partido, los votantes altamente cualificados, sobre todo las mujeres que votan mayoritariamente por los demócratas», al tiempo que refuerza el de «los votantes de clase trabajadora, a menudo hombres, que han recibido formación profesional».
  • Aunque sugiere que el desarrollo de la IA podría, a la larga, favorecer al Partido Republicano, cuyo electorado es principalmente rural y masculino, Karp afirma que «estas tecnologías son peligrosas para la sociedad».
  • Para él, la cuestión es a la vez geopolítica —en el marco de la rivalidad con China— e identitaria: «La única justificación posible sería que, si no lo hacemos nosotros, lo harán nuestros adversarios. Y quedaremos sometidos a su Estado de derecho… ¿Por qué aceptamos el riesgo de perturbar el tejido mismo de nuestra sociedad, incluidos sus componentes más poderosos, si no es para preservar nuestra capacidad de seguir siendo estadounidenses a corto y largo plazo?»

Un estudio publicado a principios de enero por dos investigadores de la Brookings Institution, Sam Manning y Tomás Aguirre, señala que más de 5 millones de trabajadores estadounidenses entre los más expuestos a la IA son mujeres. 1

  • Así, según los autores, 6,1 millones de trabajadores se enfrentarán probablemente a una fuerte exposición a la IA y a una escasa capacidad de adaptación. De esta cifra, el 86 % son mujeres.
  • Estos trabajadores ocupan principalmente puestos administrativos y se concentran en pequeñas aglomeraciones, en particular en las ciudades universitarias del Mountain West y del Midwest, es decir, en el oeste y el norte de Estados Unidos.

Karp ha «advertido» en varias ocasiones en el pasado a los «graduados de Yale con un coeficiente intelectual elevado» que poseen «conocimientos generales, pero no específicos» sobre el riesgo de que sean sustituidos por la IA. 2 Según él, los «ganadores de la IA» serán las personas que hayan seguido una formación profesional pero que no cuenten con títulos universitarios.

Sus declaraciones no son un caso aislado.

  • Peter Thiel, que fundó Palantir junto con Karp en 2003, ya ha cuestionado el derecho al voto de las mujeres.

En un ensayo publicado en 2009, insinuaba que la 19ª enmienda, que otorgaba el derecho de voto a las mujeres y entró en vigor en 1920, había contribuido, junto con «el considerable aumento del número de beneficiarios de la ayuda social», a «transformar el concepto de “democracia capitalista” en un oxímoron». 3

Notas al pie
  1. Sam Manning, Tomás Aguirre, Mark Muro y Shriya Methkupally, Measuring US workers’ capacity to adapt to AI-driven job displacement, Brookings Institution, 21 de enero de 2026.
  2. Mike Allen, «Alex Karp unplugged: Palantir CEO on «The Axios Show»», Axios, 7 de noviembre de 2025.
  3. Peter Thiel, «The Education of a Libertarian», Cato Unbound, 13 de abril de 2009.