En el mar Báltico, los petroleros y portacontenedores rusos desempeñan un papel clave en las actividades de espionaje y desestabilización del Kremlin en Europa.
Frente a las costas de Taiwán, la guardia costera sorprendió a un buque de carga civil chino cortando un cable de telecomunicaciones.
A medida que se multiplican las maniobras y ejercicios militares en el mar, la frontera entre las operaciones patrocinadas por los Estados y las actividades comerciales se vuelve cada vez más difusa.