En la región del Golfo, se está produciendo una competencia cada vez más abierta y agresiva entre el líder saudí, Mohammed bin Salman, y su rival emiratí, Mohammed bin Zayed, conocido como MBZ.
Se trata de una lucha por la preeminencia en la región y, en particular, por el control de los puertos, estrechos y rutas marítimas por los que transitan el petróleo, el gas y las mercancías.
En un contexto regional tenso, esta rivalidad podría marcar el año 2026.