De Telegram a la cárcel: el Kremlin criminaliza la vida cotidiana de los rusos
Cantar en la calle, compartir mensajes o fotos en Telegram: en la Rusia de Putin, prácticas que antes eran habituales se han convertido en delitos castigados por un Estado represivo.
Incluso la prensa autorizada por el Kremlin da la voz de alarma: si los rusos de a pie empiezan a sentir la presión geopolítica en la intimidad de sus vidas cotidianas, hay un problema.
Guillaume Lancereau analiza una tendencia.