En 1932, Zweig, al igual que otros, siente cómo se abre ante él el abismo del «oscuro presente», pero se niega a caer en el derrotismo.
Ahora que termina un año difícil y que la incertidumbre parece ser la única perspectiva, dirigimos nuestra mirada hacia algunos gigantes de Europa que atravesaron el siglo armándose, y que nos recuerdan algo importante: la historia no está escrita.
Los intelectuales frente a la crisis 1/7.