Adaptar la protección social, modernizar la economía y hacerla más competitiva, reducir las barreras para la reincorporación al mercado laboral: estos son los principales puntos abordados por el vicecanciller, ministro de Finanzas y copresidente del SPD, Lars Klingbeil, durante su discurso en la Bertelsmann Stiftung de Berlín el 25 de marzo 1.

  • El socialdemócrata, aunque emplea una retórica menos agresiva que Merz —quien a veces parece criticar la pereza de los alemanes—, se acerca bastante a sus posiciones en materia de flexibilización y desburocratización.

En sus propuestas, la socialdemocracia debe trabajar en favor de la independencia y la autodeterminación de las mujeres.

  • Su reincorporación al mercado laboral debe pasar por una reforma de la política fiscal, en particular mediante la supresión del sistema de reparto de la base imponible entre cónyuges, o «Ehegattensplitting».
  • Este mecanismo, que se aplica a todas las parejas de contribuyentes, beneficia sobre todo a aquellas cuyos ingresos son muy desiguales y tendría, según el análisis del ministro de Finanzas, un efecto negativo sobre el empleo de las mujeres.
  • El proyecto ha recibido comentarios bastante positivos por parte de los socios del SPD en el Gobierno. 
  • Pero si bien la CDU apoya las ideas del ministro, la Unión Social Cristiana (CSU), que tiene una visión tradicional de la familia, ha insistido especialmente en que se incluya una pensión para las madres de familia en el acuerdo de coalición.

Klingbeil también pretende reducir el coste laboral y, por ello, propone aliviar el impuesto sobre la renta, lo que beneficiaría al 95% de los trabajadores, aplicando el principio de que «trabajar más debe salir a cuenta» (Mehr Arbeit muss sich lohnen).

  • El ministro de Finanzas desea iniciar un debate sobre el impuesto sobre el valor añadido y plantearse una nueva rebaja para los productos alimenticios. 

Para hacer frente a los elevados costes de la Seguridad Social, el Gobierno quiere reforzar la actividad de las personas mayores e incitarlas a jubilarse más tarde. También podría contemplarse un mecanismo que beneficie a quienes hayan comenzado a trabajar antes.

  • Además, la «Riester-Rente», un sistema de pensiones complementarias privadas instaurado por el Gobierno de Gerhard Schröder en 2002, fue suprimida el jueves por votación del Bundestag.
  • Este sistema ofrecía, entre otras cosas, subvenciones estatales para los pequeños ahorradores, pero adolecía de una complejidad excesiva y de tasas de rendimiento mediocres. Debería ser sustituido por un sistema «más flexible y rentable».

El vicecanciller, para quien la soberanía económica debería estar en el centro de todas las reformas, señala también que «los costes reducidos y una mano de obra más barata no bastan para que Alemania sea competitiva a escala mundial». «Un nuevo modelo de crecimiento alemán pasa por la innovación, una mayor productividad y el liderazgo tecnológico».

  • Propone, en particular, la introducción de aranceles selectivos en los sectores estratégicos «en los que deseamos preservar la producción europea», así como el establecimiento de requisitos de contenido local y normas que incentiven «comprar europeo». En los sectores «en los que tenemos un retraso tecnológico», aboga por obligar a las empresas extranjeras a constituir empresas conjuntas con empresas europeas como condición previa para que se les autorice a operar en el mercado europeo. 
  • Por último, también sugiere reforzar las normas de protección de las inversiones.