El pasado martes, 17 de marzo, aprovechando una espesa niebla en el sureste de Ucrania, el ejército ruso lanzó su ofensiva de primavera —para la que los ucranianos llevaban preparándose varios meses— en tres sectores principales del frente repartidos por las regiones de Donetsk y Zaporizhia: Pokrovsk, Dobropillia y Huliaipole. 1

  • Como cada año, Moscú concentra sus fuerzas a principios de primavera y aprovecha las temperaturas más benignas para intensificar sus ataques.
  • La disminución de la atención diplomática, que se ha desplazado hacia Medio Oriente, también ha podido contribuir a este nuevo esfuerzo ofensivo.

El comandante en jefe de las Fuerzas Armadas de Ucrania, Oleksandr Syrskyi, declaró ayer, lunes 23 de marzo, que Moscú había llevado a cabo 619 ataques en cuatro días, lo que supone un ritmo más sostenido que en las semanas anteriores. 2 A pesar de la mala visibilidad, que merma la capacidad de los drones, Kiev afirma haber logrado repeler en gran medida los ataques rusos, causando más de 6.000 bajas en las filas del ejército en el espacio de cuatro días.

La ofensiva rusa «de primavera» —que, de hecho, debería aumentar en intensidad hasta el verano— parece dirigirse principalmente contra el cinturón de fortalezas ucranianas en la región de Donetsk.

  • Este «cinturón» está compuesto por los últimos bastiones del Donbás que siguen bajo el control de Kiev, tras más de cuatro años de guerra de alta intensidad: Sloviansk, Kramatorsk y Kostyantynivka.
  • Con el fin de intentar avanzar en estas direcciones, el ejército ruso habría llevado a cabo varios asaltos mecanizados en los últimos días, un hecho que se ha vuelto poco habitual debido a la amenaza que suponen los drones.
  • Así, Moscú lanzó un asalto con vehículos pesados, blindados y todoterreno el 19 de marzo en dirección a Lyman, a unos 20 kilómetros al noreste de Sloviansk, y contra la propia Sloviansk el domingo 22 de marzo. 3

La ofensiva llega en un momento crítico para el esfuerzo bélico ruso en Ucrania, ya que el avance de Moscú podría alcanzar en marzo su nivel más bajo desde la primavera de 2024. Sin embargo, el ritmo de avance del ejército ruso tiende a acelerarse a partir de abril, para alcanzar su punto álgido a finales del verano o en otoño.