Bajo el mandato de Viktor Orbán, el poder ha abandonado el Estado.
Ahora se organiza entre bastidores, en torno a un entramado de lealtades, activos e instituciones controladas.
Basándose en el paradigma teórico del neorrealismo, la investigadora Palma Polyak muestra cómo el clan de Orbán ha construido su resiliencia política, y financiera.