Louis Lapeyrie


Desde el inicio de la operación lanzada junto con Israel contra Irán, la administración Trump está montando un espectáculo de la crueldad basándose en los códigos de los videojuegos.

Esta gamification de la guerra no es ni accidental ni gratuita.

Al recuperar una gramática visual que comprenden millones de jóvenes jugadores, se inscribe plenamente en el proyecto político trumpista.

Desde hace varios meses, Trump ha socavado una salvaguarda democrática para utilizarla en contra de su pueblo.

En las grandes ciudades estadounidenses, oficialmente para «misiones de seguridad pública», el presidente despliega a la Guardia Nacional como una milicia para poner a prueba los límites de su poder.

Thibault Delamare, especialista en esta institución híbrida, nos explica por qué este uso constituye una amenaza evidente para el equilibrio de poderes en Estados Unidos.