Si Trump abandonara Europa para replegarse en «su hemisferio», habría que defender un continente y un océano sin Washington.
Menos pesada que la OTAN, pero más sólida ante la hipótesis de una retirada estadounidense, una arquitectura de seguridad en red, basada en la multiplicación y la interconexión de coaliciones de voluntarios, podría permitir protegerse sin Estados Unidos.
El investigador Justin Massie propone un modelo de recomposición estratégica.