David Izadifar


La sangrienta represión de las manifestaciones es señal de que el aparato estatal iraní está abocado al colapso.

Divididas en clanes, controladas por clientelas y acaparando los recursos, las élites políticas y militares de Teherán han convertido la corrupción en una forma de gobierno.

Mientras Trump reúne una «armada» alrededor de Irán, un régimen paralizado se prepara para librar su última batalla.