La invasión rusa de Ucrania en febrero de 2022 constituyó, en palabras del excanciller alemán Olaf Scholz, un «punto de inflexión histórico». En este contexto, el ejército alemán (Bundeswehr) reunió en 2022 a una docena de oficiales superiores al norte de Berlín.
- Se les encomendó la misión de llevar a cabo un ejercicio de reflexión prospectiva con el fin de elaborar un plan que organizara la capacidad de Alemania para participar activamente en una guerra entre la OTAN y Rusia.
- Las reflexiones de este grupo de oficiales, que consultó a un centenar de expertos militares y civiles, dieron lugar a un informe de casi 1.200 páginas titulado «Plan operativo para Alemania», más conocido por sus siglas en inglés «OPLAN DEU».
- Se trata de un «documento evolutivo» que se actualiza periódicamente, en particular para tener en cuenta las enseñanzas extraídas de los ejercicios organizados para poner a prueba en condiciones reales algunas de sus recomendaciones.
Los detalles de este documento, clasificado como secreto de defensa, no se han hecho públicos. Sin embargo, el general André Bodemann, que supervisó su redacción, se ha pronunciado al respecto en las páginas del Frankfurter Allgemeine Zeitung 1 y en el Parlamento Europeo 3, antes de que el Wall Street Journal revelara nuevos detalles esta semana 4.
Todos los ejércitos del mundo realizan regularmente análisis prospectivos con el fin de estar preparados para reaccionar ante cualquier eventualidad.
- Durante la Guerra Fría, la RFA se preparaba, en particular, para un posible conflicto con la URSS y, por lo tanto, elaboró numerosos informes basados en ese escenario, el último de los cuales data de 1989.
- Los autores del nuevo Plan alemán partieron de estos documentos, pero tuvieron que adaptarlos debido a los avances tecnológicos (en particular, la cibernética y los drones) y porque, a diferencia de la época de la Guerra Fría, Alemania no estaría en primera línea de un conflicto con Rusia.
El informe se centra, en particular, en la capacidad de Alemania para desempeñar un papel de plataforma logística para suministrar armas, hombres y víveres a un frente situado en el este del continente. Se hace hincapié en las infraestructuras del país, especialmente en el ámbito del transporte, debilitadas por décadas de inversión insuficiente.
- El cruce del Rin y del Oder también podría complicarse por la escasez y el deterioro de los puentes, que se convertirían rápidamente en cuellos de botella y objetivos fáciles para los ataques.
- Estas infraestructuras también están mal protegidas contra el sabotaje, una deficiencia aún más problemática si se tiene en cuenta que la ubicación exacta de las infraestructuras críticas alemanas es de libre acceso.
- Si durante la Guerra Fría las infraestructuras se diseñaban para usos duales —con fines civiles que podían pasar a usos militares, como las autopistas convertibles en aeródromos de emergencia—, esto ya no es así desde la década de 1990.
Un segundo aspecto importante del plan es la importancia que se da a la coordinación entre los sectores civil y militar. Partiendo del principio de que una guerra entre las fuerzas de la OTAN y las rusas se desarrollaría lejos de las fronteras del país, el reto para Berlín sería transformarse rápidamente en un enorme centro logístico por el que transitarían los recursos humanos y materiales hacia el frente.
En el escenario elegido por los planificadores alemanes, se movilizarían 800.000 soldados de la OTAN, lo que supone ser capaz de gestionar su llegada a los aeropuertos alemanes o desde los puertos de los países del flanco atlántico de la alianza, así como su alojamiento antes de su partida hacia el frente.
- Estos combatientes también deberían ser atendidos en los hospitales alemanes.
- Los tanques, municiones y artefactos de guerra llegarían principalmente por vía marítima y deberían descargarse lo antes posible en los puertos del país.
- Se mantendrían y repararían en talleres especializados y luego se enviarían al frente por ferrocarril.
Una cadena logística de este tipo movilizaría al ejército, a actores civiles (bomberos, seguridad civil, Cruz Roja, policía, etc.) y al sector privado (Deutsche Telekom, el puerto de Hamburgo o la Deutsche Bahn).
Sólo el recurso a medios privados permitiría cubrir rápidamente el déficit.
- A modo de ejemplo, el ejército alemán estima que necesita 1.000 camiones cisterna para llevar a cabo sus operaciones, pero actualmente sólo dispone de 70.
- El plan prevé diferentes escenarios de movilización y tiene por objeto facilitar la cooperación entre actores que no están acostumbrados a trabajar juntos en tiempos de paz.
- El Bundeswehr ha entablado conversaciones con empresas de logística con el fin de inspirarse en sus conocimientos técnicos para crear verdaderos «socios, en lugar de simples proveedores» del ejército 5.
Notas al pie
- Von Peter Carstens, «„Im Frieden befinden wir uns schon lange nicht mehr“», Frankfurter Allgemeine Zeitung, 22 de abril de 2024.
- Public Hearing on MilMob at European Parliament, Lieutenant General André Bodemann Deputy Commander | Bundeswehr Joint Force Command, 14 de mayo de 2025.[’note]. Por su parte, el Bundeswehr ha publicado un folleto en el que se resume su contenido 2OPERATIONS PLAN FOR GERMANY. A whole-of-government and whole-of-society task, Bundeswehr, abril de 2025.
- Bertrand Benoit, «Germany’s Secret Plan for War With Russia», The Wall Street Journal, 26 de noviembre de 2025.
- Von Anna Sophie Kühne, «So hilft die Industrie im Kriegsfall», Frankfurter Allgemeine Zeitung, 10 de noviembre de 2025.