Dos destructores de la Armada estadounidense han atravesado el estrecho de Ormuz este 11 de abril, algo inédito desde el inicio del conflicto. Al parecer, esta travesía se habría llevado a cabo sin coordinación con Teherán, mientras que en Pakistán han comenzado las conversaciones de paz entre ambas partes.

  • Aunque Irán ha denunciado la operación como una violación del alto el fuego y ha amenazado con atacar los buques —algo que Washington niega—, el Mando Central estadounidense ha declarado que el objetivo era establecer un corredor de navegación seguro que se comunicaría próximamente al sector marítimo para permitir la libre circulación en el estrecho.
  • Según el mismo comunicado, fuerzas estadounidenses adicionales, en particular drones submarinos, se unirán a las operaciones de desminado en los próximos días. 
  • La reapertura del estrecho de Ormuz era una condición previa al acuerdo de alto el fuego anunciado el 8 de marzo. 
  • Más temprano ese mismo día, Donald Trump había declarado en una publicación en Truth Social que lo único que le quedaba a Teherán era «la amenaza de que un barco pudiera chocar contra una de sus minas marinas», y añadió: «Ahora iniciamos el proceso de limpieza del estrecho de Ormuz, como un servicio prestado a los países de todo el mundo, en particular a China, Japón, Corea del Sur, Francia, Alemania y muchos otros. Es increíble que no tengan el valor ni la voluntad de hacer este trabajo ellos mismos».
  • Ayer, 10 de abril, habíamos calculado que, desde el anuncio de Donald Trump de un alto el fuego, 24 buques habían atravesado el estrecho de Ormuz, lo que supone una media de 8 al día —una cifra inferior a la media de 12 buques diarios registrada entre el 1 de marzo y el 7 de abril—. Teherán también ha asignado a los buques un corredor de navegación específico. 

Las conversaciones entre ambas partes continúan en Islamabad y, según Irán, habrían comenzado a nivel técnico. Se trata de los contactos al más alto nivel entre responsables estadounidenses e iraníes desde 1979.

  • Según la agencia de noticias semioficial iraní Tasnim, «la cuestión del estrecho de Ormuz es uno de los puntos en los que las divergencias son más marcadas».
  • La delegación iraní, encabezada por el presidente del Parlamento, Mohammad Bagher Ghalibaf, está compuesta por 71 miembros. 
  • Fuentes iraníes citadas por el New York Times han indicado que el nuevo líder supremo, el ayatolá Mojtaba Jamenei, habría otorgado a Ghalibaf la facultad de cerrar un acuerdo o de retirarse de las negociaciones.