El presidente de los Estados Unidos ha publicado esta noche, 14 de marzo, un mensaje en Truth Social para anunciar que ha atacado la isla de Kharg, una de las claves estratégicas de Irán.

  • «Hace unos instantes, bajo mi orden, el Mando Central de Estados Unidos ha llevado a cabo uno de los bombardeos más potentes de la historia de Oriente Medio y ha destruido por completo todos los objetivos MILITARES de la joya de la corona iraní, la isla de Kharg».
  • «Por decencia, he decidido NO destruir las infraestructuras petroleras de la isla. Sin embargo, si Irán, o cualquiera, llegara a obstaculizar la libre circulación y la seguridad de los buques en el estrecho de Ormuz, reconsideraría inmediatamente esta decisión», añadió.
  • Este ataque se produce cuando, según fuentes citadas por la CNN, el régimen iraní estaría considerando reabrir el estrecho de Ormuz a un número limitado de buques, con la condición de que los pagos se realicen en yuanes chinos en lugar de dólares.
  • Cabe destacar que, por la tarde, el jefe de la Armada de los Guardianes de la Revolución creó una nueva cuenta en X para provocar a los estadounidenses, afirmando: «Lo anunciamos al comienzo de la guerra y lo anunciaremos de nuevo. Ningún buque asociado a los invasores de Irán tiene derecho a pasar por el estrecho de Ormuz. Si tienen la más mínima duda, acérquense e intenten hacerlo».

La isla de Kharg es la principal terminal petrolera iraní:

  • Esta isla de 25 km² concentra entre el 90% y el 96% de las exportaciones iraníes de crudo, con una capacidad de 7 millones de barriles al día.
  • La mitad de la industria petrolera iraní (~50.000 millones de dólares) está en manos de los Guardianes de la Revolución, que financian con estos ingresos todo el aparato estatal y de seguridad del régimen.

Según Michael Rubin, cercano a los asesores de Trump, la clave de esta operación no es estrictamente militar, sino financiera: se trataría de privar a la Guardia Revolucionaria de sus ingresos petroleros para que no puedan pagar a sus efectivos, es decir, derrocar al régimen mediante asfixia económica en lugar de mediante una conquista directa.