David Sacks, uno de los principales asesores de Donald Trump, intervino ayer en un episodio del podcast All In, del que es uno de los cofundadores 1. Sus declaraciones, que ofrecen la perspectiva de un insider, resultan inusualmente alarmistas para alguien cercano al presidente estadounidense.

  • David Sacks es el «zar de la IA y las criptomonedas» de la Casa Blanca. Este cargo de asesor especial fue creado por Trump en enero de 2025 y no tiene ninguna función oficial 2. Tampoco requiere la confirmación del Senado.
  • Sacks se asemeja más al papel que desempeñó Jared Kushner durante el primer mandato de Trump: un insider de confianza, con acceso directo al presidente y una definición pública de esa relación, pero sin responsabilidad ejecutiva formal.

En un momento de rara transparencia, Sacks reconoce públicamente las divisiones internas sobre una guerra en curso. 

  • Sacks identifica a un grupo, «en gran parte, aunque no exclusivamente, republicano», que empuja a Trump a intensificar los ataques contra Irán y se declara partidario de una retirada pragmática: «Deberíamos intentar encontrar la salida… Es el momento adecuado para cantar victoria y retirarnos».
  • Según Sacks, Irán ha advertido de que atacaría con mayor intensidad a los Estados del Golfo en caso de ataques contra sus instalaciones petroleras y de gas. Ayer, 13 de marzo, ya fue destruido un depósito de petróleo en Omán. Los oleoductos y terminales saudíes, emiratíes o qataríes serían objetivos directos, con consecuencias económicas mundiales inmediatas.

David Sacks describe el peor de los escenarios.

  • Irán podría convertir el agua en su arma definitiva. Las plantas desalinizadoras son el verdadero talón de Aquiles del Golfo: «Creo que unos 100 millones de personas en la península arábiga obtienen su suministro de agua gracias a la desalinización. Quiero decir, es prácticamente un desierto, ¿no? Y esas plantas desalinizadoras son blancos fáciles».
  • Una escalada de represalias iraníes contra estas infraestructuras conduciría a una catástrofe sin precedentes: «Si este tipo de destrucción continúa, se podría literalmente hacer que el Golfo fuera casi inhabitable. »
  • Al final de la cadena, Sacks contempla lo impensable: «Si esta guerra se prolonga durante semanas o meses, Israel podría simplemente quedar destruido» —y entonces «hay que preocuparse de que Israel intensifique la guerra contemplando el uso de un arma nuclear, lo que sería verdaderamente catastrófico».

Esta postura tajante puede explicarse por el papel de «zar de la IA y las criptomonedas» de David Sacks, punto de mediación entre Silicon Valley y la Casa Blanca, miembro destacado de la «PayPal mafia» junto a Peter Thiel y Elon Musk.

  • Las criptomonedas registraron una caída desde las primeras horas de la guerra. Una escalada regional que afecte a zonas económicamente sensibles podría provocar una aversión global al riesgo y pérdidas mucho más importantes, especialmente en lo que respecta a la desintegración del modelo de Dubái.
  • De hecho, es el modelo de financiación de la IA el que podría verse cuestionado por el conflicto. Como telón de fondo, los Emiratos Árabes Unidos formaban parte del plan de Sam Altman para la financiación de la IA y habían puesto en marcha Stargate UAE, un vasto proyecto de infraestructura soberana de inteligencia artificial en Abu Dabi. Se preveía que el mercado de centros de datos del país pasara de 3.290 millones de dólares en 2026 a 7.700 millones en 2031, unas previsiones que ahora se ven cuestionadas.
  • Los centros de datos también son objetivos del régimen iraní.
  • El 1 de marzo, ataques con drones iraníes dañaron varios centros de datos de AWS en los Emiratos Árabes Unidos, provocando incendios y un corte de suministro eléctrico.
  • No se trata de un incidente aislado: Amazon confirmó que un tercer centro de datos en Baréin había sufrido daños, lo que provocó una interrupción prolongada de los servicios.

Estas declaraciones sugieren, por tanto, que existe una división dentro de la administración en cuanto a la estrategia iraní y que se está intentando enviar una señal de moderación a Teherán a través de un canal no oficial.