{"id":99539,"date":"2026-05-17T12:37:06","date_gmt":"2026-05-17T10:37:06","guid":{"rendered":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/?p=99539"},"modified":"2026-05-17T12:37:10","modified_gmt":"2026-05-17T10:37:10","slug":"ucrania-lucha-contra-enemigo-que-no-comprendemos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2026\/05\/17\/ucrania-lucha-contra-enemigo-que-no-comprendemos\/","title":{"rendered":"Ucrania lucha contra un enemigo que a\u00fan no comprendemos"},"content":{"rendered":"\n
A Volodimir Solovian le gusta compararse con un artesano. <\/span>1<\/sup><\/a><\/span><\/span> Doctor en Filosof\u00eda, dirige el Hybrid Warfare Analytical Group (HWAG), la unidad que, desde Kiev, sigue las campa\u00f1as de influencia rusas con las que Mosc\u00fa intenta influir en los comicios europeos, como ha ocurrido recientemente en Ruman\u00eda, Moldavia, Alemania, Polonia o la Rep\u00fablica Checa. Con la ayuda de dos becarios, lee a diario canales de Telegram rusos en seis idiomas. Se podr\u00eda pensar que dirige un centro m\u00e1s dedicado a la desinformaci\u00f3n. Sin embargo, en Francia y en el resto de la Uni\u00f3n Europea, su profesi\u00f3n no existe. Sabemos que, frente a Rusia, hay que llevar a cabo una contraofensiva informativa organizada movilizando el imaginario democr\u00e1tico. Sabemos que es hora de reconocer que ya no estamos en paz, sino en un estado que Europa a\u00fan no ha nombrado, que sus instituciones no saben c\u00f3mo designar y para el que, por lo tanto, no tiene ninguna doctrina. <\/p>\n\n\n\n Pero para los \u00abartesanos\u00bb como Volodimir Solovian, la situaci\u00f3n es diferente: ya no hay una \u00abretaguardia\u00bb en la que prepararse mediante la conceptualizaci\u00f3n. Ya no hay un espacio de paz interior desde el que se pueda reflexionar con tranquilidad y de forma colegiada sobre el estado de la amenaza y teorizar sobre la forma adecuada de responder a ella.<\/p>\n\n\n\n Durante una reuni\u00f3n en la que presenta sus herramientas y su m\u00e9todo, comienzan a sonar las sirenas: un MiG-31 ruso ha despegado, quiz\u00e1 equipado con un misil hipers\u00f3nico Kinjal. La alerta durar\u00e1 once minutos. En la sala, nadie se levanta; la charla contin\u00faa como si nada hubiera pasado. Volodimir Solovian termina su frase, echa un vistazo r\u00e1pido a la aplicaci\u00f3n de su tel\u00e9fono y sigue hablando. <\/p>\n\n\n\n En Ucrania, la guerra de informaci\u00f3n se libra bajo el fuego de las bombas. No hemos sabido aprender la lecci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n Ante las injerencias extranjeras, Francia cuenta con sistemas de detecci\u00f3n: Viginum, creado en 2021, realiza una labor reconocida incluso por ucranianos como Volodimir Solovian, aunque muchos lamentan no tener un hom\u00f3logo permanente con quien cooperar a diario. El SGDSN coordina; la ANSSI defiende los sistemas; la DGSI vigila el terrorismo; las Fuerzas Armadas, el \u00e1mbito cin\u00e9tico; el Quai d\u2019Orsay se comunica con las embajadas y, recientemente, bajo el impulso de Jean-No\u00ebl Barrot, ha tomado iniciativas positivas que tejen en torno a @frenchresponse una comunidad que respalda con una \u00abreserva diplom\u00e1tica\u00bb para \u00abactuar en la batalla de los relatos\u00bb. Desde Bruselas, la DSA regula las plataformas, el Rapid Alert System se encarga del intercambio de alertas, el SEAE cuenta incluso con una c\u00e9lula FIMI, de Foreign Information Manipulations & Interference<\/em>. Detr\u00e1s de esta mir\u00edada de acr\u00f3nimos hay un esfuerzo sincero, pero que no est\u00e1 a la altura. En Francia, la lucha contra la desinformaci\u00f3n moviliz\u00f3 el a\u00f1o pasado entre 20 y 25 millones de euros al a\u00f1o, una cantidad que deber\u00eda triplicarse o cuadruplicarse en 2026. Al mismo tiempo, Rusia gasta solo en su maquinaria de propaganda internacional m\u00e1s de dos mil millones de d\u00f3lares al a\u00f1o, es decir, 25 veces m\u00e1s que nosotros. A pesar de esta colosal asimetr\u00eda de medios y ante una realidad h\u00edbrida, cada instituci\u00f3n gestiona \u00fanicamente su propio \u00e1mbito y ninguna cubre realmente la zona gris entre el momento de la acci\u00f3n cin\u00e9tica y el momento en que su interpretaci\u00f3n se convierte en una batalla cognitiva.<\/p>\n\n\n\n En Ucrania, la guerra de informaci\u00f3n se libra bajo el fuego de las bombas.<\/p>Beno\u00eet Thieulin y Pierre Vallet<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n Esta fragmentaci\u00f3n institucional no es una particularidad francesa. Es algo estructural en Europa. Nuestras doctrinas de seguridad se construyeron en una \u00e9poca en la que los \u00e1mbitos de conflicto estaban separados: la tierra, el mar, el aire, luego el espacio y, por \u00faltimo, el ciberespacio. Aunque a veces se califica a la guerra cognitiva como el \u00absexto \u00e1mbito\u00bb, esta tipolog\u00eda es enga\u00f1osa. No se encuentra \u00abal margen\u00bb de los otros cinco: al constituir una capa de interpretaci\u00f3n de las acciones militares, es hoy en d\u00eda el \u00e1mbito que las determina. Del mismo modo que el sabotaje de un cable submarino solo se convierte en un acto pol\u00edtico por el relato que lo acompa\u00f1a, una campa\u00f1a de desinformaci\u00f3n solo produce un efecto duradero si se basa en hechos f\u00edsicos. Sin embargo, mientras que nuestros adversarios han aprendido a articular estos dos registros de forma permanente, nosotros seguimos trat\u00e1ndolos por separado.<\/p>\n\n\n\n Para comprender por qu\u00e9 nuestros sistemas no detectan esta amenaza, conviene distinguir las formas que adopta hoy en d\u00eda la guerra cognitiva. Es posible dividirla esquem\u00e1ticamente en varias \u00abescuelas\u00bb, definidas por pr\u00e1cticas de lucha informativa con objetivos espec\u00edficos.<\/p>\n\n\n\n La primera, la escuela \u00abestadounidense\u00bb, tiene como objetivo neurol\u00f3gico el sistema l\u00edmbico: juega con la emoci\u00f3n, la indignaci\u00f3n, el miedo, la ira \u2014a veces incluso con un espectro m\u00e1s amplio, como propone Facebook desde 2016 con sus siete reacciones: \u00abMe gusta\u00bb, \u00abMe encanta\u00bb, \u00abJaja\u00bb, \u00abGuau\u00bb, \u00abSolidario\u00bb, \u00abTriste\u00bb y \u00abEnfadado\u00bb\u2014 respaldadas por un mecanismo de activaci\u00f3n emocional en tiempo real del algoritmo. <\/p>\n\n\n\n Los trabajos de Soroush Vosoughi y su equipo en el MIT, <\/span>2<\/sup><\/a><\/span><\/span> han documentado lo que todos los profesionales ya sab\u00edan: los contenidos que provocan miedo o ira se propagan seis veces m\u00e1s r\u00e1pido que los contenidos neutros, y las plataformas est\u00e1n optimizadas para amplificar dicha activaci\u00f3n emocional. En origen, este fen\u00f3meno es menos una doctrina estatal de guerra cognitiva que un efecto sist\u00e9mico de la econom\u00eda de la atenci\u00f3n analizada, por ejemplo, en los trabajos de Shoshana Zuboff. <\/span>3<\/sup><\/a><\/span><\/span> Bajo el mandato de Trump, sin embargo, este fen\u00f3meno algor\u00edtmico se ha convertido de forma expl\u00edcita y duradera en un arma. El secretario de Estado Marco Rubio orden\u00f3 recientemente a las embajadas estadounidenses que llevaran a cabo campa\u00f1as coordinadas de contrapropaganda a trav\u00e9s de X (antes Twitter), reclutando a influencers locales para difundir \u00abde manera org\u00e1nica\u00bb narrativas financiadas por Estados Unidos. <\/span>4<\/sup><\/a><\/span><\/span> El Global Engagement Center, que rastreaba las operaciones extranjeras, fue cerrado por el mismo Marco Rubio y sustituido por un dispositivo ofensivo.<\/p>\n\n\n\n A diferencia de este m\u00e9todo, el principal objetivo neurol\u00f3gico de la escuela china es la corteza prefrontal: la atenci\u00f3n, la concentraci\u00f3n y la capacidad de juicio. Se dirige principalmente a las generaciones m\u00e1s j\u00f3venes con el fin de provocar un deterioro cognitivo. Aunque, en teor\u00eda, no ha inventado nada, <\/span>5<\/sup><\/a><\/span><\/span> TikTok constituye su aplicaci\u00f3n can\u00f3nica. Su versi\u00f3n china, Douyin, ofrece contenido educativo con l\u00edmites de tiempo de pantalla para los menores. La versi\u00f3n exportada por ByteDance y conocida en el resto del mundo como TikTok est\u00e1 optimizada para el scroll <\/em>infinito y la gratificaci\u00f3n instant\u00e1nea. <\/span>6<\/sup><\/a><\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n Detr\u00e1s de esta asimetr\u00eda se encuentra la doctrina de las \u00abTres Guerras\u00bb (\u4e09\u6218) adoptada por el Ej\u00e9rcito Popular de Liberaci\u00f3n a ra\u00edz de la obra seminal de Wang Xiangsui y Qiao Liang sobre la guerra sin l\u00edmites<\/a>: la guerra psicol\u00f3gica (\u5fc3\u7406\u6218), la guerra medi\u00e1tica (\u8206\u8bba\u6218) y la guerra jur\u00eddica (\u6cd5\u5f8b\u6218). A ello se suma ahora la batalla por la degradaci\u00f3n cognitiva: el debilitamiento progresivo de la capacidad de atenci\u00f3n y de juicio del adversario, un arma que, por otra parte, no es exclusiva de las herramientas m\u00e1s habituales de desinformaci\u00f3n que China sigue utilizando.<\/p>\n\n\n\n La escuela rusa se centra tanto en el marco de referencia l\u00f3gico como en el sistema l\u00edmbico. Su temporalidad es a mediano plazo. Su mecanismo es la \u00abcontaminaci\u00f3n de las premisas\u00bb, teorizada por Vladimir Alexandrovich Lefebvre hace sesenta a\u00f1os, combinada con la saturaci\u00f3n informativa contempor\u00e1nea al estilo de Vladislav Surkov<\/a>. <\/p>\n\n\n\n La particularidad de la doctrina rusa es que no pretende que su adversario acepte sus conclusiones, sino que razone a partir de las premisas que ella misma ha planteado. Roman Kulchynskyy, de la ONG Texty.org.ua, lo expresa as\u00ed: \u00abRusia quiere que Francia abandone la OTAN, pero aunque no lo consiga, eso no tiene importancia para Mosc\u00fa. Lo que importa es sembrar el caos, dividir a Francia\u00bb. M\u00e1s que un medio, la polarizaci\u00f3n se ha convertido en un fin en s\u00ed misma.<\/p>\n\n\n\n Estas tres corrientes se combinan y se refuerzan mutuamente: la corriente rusa utiliza la infraestructura algor\u00edtmica estadounidense como vector de difusi\u00f3n, mientras que la degradaci\u00f3n cognitiva china prepara un terreno en el que los marcos interpretativos rusos resultan m\u00e1s eficaces. La activaci\u00f3n emocional permanente de las plataformas estadounidenses proporciona un \u00abcombustible l\u00edmbico\u00bb que Mosc\u00fa explota. Por lo tanto, lo que combatimos hoy no es un sistema de propaganda estatal aislado, sino un ecosistema convergente.<\/p>\n\n\n\n Sin embargo, es aqu\u00ed donde reside nuestro vac\u00edo estrat\u00e9gico m\u00e1s preocupante: en Europa, nuestras medidas solo abordan una parte del problema. La Ley de Servicios Digitales, cuya importancia no hay que menospreciar, se concibi\u00f3 para regular las plataformas y contener los efectos sist\u00e9micos de los modelos estadounidense y chino: gesti\u00f3n algor\u00edtmica, aceleraci\u00f3n, moderaci\u00f3n, transparencia de las recomendaciones, mitigaci\u00f3n de riesgos. Es cierto que lo hace de forma imperfecta, lentamente y siempre a posteriori<\/em>, pero tiene el m\u00e9rito de existir.<\/p>\n\n\n\n Sin embargo, no se dise\u00f1\u00f3 para hacer frente al nuevo tipo de operaciones de influencia en las que Rusia se ha convertido en experta: el Cisne de Acero.<\/p>\n\n\n\n El mayor general Yuriy Danyk, antiguo rector del Instituto Militar S. Korolov de Jytomyr, antiguo director del Centro Educativo y Cient\u00edfico de Altas Tecnolog\u00edas y veterano de combate, es actualmente profesor en el Instituto Polit\u00e9cnico Igor Sikorsky de Kiev. En 2023, bajo los bombardeos rusos, escribi\u00f3, junto con Chad M. Briggs, un art\u00edculo acad\u00e9mico cuya existencia desconoce la mayor\u00eda de los lectores franc\u00f3fonos y que introduce el concepto de \u00abSteel Swan\u00bb. <\/span>7<\/sup><\/a><\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n En plena invasi\u00f3n a gran escala de Ucrania, Danyk y Briggs han expresado con palabras un cambio te\u00f3rico fundamental que a\u00fan no hemos asimilado.<\/p>\n\n\n\n Los modelos cl\u00e1sicos de guerra informativa, heredados de la doctrina sovi\u00e9tica del control reflexivo teorizada por Vladimir Lefebvre en la d\u00e9cada de 1960, funcionan de manera quir\u00fargica: inyectan un paquete de informaci\u00f3n preciso, en un momento determinado, para orientar una decisi\u00f3n en un objetivo. Las herramientas t\u00edpicas de este tipo de operaciones son el documento falso, la filtraci\u00f3n organizada y la narrativa dirigida. Como mucho, se manipulan los marcos de pensamiento imponiendo un lenguaje: hablar, por ejemplo, de \u00abnegociaciones de paz con Mosc\u00fa\u00bb, se tenga o no la intenci\u00f3n de llevarlas a cabo sinceramente, es entrar en la idea de que ser\u00edan posibles pactos territoriales y avalar ya de antemano ciertos objetivos b\u00e9licos rusos. Se trata de una forma de manipulaci\u00f3n discreta, eficaz, documentada y que funciona desde hace siglos. Tambi\u00e9n es, en gran medida, el marco con el que nuestros servicios analizan las operaciones de influencia.<\/p>\n\n\n\n Por lo tanto, lo que combatimos hoy no es un sistema aislado de propaganda estatal, sino un ecosistema convergente.<\/p>Beno\u00eet Thieulin y Pierre Vallet<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n Sin embargo, seg\u00fan Danyk y Briggs, este esquema ha quedado obsoleto. Las operaciones modernas ya no se centran en una decisi\u00f3n concreta, sino que atacan el propio entorno cognitivo: \u00abel campo de batalla de esas guerras \u2014escriben\u2014, su territorio, es el cerebro humano\u00bb. Hemos pasado de la bal\u00edstica a la contaminaci\u00f3n, de la operaci\u00f3n quir\u00fargica a la contaminaci\u00f3n de la atm\u00f3sfera. El adversario ya no busca que tomemos la decisi\u00f3n equivocada, sino que toda decisi\u00f3n resulte imposible. Por eso \u00abla guerra cognitiva moderna no es una guerra en el sentido literal del t\u00e9rmino\u00bb, cuyo objetivo ser\u00eda <\/em>\u00abla conquista de un territorio geogr\u00e1fico\u00bb. <\/em>Los nuevos ej\u00e9rcitos no luchan para someter al adversario a su voluntad en el sentido de una teor\u00eda cl\u00e1sica, \u00abclausewitziana\u00bb, de la victoria: \u00abel objetivo no es un cambio de creencias, sino desgarrar el tejido mismo de la creencia, hacer que la verdad resulte indiferente\u00bb.<\/p>\n\n\n\n En 2026, publicaron un importante aggiornamento<\/em> de su trabajo que ampl\u00eda la met\u00e1fora del Cisne de Acero con otra: la trampa de Gorgona. <\/span>8<\/sup><\/a><\/span><\/span> Definen una nueva era de la guerra, en la que los medios militares e h\u00edbridos movilizados tienen como objetivo provocar una par\u00e1lisis cognitiva.<\/p>\n\n\n\n Su innovaci\u00f3n te\u00f3rica consiste en tomar prestado de la f\u00edsica cu\u00e1ntica el concepto de matriz de densidad. Para ellos, una sociedad no se modela como un vector de opini\u00f3n \u2014un pueblo que piensa esto o aquello, que vota a favor o en contra\u2014, sino que se representa mejor como un sistema capaz de albergar simult\u00e1neamente creencias contradictorias. Basta con observar nuestros debates p\u00fablicos para convencerse de ello: las mismas personas pueden, seg\u00fan el tema, la hora o la plataforma, mantener posiciones incompatibles sin percibir la contradicci\u00f3n. Este estado superpuesto de creencias no tiene nada de patol\u00f3gico; al contrario, es una caracter\u00edstica de nuestras \u00absociedades de Schr\u00f6dinger\u00bb contempor\u00e1neas. Ahora bien, para el enemigo, ah\u00ed es donde se encuentra la falla explotable, ya que los estados de opini\u00f3n consustancialmente contradictorios ponen en peligro la coherencia global del sistema.<\/p>\n\n\n\n El adversario ataca esta matriz mediante dos estrategias simult\u00e1neas. Danyk y Briggs denominan a la primera \u00abruido blanco\u00bb. Se podr\u00eda calificar de \u00abexpansi\u00f3n dimensional\u00bb: no se trata de mentir sobre un tema concreto, sino de crear una multiplicaci\u00f3n de versiones sobre todos los temas. Cada nueva fuente, cada nuevo \u00abpunto de vista\u00bb, cada nueva \u00abverdad alternativa\u00bb a\u00f1ade una dimensi\u00f3n al espacio de las hip\u00f3tesis. El objetivo no es conseguir que los destinatarios \u00abcrean\u00bb la versi\u00f3n rusa, sino crear un mundo en el que ya no puedan distinguir una versi\u00f3n de otra.\u00a0<\/p>\n\n\n\n La segunda palanca es el \u00abruido negro\u00bb, es decir, la negaci\u00f3n de la se\u00f1al y del referente. Se trata de desacreditar a los medios de comunicaci\u00f3n, las instituciones, los expertos, los verificadores de datos y cualquier figura de autoridad, no contradici\u00e9ndolos, sino ahog\u00e1ndolos en el ruido. Cuando todo el mundo habla, quien dice la verdad no es m\u00e1s que una voz entre otras; y cuando la visibilidad en las plataformas viene dictada por la emoci\u00f3n, siendo todas las emociones iguales en lo dem\u00e1s, entonces todo vale lo mismo y ya ning\u00fan tema puede jerarquizarse leg\u00edtimamente en la actualidad, los debates, el an\u00e1lisis o las conclusiones.<\/p>\n\n\n\n Al t\u00e9rmino de este proceso, ni el ciudadano, ni el periodista, ni el responsable pol\u00edtico pueden ya atribuir una probabilidad de veracidad a lo que leen, oyen o ven, tal es la entrop\u00eda de la matriz: el grado de incertidumbre en su interior aumenta de forma exponencial. Para el enemigo, el objetivo es llevar al sistema a un umbral cr\u00edtico para que se desequilibre. Es este desequilibrio lo que el general de divisi\u00f3n y sus coautores denominan el \u00abCisne de Acero\u00bb.<\/p>\n\n\n\n El objetivo del adversario no es persuadir, sino convertir la racionalidad en un arma.<\/p>Beno\u00eet Thieulin y Pierre Vallet<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n Nassim Taleb populariz\u00f3 el concepto del \u00abcisne negro\u00bb para referirse a un acontecimiento previsible, pero que se hab\u00eda descartado a priori y que nadie hab\u00eda visto venir. Los economistas hablan del \u00abcisne blanco\u00bb para designar un fen\u00f3meno visible para todos, pero que todo el mundo se niega a ver. Ya sea negro o blanco, cuando llega el cisne, la sociedad act\u00faa. El cisne de acero golpea de otra manera: se materializa cuando la propia capacidad de analizar, decidir y actuar ha sido destruida de antemano. El acontecimiento est\u00e1 ah\u00ed, pero el sistema no puede responder a \u00e9l: ha sido anestesiado antes de ser alcanzado.<\/p>\n\n\n\n En febrero de 2022, todo el mundo sab\u00eda d\u00f3nde estaban los tanques rusos: los sat\u00e9lites estadounidenses los mostraban, los servicios brit\u00e1nicos llevaban semanas alertando y las im\u00e1genes eran p\u00fablicas, verificables e irrefutables. Sin embargo, en las canciller\u00edas europeas, en las redacciones, en el El\u00edseo, en Berl\u00edn, incluso en Kiev \u2014como reconoci\u00f3 Volodimir Zelenski\u2014, nadie cre\u00eda realmente en la invasi\u00f3n. Se hablaba de maniobras, de presi\u00f3n, se dec\u00eda que Putin no se atrever\u00eda y que la OTAN lo disuadir\u00eda. Todas estas interpretaciones coexist\u00edan y todas parec\u00edan plausibles. Sin embargo, ninguna desencaden\u00f3 ninguna acci\u00f3n para detener a Rusia. Durante a\u00f1os, el Kremlin ha dado tantas explicaciones alternativas que la realidad m\u00e1s evidente sobre sus intenciones se hab\u00eda convertido en una m\u00e1s entre otras. La invasi\u00f3n preparada militarmente, casi segura, no era m\u00e1s que una opini\u00f3n entre otras.<\/p>\n\n\n\n Como vemos, el arma clave de este dispositivo no es la mentira, sino la par\u00e1lisis de la voluntad. El enemigo no pretende convencernos de una contraverdad, sino hacer que cualquier respuesta resulte imposible, no porque no exista, sino porque el sistema ya no es capaz de formularla.\u00a0<\/p>\n\n\n\n Desde Kiev, Danyk insiste en este punto, que deber\u00eda pasar a formar parte de nuestro vocabulario estrat\u00e9gico: el objetivo del adversario no es la persuasi\u00f3n, sino la arsenalizaci\u00f3n de la racionalidad. La necesidad de comprender antes de decidir, que es la base de nuestras democracias, se convierte precisamente en la fisura que se explota. Al tratar de verificar, matizar y esperar pruebas, cualquier actor racional se vuelve, por lo tanto, estructuralmente vulnerable.<\/p>\n\n\n\nUn punto ciego doctrinal<\/h2>\n\n\n\n
La escuela estadounidense<\/h3>\n\n\n\n
La escuela china<\/h3>\n\n\n\n
La escuela rusa<\/h3>\n\n\n\n
El Cisne de Acero<\/h2>\n\n\n\n
La trampa de Gorgona<\/h3>\n\n\n\n
El ruido negro y el ruido blanco<\/h3>\n\n\n\n
Asenalizar la racionalidad<\/h3>\n\n\n\n