{"id":99135,"date":"2026-05-13T17:57:32","date_gmt":"2026-05-13T15:57:32","guid":{"rendered":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/?p=99135"},"modified":"2026-05-13T17:57:36","modified_gmt":"2026-05-13T15:57:36","slug":"bastidores-del-plan-ia-de-xi-para-transformar-china","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2026\/05\/13\/bastidores-del-plan-ia-de-xi-para-transformar-china\/","title":{"rendered":"Entre bastidores del plan de IA de Xi para transformar China"},"content":{"rendered":"\n
Para llegar en coche a la empresa de rob\u00f3tica situada en Yizhuang desde el complejo de laboratorios de IA del distrito de Haidian, hay que contar con aproximadamente una hora. <\/span>1<\/sup><\/a><\/span><\/span> Recorremos casi la mitad de la quinta carretera de circunvalaci\u00f3n (ring road<\/em>) de la capital, que se extiende a lo largo de 98 kil\u00f3metros y rodea una ciudad que mis amigos occidentales \u2014muchos de los cuales est\u00e1n en Pek\u00edn por primera vez\u2014 no dejan de calificar de vasta e indescifrable. \u00abEl urbanismo es realmente malo\u00bb, comenta uno de ellos.<\/p>\n\n\n\n Pek\u00edn tiene un apodo: la \u00abPyongyang de Occidente\u00bb. <\/p>\n\n\n\n Como es sabido, la ciudad no se ha desarrollado con el objetivo de lograr el progreso tecnol\u00f3gico o la comodidad de sus habitantes. Se construy\u00f3 para ser la expresi\u00f3n visible de la voluntad de las m\u00e1s altas instancias del Estado. Hay barrios enteros cerrados, totalmente invisibles: los complejos residenciales de la administraci\u00f3n del Partido, las zonas de las embajadas y las viviendas a ellas adscritas, los parques imperiales heredados de las dinast\u00edas Ming y Qing\u2026 <\/p>\n\n\n\n En el mapa, estas zonas aparecen completamente en gris. No se puede ampliar la imagen. Solo hay que rodearlas.<\/p>\n\n\n\n A finales de abril, junto con autores e investigadores especializados en IA, participamos en un viaje de campo de nueve d\u00edas <\/span>2<\/sup><\/a><\/span><\/span> durante el cual visitamos los principales laboratorios chinos de IA en Pek\u00edn, Hangzhou, Shangh\u00e1i y Shenzhen.<\/p>\n\n\n\n El viaje se dio en un contexto marcado por dos acontecimientos clave para el panorama de la IA en China. Las autoridades reguladoras hab\u00edan bloqueado la adquisici\u00f3n de Manus AI \u2014una start-up especializada en agentes aut\u00f3nomos cuyo producto se hab\u00eda vuelto viral\u2014 por parte de Meta, por 2.000 millones de d\u00f3lares. Manus AI hab\u00eda intentado ocultar sus or\u00edgenes chinos a trav\u00e9s de una entidad con sede en Singapur. Al mismo tiempo, DeepSeek hab\u00eda lanzado V4, un modelo muy esperado debido a su impresionante valoraci\u00f3n \u201450.000 millones de d\u00f3lares\u2014 y a la identidad del principal inversor que lo respaldaba: el China Integrated Circuit Industry Investment Fund, un fondo creado para financiar los pilares de la soberan\u00eda tecnol\u00f3gica: chips, obleas, equipos relacionados con la litograf\u00eda y capacidades de fabricaci\u00f3n de semiconductores. Era la primera vez que este fondo invert\u00eda en una empresa especializada exclusivamente en grandes modelos de lenguaje. <\/span>3<\/sup><\/a><\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n En China, la mayor\u00eda de los investigadores en IA se centran con una intensidad casi mon\u00e1stica en la tecnolog\u00eda y en nada m\u00e1s.<\/p>Ara Wang<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n Atrapados as\u00ed en el tr\u00e1fico de la quinta circunvalaci\u00f3n de Pek\u00edn, al ver c\u00f3mo los relucientes coches ceden, carril tras carril, ante un trazado impuesto por emperadores de otra \u00e9poca, es dif\u00edcil no ver una met\u00e1fora perfecta de la industria china de la IA: su camino sigue exactamente, sin poder desviarse, el trazado que autorizan los hombres m\u00e1s poderosos del pa\u00eds. La industria china de la IA es hoy el torrente sangu\u00edneo de la innovaci\u00f3n y la fuerza productiva del pa\u00eds. Sin embargo, est\u00e1 canalizada por vasos que ella no ha creado.<\/p>\n\n\n\n En China, la mayor\u00eda de los investigadores en IA se centran con una intensidad casi mon\u00e1stica en la tecnolog\u00eda y en nada m\u00e1s. A diferencia de sus hom\u00f3logos de Silicon Valley, no parecen verse a s\u00ed mismos como \u00abmisioneros\u00bb encargados no solo de ampliar los l\u00edmites de las capacidades de los modelos de lenguaje, sino tambi\u00e9n de reflexionar sobre el destino de la humanidad.<\/p>\n\n\n\n \u00bfPor qu\u00e9 los investigadores chinos en IA no se interesan por otros temas distintos de la IA, como la econom\u00eda o los riesgos sociales a largo plazo? Mientras que en Silicon Valley un pu\u00f1ado de empresas y laboratorios de vanguardia han asumido ese reto, \u00bfqui\u00e9n lo lleva realmente a cabo en China?<\/p>\n\n\n\n Nathan Lambert, uno de los investigadores m\u00e1s destacados en el campo de la IA en la actualidad, plantea una hip\u00f3tesis: ser\u00edan m\u00e1s humildes, menos impulsados por su ego y m\u00e1s dispuestos a trabajar discretamente para mejorar los modelos, \u00abmuchos menos investigadores chinos tienen opiniones sofisticadas\u00bb sobre la econom\u00eda o los riesgos sociales a largo plazo de la tecnolog\u00eda, y muy pocos de ellos desean tenerlas. <\/span>4<\/sup><\/a><\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n Esta observaci\u00f3n no es objetivamente falsa. En una versi\u00f3n culturalista esencialista, se podr\u00eda atribuir esta diferencia al \u00abtemperamento de los ingenieros chinos\u00bb.<\/p>\n\n\n\n Pero me parece que hay otra dimensi\u00f3n subyacente que no tiene nada que ver con el temperamento.<\/p>\n\n\n\n La cuesti\u00f3n de qui\u00e9n define<\/em> el futuro siempre debe resolverse mucho antes que la de qui\u00e9n lo lleva a la pr\u00e1ctica. En Silicon Valley, la respuesta es clara: es la industria, en particular los directivos de las empresas de IA, al frente de una riqueza colosal, la que escribe el futuro. En China, la respuesta es igual de clara: es el Estado quien planifica el futuro, y la industria de la IA no es m\u00e1s que un instrumento para su puesta en pr\u00e1ctica.<\/p>\n\n\n\n En otras palabras, incluso en un sector en r\u00e1pida evoluci\u00f3n, la IA como tecnolog\u00eda existe en China como un sub\u00e1mbito de los objetivos del Estado e incluso ha acabado integr\u00e1ndose en el vocabulario propio del Estado: modernizaci\u00f3n, transformaci\u00f3n, nuevas fuerzas productivas de calidad\u2026 palabras clave a trav\u00e9s de las cuales la Rep\u00fablica Popular se imagina su futuro industrializado.<\/p>\n\n\n\n El plan \u00abIA Plus\u00bb de septiembre de 2025 y el 15.\u00ba Plan Quinquenal de marzo de 2026 dejaron claro que el impacto de la IA en el mundo laboral era un tema expl\u00edcito en los niveles m\u00e1s altos de la planificaci\u00f3n estatal, y que la IA deb\u00eda \u00abacelerar la autonom\u00eda en todos los sectores\u00bb. Cuando el Estado es el protagonista de ese futuro, es ese contrato social impl\u00edcito el que determina lo que una empresa tecnol\u00f3gica china debe hacer o plantearse, y lo que no debe hacer ni plantearse.<\/p>\n\n\n\n En virtud de este contrato, las cuestiones filos\u00f3ficas y econ\u00f3micas m\u00e1s complejas \u2014la IA y la sustituci\u00f3n de puestos de trabajo; la IA y las desigualdades; la IA y el sentido de la existencia humana\u2014 no son competencia de estas empresas tecnol\u00f3gicas. Son competencia del Estado y de las instituciones acad\u00e9micas que el Estado financia y apoya.<\/p>\n\n\n\n Esta jerarqu\u00eda y esta compartimentaci\u00f3n de las tareas se perciben de inmediato en la forma en que los investigadores hablan de sus propios trabajos.<\/p>\n\n\n\n Es cierto que conocemos las declaraciones p\u00fablicas seg\u00fan las cuales las empresas chinas tambi\u00e9n aspirar\u00edan a alcanzar la inteligencia artificial general (AGI): Liang Wenfeng, de DeepSeek; Yang Zhilin, de Moonshot AI; y Yan Junjie, de MiniMax, han expresado sus ambiciones en este sentido. Pero cuando entrevistamos a los investigadores de estos laboratorios, la respuesta que obtuvimos fue siempre la misma frase modesta: \u00abQuiero que la IA me sustituya\u00bb. Los fundadores de empresas de rob\u00f3tica lo expresaban de una manera apenas diferente: \u00abQueremos que la adopci\u00f3n de la rob\u00f3tica resuelva la escasez de mano de obra\u00bb. Todo el arte consiste en saber transmitir un mensaje sin decir demasiado: ante un grupo de occidentales susceptibles de tomar nota de todo lo que dices, lo m\u00e1s seguro es decir lo menos posible para no correr el riesgo de ir en contra de la l\u00ednea oficial.<\/p>\n\n\n\n Es el Estado chino quien planifica el futuro; la industria de la IA no es m\u00e1s que un instrumento para llevarlo a cabo.<\/p>Afra Wang<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n Sin embargo, hay indicios de cu\u00e1l podr\u00eda ser la visi\u00f3n china de la AGI. <\/span>5<\/sup><\/a><\/span><\/span> Mientras que Silicon Valley imagina la \u00abautomejora recursiva\u00bb (una explosi\u00f3n de inteligencia impulsada por el software, en la que la IA crea IA en un bucle), el pensamiento chino parece converger hacia algo mucho m\u00e1s encarnado: una inteligencia de nivel humano que deber\u00eda interactuar constantemente con el mundo f\u00edsico para tener sentido. Seg\u00fan esta l\u00f3gica, Estados Unidos y China estar\u00edan librando carreras diferentes. Mientras que la superaci\u00f3n recursiva presenta a la IA como la art\u00edfice de su propio futuro y al laboratorio que la construye como el guardi\u00e1n de esa capacidad de acci\u00f3n, una visi\u00f3n m\u00e1s encarnada mantiene a la IA en el rango de instrumento, simplemente como una tecnolog\u00eda desplegada para predecir el clima, facilitar el trabajo en las f\u00e1bricas, los hospitales, las carreteras… Cuando es el Estado quien planifica, resulta m\u00e1s sencillo integrar nuevos elementos que una nueva realidad.<\/p>\n\n\n\n En Silicon Valley, el consenso general es que el futuro seguir\u00e1 siendo \u00ablo que construya el Valle\u00bb, y lo que la l\u00f3gica del mercado acaba siempre por hacer inevitable. Sus \u00abelegidos\u00bb creen que la tecnolog\u00eda de punta de sus empresas transformar\u00e1 profundamente a la humanidad, pero que la \u00absingularidad tecno-capitalista\u00bb acabar\u00e1 siempre imponi\u00e9ndose. Les impulsa un imperativo disonante que podr\u00eda resumirse as\u00ed: \u00abel futuro ser\u00e1 quiz\u00e1 un para\u00edso o una cat\u00e1strofe, pero, en cualquier caso, lo moldearemos nosotros\u00bb. La combinaci\u00f3n de una sociedad civil din\u00e1mica, un nivel de capitalizaci\u00f3n absurdamente colosal y la certeza de que uno es el protagonista de la historia produce un cierto tipo de ego y un sentido particular de la responsabilidad.<\/p>\n\n\n\n En China, el \u00fanico actor capaz de dirigir el futuro es el Estado. En este contexto, la IA no se considera una tecnolog\u00eda de \u00e9lite que deba contenerse, <\/span>6<\/sup><\/a><\/span><\/span> ni como una amenaza antigualitaria. Se la considera el instrumento del Estado para propiciar una evoluci\u00f3n darwiniana radical: llevar a la sociedad china a una etapa m\u00e1s evolucionada gracias a la tecnolog\u00eda. Un instrumento de este tipo no tiene derecho a interpretarse a s\u00ed mismo. Esa labor corresponde a quien ostenta el mandato: las empresas construyen; el Estado decide despu\u00e9s por qu\u00e9 se ha construido.<\/p>\n\n\n\n En el discurso occidental, la carrera por la IA entre Estados Unidos y China ser\u00eda la clave del \u00e9xito. <\/p>\n\n\n\n Silicon Valley comprendi\u00f3 hace tiempo que vender a Washington la idea de una carrera contra China era una forma r\u00e1pida de conseguir pr\u00e1cticamente todo lo que quer\u00eda. En la capital de Estados Unidos, tal y como ha documentado Yi-Ling Liu, <\/span>7<\/sup><\/a><\/span><\/span> el secreto a voces es que \u00abbasta con asociar la palabra China a cualquier cosa para desbloquear algo\u00bb. El control de las exportaciones es la doxa<\/em>, la postura pol\u00edticamente segura, el tema que permite entrar en la corriente dominante. Muchos, tanto en San Francisco como en Washington, perciben a China a trav\u00e9s de un prisma estrecho: potencia de c\u00e1lculo, puntuaciones de referencia, publicaciones de peso abierto, existencias de chips. <\/p>\n\n\n\n En un contexto occidental en el que cualquier conversaci\u00f3n sobre la IA se politiza r\u00e1pidamente, la carrera por la IA entre Estados Unidos y China no es un tema m\u00e1s. Se ha convertido en el<\/em> tema principal.<\/p>\n\n\n\n Sin embargo, en China esa competencia no existe. En los laboratorios de IA, los investigadores simplemente no se ven a s\u00ed mismos como participantes en esa carrera.<\/p>\n\n\n\n Entre los intelectuales chinos, sobre todo los especialistas en relaciones internacionales y aquellos que se dedican a la competencia entre grandes potencias, les gusta presentar a Pek\u00edn como un \u00abcasi igual\u00bb (near-peer<\/em>) de Washington. Cierta \u00e9lite ha incorporado este vocabulario como un indicio de la nueva norma. Sin embargo, en materia de IA, casi nadie cree que sean \u00abcasi iguales\u00bb a Silicon Valley. Los logros de China en este \u00e1mbito durante el \u00faltimo a\u00f1o son innumerables. Pero la industria sigue dependiendo fundamentalmente de Silicon Valley.<\/p>\n\n\n\n En la tarea interminable de dar nombre a nuestra nueva realidad, los investigadores chinos se limitan a tomar notas con paciencia.<\/p>Afra Wang<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n Numerosos medios de comunicaci\u00f3n chinos especializados se est\u00e1n forjando un p\u00fablico y una legitimidad al retomar y traducir el discurso de Silicon Valley para su p\u00fablico chino. Todos los investigadores con los que nos reunimos utilizaban Claude de forma masiva, accediendo al modelo a trav\u00e9s de una soluci\u00f3n alternativa. <\/span>8<\/sup><\/a><\/span><\/span> Casi todos los laboratorios chinos de IA consideran la capacidad de codificaci\u00f3n como una prioridad absoluta, en parte porque la \u00abcarrera por el c\u00f3digo<\/a>\u00bb entre ChatGPT y Claude ha definido lo que ahora se considera la nueva frontera.<\/p>\n\n\n\n DeepSeek V4 se ha lanzado en medio de un silencio generalizado que lo dice todo. Al parecer, el lanzamiento de este nuevo modelo se habr\u00eda retrasado debido a la migraci\u00f3n de su infraestructura de entrenamiento de Nvidia a Huawei Ascend. La versi\u00f3n V4 es capaz de procesar enormes vol\u00famenes de texto, cuenta con mejores capacidades de programaci\u00f3n y una nueva arquitectura h\u00edbrida de procesamiento de la informaci\u00f3n, avances que podr\u00edan haber dado mucho que hablar\u2026 hace un a\u00f1o. <\/span>9<\/sup><\/a><\/span><\/span>. Sobre el terreno, nadie lo comparaba con Mythos de Anthropic o con GPT-5.5. En el internet chino, se discut\u00eda m\u00e1s bien sobre la ficha t\u00e9cnica de 245 p\u00e1ginas de Claude Mythos Preview, tratando de comprender hasta qu\u00e9 punto los chinos no podr\u00edan tener acceso a ello. Seg\u00fan una estimaci\u00f3n aproximada, Estados Unidos llevar\u00eda unos siete meses de ventaja a China. <\/span>10<\/sup><\/a><\/span><\/span> En realidad, la brecha podr\u00eda estar aumentando. <\/span>11<\/sup><\/a><\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n Cuando las capacidades de la IA avanzan a un ritmo vertiginoso, la taxonom\u00eda se convierte en una forma de poder blando. Sin embargo, este poder sigue concentrado en Silicon Valley: Anthropic inventa la \u00abIA constitucional\u00bb, Karpathy lanza el concepto de \u00abvibe coding<\/em>\u00bb, <\/span>12<\/sup><\/a><\/span><\/span> Mollick el de \u00abjaggedness<\/em>\u00bb. <\/span>13<\/sup><\/a><\/span><\/span> En la labor interminable que supone nombrar nuestra nueva realidad, los investigadores chinos se limitan a tomar notas pacientemente.<\/p>\n\n\n\n Esta asimetr\u00eda tambi\u00e9n se aprecia en otros \u00e1mbitos. Casi todos los laboratorios que visitamos se mostraron, de forma m\u00e1s o menos discreta, halagados por nuestra visita. La mayor\u00eda nos mostr\u00f3 capturas de pantalla de declaraciones de grandes figuras del sector \u2014desde Elon Musk hasta el creador de Open Claw, Peter Steinberger, pasando por Jensen Huang\u2014 que ten\u00edan algo bueno que decir sobre un modelo chino. Todas estas empresas trabajaban sin descanso en su presencia en ingl\u00e9s en X. Cuando la conversaci\u00f3n derivaba hacia las soluciones de hardware<\/em>, lo m\u00e1s destacado era el apetito insaciable por Nvidia. Cuando le pregunt\u00e9 a un fundador si sus laboratorios utilizaban Huawei, me respondi\u00f3: \u00abEs obligatorio comprar Huawei\u00bb, antes de a\u00f1adir: \u00abPero no utilizamos los chips de Huawei\u00bb.<\/p>\n\n\n\n El complejo de inferioridad sigue muy presente. Las ventajas reales de China \u2014una abundante oferta de electricidad, una sociedad y un Estado unidos en su optimismo respecto a la IA<\/a>, una cantera de talento muy rica\u2014 pr\u00e1cticamente no fueron mencionadas por nuestros interlocutores. \u00abLos mejores talentos siguen huyendo de China\u00bb, se lamentaba incluso uno de ellos.<\/p>\n\n\n\n El optimismo orquestado de China respecto a la inteligencia artificial y la rob\u00f3tica est\u00e1 ya ampliamente documentado. <\/p>\n\n\n\n La gala del A\u00f1o Nuevo chino, en la que los robots humanoides de Unitree practicaron kung-fu y un n\u00famero de nunchaku, se hizo viral en las redes sociales occidentales en cuesti\u00f3n de horas.<\/p>\n\n\n\n Cuando llegamos a Hangzhou, ya no me hac\u00eda mucha ilusi\u00f3n visitar la sede de Unitree: hab\u00eda visto esos humanoides en la televisi\u00f3n y su espect\u00e1culo me hab\u00eda impresionado, pero desde entonces el encanto se hab\u00eda desvanecido. La semana anterior hab\u00edamos visitado dos empresas de rob\u00f3tica en Pek\u00edn y, en una de ellas, hab\u00eda visto a una m\u00e1quina Galbot sacar medicamentos de venta libre de las estanter\u00edas de una farmacia. Entr\u00e9 en Unitree pregunt\u00e1ndome sinceramente qu\u00e9 novedades podr\u00eda haber por descubrir.<\/p>\n\n\n\n Hay algo que no se puede percibir cuando se ve bailar a los robots de Unitree en una pantalla: el sonido.<\/p>Afra Wang<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n En todas las dem\u00e1s empresas de IA, primero nos hab\u00edan llevado a una sala de conferencias donde nos hab\u00edan retenido para una larga sesi\u00f3n de preguntas y respuestas, todo un ritual. En Unitree, nos llevaron directamente al vest\u00edbulo lateral del espacio de exposici\u00f3n y demostraci\u00f3n, el mismo lugar donde Friedrich Merz, el canciller alem\u00e1n, se hab\u00eda encontrado unas semanas antes<\/a>.<\/p>\n\n\n\n En el interior, robots cuadr\u00fapedos de diversas formas est\u00e1n agazapados en el suelo, inm\u00f3viles y pacientes. Al fondo de la sala se alza un gran escenario, sobre el que se encuentran varios humanoides del modelo H1 vestidos con trajes tradicionales chinos. M\u00e1s cerca de nosotros hay un G1 \u2014un robot plateado, de unos 130 cent\u00edmetros de altura y 35 kilogramos de peso\u2014 que ya est\u00e1 en movimiento. Baila en nuestra direcci\u00f3n siguiendo una secuencia bien sincronizada: primero m\u00fasica disco de los a\u00f1os 80, luego ballet, y despu\u00e9s una extra\u00f1a rutina autorreferencial en la que el G1 imita los gestos que se le atribuir\u00edan a un robot torpe, el tipo de m\u00e1quina r\u00edgida y entrecortada que la ciencia ficci\u00f3n ha grabado en nuestro imaginario. La sensaci\u00f3n que me invade es la misma que ya experiment\u00e9 la primera vez que tuve un iPhone entre las manos: no solo el gesto es nuevo, sino que le da un nuevo sentido al tacto. Frente al robot, nos invade un v\u00e9rtigo similar.<\/p>\n\n\n\n Hay algo que no se puede percibir cuando se ve bailar a los G1 de Unitree en una pantalla: el sonido. Seg\u00fan el modelo, un G1 puede tener entre 23 y 43 motores articulados. Cuando baila, cada uno de esos motores emite un peque\u00f1o crujido preciso que la m\u00fasica que sale a todo volumen de su cuerpo no logra enmascarar. Esos crujidos hacen audible su esfuerzo mec\u00e1nico: las articulaciones se coordinan, se equilibran y redistribuyen la masa de sus 35 kilogramos de metal a lo largo de una secuencia continua de movimientos complejos. En un v\u00eddeo de Twitter, nada de esto se percibe. Pero en la sala con el robot, es ese sonido el que hace que la escena resulte surrealista.<\/p>\n\n\n\n M\u00e1s tarde, esa misma noche, mientras intent\u00e1bamos expresar con palabras lo que hab\u00edamos sentido, uno de nosotros me dijo que ver en persona a Wang Xingxing, el fundador de Unitree, era casi como \u00abconocer a Steve Jobs y al dise\u00f1ador Jony Ive en 2008. Me emocion\u00e9 mucho\u00bb.<\/p>\n\n\n\n El escritor de ciencia ficci\u00f3n Ken Liu califica este sentimiento de \u00abmitol\u00f3gico\u00bb. Los seres humanos, afirma, siempre recurren a \u00abla mitolog\u00eda para expresar y comprender la tecnolog\u00eda\u00bb, ya que \u00abla tecnolog\u00eda es tan reveladora de la naturaleza humana que constituye una manifestaci\u00f3n de nuestros deseos y sue\u00f1os m\u00e1s profundos\u00bb. En la sede de Unitree, lo que presenciamos no fue una nueva demostraci\u00f3n de la potencia de un producto. Lo que ocurr\u00eda en aquella sala se asemejaba m\u00e1s a una forma de temor reverencial, caracter\u00edstico de lo que Liu denomina mitolog\u00eda:<\/p>\n\n\n\n Pensemos en c\u00f3mo nombramos nuestras tecnolog\u00edas. \u00bfPor qu\u00e9 Estados Unidos decidi\u00f3 dar a sus programas espaciales nombres inspirados en los dioses griegos y romanos? La forma en que se manifiesta la tecnolog\u00eda tiene una dimensi\u00f3n mitol\u00f3gica, ya que no es independiente de lo que somos: la tecnolog\u00eda es la forma en que so\u00f1amos. Pensemos en c\u00f3mo las empresas tecnol\u00f3gicas hablan de sus creaciones y las comercializan en sus campa\u00f1as de marketing<\/em>: siempre hay una dimensi\u00f3n mitol\u00f3gica. <\/span>14<\/sup><\/a><\/span><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n Sin embargo, esa mitolog\u00eda no es la de Wang Xingxing. Cuando le preguntamos por qu\u00e9 construye humanoides, Wang nos da la misma respuesta que a todos los periodistas: porque da dinero. En mayo de 2026, Unitree Robotics present\u00f3 una solicitud de salida a bolsa en el Shanghai Stock Exchange con el objetivo de recaudar unos 610 millones de d\u00f3lares para cotizar en bolsa a partir de este a\u00f1o. En la sala en la que nos encontr\u00e1bamos, de repente iba a haber mucho dinero. Le preguntamos a uno de los primeros ingenieros de la empresa qu\u00e9 pensaba hacer con esa nueva fortuna. Esboz\u00f3 una peque\u00f1a y discreta sonrisa, y cuando bromeamos dici\u00e9ndole que deber\u00eda darse prisa en comprarse un buen coche y salir de viaje, no respondi\u00f3, sin dar, por ello, la impresi\u00f3n de ocultar sus sentimientos.<\/p>\n\n\n\n Si dejamos de lado el caso concreto de Unitree para analizar el sector de la rob\u00f3tica en su conjunto, la situaci\u00f3n se asemeja mucho a la del ecosistema chino de los veh\u00edculos el\u00e9ctricos hacia 2017: un sector estrat\u00e9gico recibe el respaldo oficial del Estado y los gobiernos locales, y el capital industrial, las cadenas de suministro, los empresarios, los ingenieros y los medios de comunicaci\u00f3n se lanzan a \u00e9l al un\u00edsono. En el \u00e1mbito de la rob\u00f3tica, esto se traduce de manera muy concreta en una avalancha de empresas cuyos nombres ya ni siquiera logramos recordar. Las \u00abDirectrices del Ministerio de Industria y Tecnolog\u00edas de la Informaci\u00f3n sobre el desarrollo innovador de los robots humanoides\u00bb, publicadas en 2023, han definido oficialmente el camino a seguir: el documento afirma que los robots humanoides podr\u00edan convertirse en el pr\u00f3ximo producto industrial disruptivo tras los ordenadores, los tel\u00e9fonos inteligentes y los veh\u00edculos el\u00e9ctricos. Pero, a diferencia de estos productos, las aplicaciones concretas de los robots humanoides siguen siendo limitadas.<\/p>\n\n\n\n Al final del viaje, volv\u00ed a tomar un avi\u00f3n hacia Pek\u00edn. Antes de regresar a San Francisco, visit\u00e9 la nueva zona de Xiongan, el llamado \u00abplan milenario\u00bb, una gigantesca ciudad planificada al suroeste de la capital, concebida para absorber las funciones excedentes de Pek\u00edn y convertirse en un nuevo centro financiero, administrativo y de innovaci\u00f3n con bajas emisiones de carbono. Los rascacielos relucientes se alzan contra un cielo vac\u00edo. Muy poca gente vive all\u00ed. Ni una sola empresa de IA de primer orden se ha instalado all\u00ed.<\/p>\n\n\n\n Cuando el eslogan del proyecto prevalece sobre el trabajo de innovaci\u00f3n, quiz\u00e1 sea esto lo que se est\u00e1 construyendo ante nuestros ojos: un Xiongan monumental, pero innegablemente vac\u00edo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":" Una investigaci\u00f3n en el coraz\u00f3n de los laboratorios que dan forma al futuro tecnol\u00f3gico de China.<\/p>\n","protected":false},"author":10,"featured_media":99097,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"templates\/post-studies.php","format":"standard","meta":{"_acf_changed":true,"_trash_the_other_posts":false,"_yoast_wpseo_estimated-reading-time-minutes":18,"footnotes":""},"categories":[464],"tags":[],"staff":[1480],"editorial_format":[1469],"serie":[],"audience":[],"geo":[197],"class_list":["post-99135","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-poderes-de-la-ia","staff-afra-wang","editorial_format-estudios","geo-asia-oriental"],"acf":{"open_in_webview":false,"accent":"default","_thumbnail_id":99097,"excerpt":"Una investigaci\u00f3n en el coraz\u00f3n de los laboratorios que dan forma al futuro tecnol\u00f3gico de China.","display_date":"","new_abstract":true},"yoast_head":"\nEn las avenidas perif\u00e9ricas: una met\u00e1fora y una investigaci\u00f3n<\/h2>\n\n\n\n
El contrato social impl\u00edcito<\/h2>\n\n\n\n
En China no hay una carrera por la IA<\/h2>\n\n\n\n
El momento Unitree: \u00bfpara qu\u00e9 sirven los robots chinos?<\/h2>\n\n\n\n
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