{"id":97421,"date":"2026-04-26T17:52:59","date_gmt":"2026-04-26T15:52:59","guid":{"rendered":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/?p=97421"},"modified":"2026-04-26T17:53:03","modified_gmt":"2026-04-26T15:53:03","slug":"en-la-zona-el-kgb-en-chernobil","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2026\/04\/26\/en-la-zona-el-kgb-en-chernobil\/","title":{"rendered":"En la zona: el KGB en Chern\u00f3bil"},"content":{"rendered":"\n
Nunca olvidar\u00e9 la estancia que pas\u00e9 en la \u00abZona <\/span>1<\/sup><\/a><\/span><\/span>\u00bb. Al llegar a la zona prohibida de 2.600 km\u00b2 que rodea la central nuclear siniestrada y cerrada, se experimenta una sensaci\u00f3n extra\u00f1a.\u00a0<\/p>\n\n\n\n La ciudad de Chern\u00f3bil, situada a 17 km de la central que lleva su nombre, es una ciudad a medio camino entre la vida y la muerte. En ella viven de forma permanente algunas personas mayores, a pesar de la prohibici\u00f3n, as\u00ed como miles de personas m\u00e1s que residen all\u00ed de forma intermitente y trabajan en la zona. <\/p>\n\n\n\n Bomberos, guardabosques, funcionarios, cocineros, ecologistas, personal de los vertederos nucleares, personal de la central nuclear parada que sigue vigil\u00e1ndola, cient\u00edficos, hombres y mujeres: todos llevan trajes de camuflaje.<\/p>\n\n\n\n Oficialmente, s\u00f3lo comen en comedores, pero algunos desaf\u00edan la prohibici\u00f3n, poniendo en riesgo su salud, para cazar en los bosques que cubren casi toda la zona, o para recoger setas y bayas. Es lo que se conoce como \u00abfatalismo eslavo\u00bb. Por la noche, se puede ir al bar o a uno de los tres hoteles para turistas que, antes de la guerra de Putin contra Ucrania, atra\u00edan a decenas de miles de personas al a\u00f1o a esta zona tan especial.<\/p>\n\n\n\n La ciudad de Chern\u00f3bil no tiene ning\u00fan inter\u00e9s especial, salvo quiz\u00e1 para los jud\u00edos ortodoxos: fue una antigua comunidad jud\u00eda, organizada en torno a un rabino cuyos seguidores siguen viviendo en Estados Unidos. <\/p>\n\n\n\n Sin embargo, desde hace unos quince a\u00f1os, la administraci\u00f3n de la zona intenta convertirla en un museo: aqu\u00ed y all\u00e1 se han erigido varios monumentos de dudosa calidad art\u00edstica y, en un terreno vallado, se exponen m\u00e1quinas del mismo tipo que las que participaron en la liquidaci\u00f3n, pintadas de colores vivos: rojo, verde, amarillo y azul, como si se tratara de un juego de ni\u00f1os. Una iglesia totalmente renovada acoge a sus fieles y, una vez al a\u00f1o, en primavera, una multitud de visitantes acude a las tumbas de sus seres queridos. <\/p>\n\n\n\n El principal atractivo de la zona es la ciudad de Pripyat, a la que a menudo se conoce como \u00abla Pompeya de Chern\u00f3bil\u00bb. <\/p>\n\n\n\n\n\n Se trata de una ciudad nueva con amplias avenidas arboladas, que cuenta con una piscina, un palacio de la cultura, un hotel, un gran restaurante, cafeter\u00edas y gimnasios.<\/p>\n\n\n\n En realidad, tal y como revelan los documentos del KGB, esta ciudad privilegiada sufr\u00eda a veces escasez de pan y otras de agua potable. Los habitantes viv\u00edan durante largos a\u00f1os en residencias de trabajadores superpobladas antes de conseguir una vivienda. Sobre todo, todos estaban bajo la vigilancia del KGB, que escuchaba sus llamadas telef\u00f3nicas, abr\u00eda su correo e incluso dispon\u00eda de apartamentos secretos en la ciudad para reunirse con informadores. <\/p>\n\n\n\n Hoy, una atm\u00f3sfera melanc\u00f3lica se cierne sobre Pripiat: las carreteras asfaltadas est\u00e1n llenas de baches y cubiertas de vegetaci\u00f3n, los edificios presentan grietas y se recomienda no subir a los pisos superiores, ya que las estructuras de las escaleras est\u00e1n oxidadas y pueden derrumbarse en cualquier momento. En los edificios p\u00fablicos, se camina por todas partes sobre fragmentos de cristal.<\/p>\n\n\n\n\n Lo que m\u00e1s nos entristece es pensar que esta ciudad, de la que sus habitantes estaban tan orgullosos, nunca volver\u00e1 a ser habitable: Pripyat ha sido contaminada con plutonio, cuyos distintos is\u00f3topos tardar\u00e1n entre 24.000 a\u00f1os y millones de a\u00f1os en desintegrarse. Durante su visita, se recomienda caminar s\u00f3lo sobre el asfalto, evitar la hierba, no fumar, no comer ni beber para no aspirar \u00abpart\u00edculas calientes\u00bb \u2014un grano de polvo que contiene un is\u00f3topo de plutonio que, si se ingiere, crear\u00e1 un foco radiactivo en sus pulmones\u2014.\u00a0<\/p>\n\n\n\n Otra atracci\u00f3n de la zona tambi\u00e9n suele estar prohibida al p\u00fablico: un gigantesco radar de detecci\u00f3n temprana de misiles intercontinentales. Se trata de un objeto ultrasecreto, rodeado por una peque\u00f1a ciudad-guarnici\u00f3n, que dej\u00f3 de funcionar tras la cat\u00e1strofe. Hoy, esta enorme estructura met\u00e1lica a\u00fan no ha sido descontaminada, pero hay turistas que entran en la zona sin autorizaci\u00f3n ni gu\u00eda obligatorio para practicar salto base y grabar v\u00eddeos.\u00a0<\/p>\n\n\n\n\n\n Para quienes, como yo, han visitado Chern\u00f3bil tantas veces, la reciente publicaci\u00f3n de los archivos del KGB ucraniano, encargado de la supervisi\u00f3n de la central nuclear, reviste un inter\u00e9s especial.<\/p>\n\n\n\n Publicados por el Instituto Ucraniano de la Memoria, estos documentos abarcan veinticinco a\u00f1os de vigilancia de la central de Chern\u00f3bil y de la nueva ciudad de Pr\u00edpiat, que albergaba al personal de la central y de las obras de construcci\u00f3n. Abarcan el periodo que va desde las primeras obras en la d\u00e9cada de 1970 hasta el colapso de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, y contienen una gran cantidad de documentos relativos a los dos a\u00f1os posteriores al accidente.<\/p>\n\n\n\n De este modo, se puede rastrear el papel del KGB desde los primeros momentos de la construcci\u00f3n de la central, pasando por la estrategia aplicada tras la cat\u00e1strofe, hasta los esfuerzos realizados por Ucrania despu\u00e9s de 1989 para levantar el velo de secreto que rodeaba a Chern\u00f3bil.<\/p>\n\n\n\n\n\n A lo largo de todo el per\u00edodo sovi\u00e9tico, el KGB fue \u00abla espada\u00bb del Partido Comunista en el poder, pero tambi\u00e9n, seg\u00fan la expresi\u00f3n de Nikita Jruschov, \u00absus ojos y sus o\u00eddos\u00bb. Ahora es posible documentar con mayor precisi\u00f3n el estricto control que ejerci\u00f3 sobre las empresas del sector militar-industrial y del sector nuclear civil.<\/p>\n\n\n\n Desde el inicio de la construcci\u00f3n de la central nuclear de Chern\u00f3bil, el KGB constat\u00f3 todo tipo de deficiencias: uso de materiales de mala calidad, suministro de maquinaria e instrumentos defectuosos, falta de obreros e ingenieros cualificados, negligencia generalizada, robos y corrupci\u00f3n end\u00e9micos. No se respetan los planes de construcci\u00f3n y explotaci\u00f3n, se suceden los accidentes y las paradas de los reactores, y los trabajadores son v\u00edctimas de numerosos accidentes laborales. Al leer estos informes del KGB clasificados como alto secreto, sorprende m\u00e1s bien que el fat\u00eddico accidente no se produjera antes.<\/p>\n\n\n\n El sistema sovi\u00e9tico muestra sus limitaciones: el KGB informa a la direcci\u00f3n sovi\u00e9tica de los problemas, pero no puede tomar medidas por s\u00ed mismo, ya que no se trata de delitos pol\u00edticos; el Partido, por su parte, no reacciona, tan corrompido est\u00e1.<\/p>\n\n\n\n En lugar de resolver los problemas, el KGB pierde mucho tiempo y energ\u00eda persiguiendo fantasmas. <\/p>\n\n\n\n Desde la \u00e9poca estalinista, algunas categor\u00edas de la poblaci\u00f3n eran objeto de especial recelo por parte del r\u00e9gimen sovi\u00e9tico: los alemanes del Volga, los chechenos, los chinos de Siberia, los jud\u00edos, los evang\u00e9licos, los bautistas, as\u00ed como otros muchos pueblos deportados por presunta colaboraci\u00f3n con los nazis. En la d\u00e9cada de 1970, el KGB vigilaba especialmente a estos grupos, ya que cre\u00eda detectar entre ellos a saboteadores.<\/p>\n\n\n\n\n\n De hecho, el sabotaje es la pesadilla constante del r\u00e9gimen sovi\u00e9tico: desde la Revoluci\u00f3n de Octubre, se atribuyen a los \u00absaboteadores\u00bb todos los problemas y fracasos de la industrializaci\u00f3n y la colectivizaci\u00f3n. <\/p>\n\n\n\n En la d\u00e9cada de 1970, todo esto no era m\u00e1s que una quimera, pero el KGB segu\u00eda persiguiendo a los \u00abelementos antisovi\u00e9ticos\u00bb: aquellos que contaban chistes, le\u00edan libros prohibidos o, en el caso de los jud\u00edos, expresaban su deseo de marcharse a Israel.<\/p>\n\n\n\n Tras la explosi\u00f3n del reactor n\u00famero 4 de la central nuclear de Chern\u00f3bil, el 26 de abril, el KGB asumi\u00f3 un papel especialmente siniestro. <\/p>\n\n\n\n Por orden de la direcci\u00f3n sovi\u00e9tica \u2014y, en \u00faltima instancia, de Gorbachov, que a\u00fan no era el reformista que conocemos\u2014, el KGB impuso un f\u00e9rreo silencio sobre la informaci\u00f3n relativa a la cat\u00e1strofe. <\/p>\n\n\n\n A partir del 27 de abril, orden\u00f3 a la red ucraniana que localizara a los \u00abchismosos\u00bb para silenciarlos amenaz\u00e1ndolos con perseguirlos.<\/p>\n\n\n\n En uno de los documentos que he podido examinar, el KGB enumera 22 puntos de informaci\u00f3n de alto secreto: las causas del accidente, las responsabilidades, los niveles de contaminaci\u00f3n del suelo, el aire y el agua, el n\u00famero de personas irradiadas, el uso industrial de los alimentos contaminados, etc. Tambi\u00e9n publica otro texto en el que cita los \u00abelementos de lenguaje\u00bb que deben utilizarse para hablar de la cat\u00e1strofe, elementos que no son m\u00e1s que mentiras sobre el desarrollo real de los acontecimientos.<\/p>\n\n\n\n Las mentiras y los silencios de la direcci\u00f3n sovi\u00e9tica tienen efectos desastrosos sobre las poblaciones afectadas. <\/p>\n\n\n\n En aquel momento, entre ocho y nueve millones de personas viv\u00edan en los territorios que ahora est\u00e1n contaminados. Sin embargo, en lo que respecta a los niveles de contaminaci\u00f3n ambiental, s\u00f3lo reciben informaci\u00f3n totalmente falseada. Aunque el tradicional desfile del 1 de mayo en Kiev, la capital ucraniana de 2,5 millones de habitantes, deber\u00eda haberse cancelado, las festividades se mantienen: el propio Gorbachov orden\u00f3 que no se cancelara para \u00abno provocar p\u00e1nico\u00bb. As\u00ed, los manifestantes respiran un aire primaveral saturado de radionucleidos.<\/p>\n\n\n\n El KGB tambi\u00e9n intenta ocultar la informaci\u00f3n a los extranjeros que se encontraban en Kiev en el momento del accidente. <\/p>\n\n\n\n Los corresponsales de la prensa extranjera que intentan obtener informaci\u00f3n son h\u00e1bilmente enga\u00f1ados por agentes del KGB que les montan un espect\u00e1culo. <\/p>\n\n\n\n Es una t\u00e9cnica habitual de este servicio de inteligencia: durante el Holodomor, la hambruna artificial organizada por Stalin en Ucrania y que se cobr\u00f3 la vida de cerca de 4 millones de ucranianos, se llevaba a extranjeros a los koljoses, donde los agentes del NKVD (el antecesor del KGB) interpretaban el papel de koljosianos felices y bien alimentados. En agosto de 1933, \u00c9douard Herriot, antiguo presidente del Consejo de Ministros franc\u00e9s y entonces presidente de la C\u00e1mara de Diputados, asisti\u00f3 a esta puesta en escena.<\/p>\n\n\n\n El KGB tambi\u00e9n se dedica a controlar de cerca a los pocos miles de estudiantes extranjeros que hay en Kiev para impedir que interrumpan sus estudios y regresen a sus pa\u00edses. Para convencerlos de que no corren ning\u00fan peligro, lleva a cabo una h\u00e1bil campa\u00f1a de propaganda entre ellos, apoy\u00e1ndose sobre todo en estudiantes que ya han sido reclutados. En t\u00e9rminos m\u00e1s generales, el servicio de inteligencia se apoya en sus agentes entre los ucranianos \u00e9tnicos que viven en el extranjero: mientras la enorme di\u00e1spora ucraniana se inquieta, exige informaci\u00f3n y desea prestar ayuda a sus compatriotas, se hace todo lo posible por tranquilizarla mediante publicaciones en la prensa extranjera \u00abfavorable\u00bb.<\/p>\n\n\n\n\n\n Para hacer frente a las consecuencias de este accidente de una gravedad excepcional, el Estado sovi\u00e9tico moviliz\u00f3 en primer lugar a las fuerzas armadas, en particular a las tropas de defensa qu\u00edmica, as\u00ed como a especialistas de treinta ministerios. Adem\u00e1s de estas personas destinadas a la misi\u00f3n, tambi\u00e9n pudo contar con voluntarios, en particular ucranianos que intentaban impedir la propagaci\u00f3n de la contaminaci\u00f3n por el pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n Se emprendieron entonces unas obras de enorme envergadura: se descontaminaron los suelos de la central nuclear y de los terrenos adyacentes; se construy\u00f3 un sarc\u00f3fago sobre el reactor destrozado.<\/p>\n\n\n\n Se sabe muy poco sobre qu\u00e9 fue de esos 600.000 liquidadores. La vida de muchos de ellos se vio acortada debido a la exposici\u00f3n a la radiaci\u00f3n.\u00a0<\/p>\n\n\n\n Los a\u00f1os posteriores a la cat\u00e1strofe fueron decisivos para la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica: la pol\u00edtica de glasnost<\/em> (\u00abtransparencia\u00bb) no hizo m\u00e1s que acelerar incre\u00edblemente el curso de los acontecimientos.<\/p>\n\n\n\n Ya al a\u00f1o siguiente, lo que el KGB intentaba ocultar comenz\u00f3 a difundirse. Surgieron organizaciones ecologistas, luego organizaciones de antiguos liquidadores y, por \u00faltimo, en Ucrania, el movimiento nacional Rukh, liderado por disidentes.<\/p>\n\n\n\n La verdad sobre la cat\u00e1strofe acaba saliendo a la luz. El KGB observa, impotente, c\u00f3mo se desata esta oleada. <\/p>\n\n\n\n En 1989, un grupo de diputados independientes, elegidos en las primeras elecciones libres al Soviet Supremo (la futura Duma), exigi\u00f3 que se levantara el secreto sobre Chern\u00f3bil y logr\u00f3 su objetivo. Entre ellos se encuentra una valiente periodista ucraniana, Alla Yarochinska\u00efa, que sustrae del Comit\u00e9 Central los protocolos secretos del Politbur\u00f3, \u00f3rgano que tomaba las decisiones relativas a la gesti\u00f3n de la cat\u00e1strofe. A medida que va revelando progresivamente su contenido en los a\u00f1os siguientes, sus acciones avivan el deseo de los ucranianos de liberarse de Mosc\u00fa.<\/p>\n\n\n\n\n\n Desde el inicio de la invasi\u00f3n rusa a gran escala de Ucrania en 2022, ya no hay turismo en Chern\u00f3bil.<\/p>\n\n\n\n En febrero de 2022, las tropas rusas invadieron Ucrania por tres frentes. <\/p>\n\n\n\n Las que ven\u00edan de Bielorrusia entraron en la zona de Chern\u00f3bil y ocuparon la central nuclear. <\/p>\n\n\n\n Durante un mes, aterrorizaron a su personal e instalaron un campamento rodeado de trincheras en pleno coraz\u00f3n del antiguo \u00abbosque rojo\u00bb \u2014ese bosque situado cerca de la ciudad de Pr\u00edpiat, completamente calcinado por el plutonio, cuyos \u00e1rboles fueron posteriormente enterrados por los liquidadores\u2014. El lugar sigue estando contaminado: al parecer, varios de esos militares imprudentes fueron trasladados a hospitales bielorrusos.<\/p>\n\n\n\n Aunque las tropas rusas han abandonado hoy Chern\u00f3bil, siguen ocupando la central nuclear de Zaporiyia, con sus seis reactores.\u00a0<\/p>\n\n\n\n Si se produjera alg\u00fan incidente, toda Ucrania correr\u00eda peligro.<\/p>\n\n\n\n En Chern\u00f3bil, el 14 de febrero de 2025, un dron ruso choc\u00f3 contra la cubierta protectora del Arca, la estructura que recubre el antiguo sarc\u00f3fago situado sobre el reactor que explot\u00f3 en 1986. <\/p>\n\n\n\n La explosi\u00f3n perfor\u00f3 el casco, provocando graves da\u00f1os en la estructura del techo y un incendio que no se logr\u00f3 controlar hasta tres semanas despu\u00e9s del ataque. Los da\u00f1os son considerables y podr\u00edan incluso provocar el derrumbe del Arca.<\/p>\n\n\n\n En el 40.\u00ba aniversario de Chern\u00f3bil, esto supone un terrible recordatorio de las cat\u00e1strofes que puede provocar la guerra. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":" El r\u00e9gimen sovi\u00e9tico se hab\u00eda anticipado a Chern\u00f3bil. Su incapacidad para gobernar lo hizo posible.<\/p>\n","protected":false},"author":5931,"featured_media":97401,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"templates\/post-studies.php","format":"standard","meta":{"_acf_changed":true,"_trash_the_other_posts":false,"_yoast_wpseo_estimated-reading-time-minutes":11,"footnotes":""},"categories":[179],"tags":[],"staff":[1460],"editorial_format":[1426],"serie":[],"audience":[],"geo":[177],"class_list":["post-97421","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-seguridad","staff-galia-ackerman","editorial_format-studies","geo-europa"],"acf":{"open_in_webview":false,"accent":"default"},"yoast_head":"\n
Para recibir nuestros art\u00edculos en primicia y apoyar el trabajo de una redacci\u00f3n independiente, <\/em>suscr\u00edbase al Grand Continent<\/em><\/a><\/p>\n\n\n\n
\r\n <\/picture>\r\n \n
\n <\/picture>\n
\n <\/picture>\n <\/figure>\n <\/a>\n <\/div>\n <\/div>\n \n
\r\n <\/picture>\r\n \n La apertura de los archivos <\/h2>\n\n\n\n
\r\n <\/picture>\r\n \n C\u00f3mo permiti\u00f3 el KGB que ocurriera el accidente de Chern\u00f3bil<\/h3>\n\n\n\n
\r\n <\/picture>\r\n \n La negaci\u00f3n de la cat\u00e1strofe<\/h3>\n\n\n\n
\r\n <\/picture>\r\n \n C\u00f3mo la glasnost<\/em> desvel\u00f3 el secreto del accidente<\/h3>\n\n\n\n
\r\n <\/picture>\r\n \n De Chern\u00f3bil a Zaporiyia y vuelta<\/h2>\n\n\n\n