{"id":97280,"date":"2026-04-24T19:43:24","date_gmt":"2026-04-24T17:43:24","guid":{"rendered":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/?p=97280"},"modified":"2026-04-24T19:43:29","modified_gmt":"2026-04-24T17:43:29","slug":"el-costo-real-de-la-guerra-en-iran","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2026\/04\/24\/el-costo-real-de-la-guerra-en-iran\/","title":{"rendered":"El costo real de la guerra en Ir\u00e1n"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"non-subscribers-only\"><em>Para recibir nuestros art\u00edculos en primicia y apoyar el trabajo de una redacci\u00f3n independiente,<\/em><a href=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/ofertas-suscripcion\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\"><em> suscr\u00edbase al Grand Continent<\/em><\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">La guerra en Ir\u00e1n supone un choque estructural para la econom\u00eda mundial. Se ha prestado mucha atenci\u00f3n, con raz\u00f3n, a su<a href=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2026\/03\/24\/la-ecologia-de-guerra-total\/\"> efecto directo<\/a> en el coraz\u00f3n del sistema energ\u00e9tico. Se sabe que por el estrecho de Ormuz transitan unos 20 millones de barriles de petr\u00f3leo al d\u00eda, es decir, cerca del 20 % del petr\u00f3leo mundial, de los cuales el 80 % tiene como destino Asia, con China a la cabeza. Desde los primeros d\u00edas, el gas en Europa se dispar\u00f3 un 50 %, el Brent alrededor de un 12 % y el CAC 40 perdi\u00f3 cerca de un 4,7 %.<\/p>\n\n\n\n<p>En un contexto en el que la inflaci\u00f3n parec\u00eda por fin remitir, esta crisis reaviva el fantasma de la estanflaci\u00f3n: menos crecimiento, m\u00e1s inflaci\u00f3n. El FMI prev\u00e9 ahora un crecimiento mundial m\u00e1s modesto y una inflaci\u00f3n m\u00e1s elevada en 2026.<\/p>\n\n\n\n<p>Para comprender el alcance de esta crisis que est\u00e1 reconfigurando el sistema econ\u00f3mico mundial, hay que pensar en c\u00edrculos conc\u00e9ntricos: en el centro tenemos a Ir\u00e1n, cuya econom\u00eda, ya exang\u00fce, se ve abocada a una econom\u00eda de guerra. A su alrededor, los pa\u00edses del Golfo, potenciales ganadores en el \u00e1mbito petrolero, pero que siguen dependiendo de la protecci\u00f3n de seguridad estadounidense. M\u00e1s all\u00e1, tenemos a los socios directos de Ir\u00e1n, entre los que destacan China y Pakist\u00e1n. A continuaci\u00f3n, Europa y Francia, as\u00ed como Estados Unidos, se enfrentan a una nueva disyuntiva imposible entre poder adquisitivo, inflaci\u00f3n, deuda y seguridad. Por \u00faltimo, el anillo financiero se caracteriza por una crisis del cr\u00e9dito privado, una reestructuraci\u00f3n de los flujos de capital y un posible fin del reciclaje de los petrod\u00f3lares en las condiciones que Washington esperaba.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Ir\u00e1n, en el ojo del hurac\u00e1n: una econom\u00eda de guerra con hiperinflaci\u00f3n de fondo<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Incluso antes del estallido de la guerra, Ir\u00e1n ya viv\u00eda bajo un r\u00e9gimen de crecimiento sofocado por las sanciones, con una inflaci\u00f3n cr\u00f3nica y un alto desempleo, especialmente entre los j\u00f3venes.<\/p>\n\n\n\n<p>La entrada en guerra precipit\u00f3 un nuevo deterioro: la inflaci\u00f3n anual alcanz\u00f3 el 50,6 % a mediados de marzo de 2026, tres puntos m\u00e1s que el mes anterior, seg\u00fan el centro oficial de estad\u00edsticas, seg\u00fan informa la agencia Irna.<\/p>\n\n\n\n<p>En los 12 meses que separan febrero de 2025 y marzo de 2026, la inflaci\u00f3n media tambi\u00e9n es del 50,6 %. Esta subida vertiginosa de los precios se suma a varias din\u00e1micas simult\u00e1neas.<\/p>\n\n\n\n<p>Por un lado, cabe destacar la desorganizaci\u00f3n de la producci\u00f3n industrial y los servicios, ligada a los bombardeos, la inseguridad, los cortes de internet y la interrupci\u00f3n de ciertos flujos log\u00edsticos. Por otro lado, una mayor presi\u00f3n presupuestaria, entre el esfuerzo militar, el mantenimiento de las subvenciones energ\u00e9ticas internas y la posible erosi\u00f3n de los ingresos fiscales, refuerza a\u00fan m\u00e1s estas tensiones. Por \u00faltimo, el riesgo de destrucci\u00f3n duradera de infraestructuras clave (refiner\u00edas, terminales, oleoductos) debilita la capacidad exportadora, aunque, a muy corto plazo, la subida de los precios pueda impulsar los ingresos en divisas por los vol\u00famenes que logran salir.<\/p>\n\n\n\n<p>Ir\u00e1n, ya ampliamente aislado de los mercados financieros internacionales, ve c\u00f3mo su dependencia se concentra en un \u00fanico socio: China, que se ha convertido en su salvavidas econ\u00f3mico mediante compras de petr\u00f3leo a precios reducidos, a menudo pagadas en yuanes o mediante trueque de mercanc\u00edas por petr\u00f3leo. Pero incluso este cord\u00f3n umbilical se ve debilitado por la guerra: cerca del 45 % de las importaciones petroleras chinas transitan por Ormuz, y una parte significativa del petr\u00f3leo iran\u00ed y del GNL qatar\u00ed pasa por este estrecho.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"iframe-container wp-block-image wp-block-image-medium  iframe-dw\">\n\t<div>\n\t\t<iframe class=\"absolute w-full h-full pin-t pin-l\" title=\"titolo\" aria-label=\"Interactive line chart\" src=\"\/\/datawrapper.dwcdn.net\/1gRqj\/\" scrolling=\"no\" frameborder=\"0\"><\/iframe>\n\t<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<p>La econom\u00eda iran\u00ed cae as\u00ed en una especie de statu quo de ruina: el r\u00e9gimen se mantiene mediante la coacci\u00f3n interna, apoyos externos limitados y circuitos paralelos, pero a costa de un empobrecimiento prolongado de la poblaci\u00f3n, una moneda en ca\u00edda libre y un sistema productivo que se desmorona.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote\"><blockquote><p>La verdadera singularidad de este conflicto, vista desde lejos, radica ah\u00ed: no se trata solo de una crisis petrolera, sino de un choque de reg\u00edmenes. &nbsp;<\/p><cite>Thierry Breton<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Los pa\u00edses del Golfo: rentas petroleras y v\u00e9rtigo del riesgo<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>En el segundo c\u00edrculo, los pa\u00edses del Golfo son a la vez beneficiarios inmediatos de la subida de los precios del petr\u00f3leo y rehenes de la inestabilidad regional.<\/p>\n\n\n\n<p>Arabia Saudita es el principal beneficiario autom\u00e1tico de un barril m\u00e1s caro: cada subida sostenida de 10 d\u00f3lares mejora enormemente su balanza por cuenta corriente y le ofrece m\u00e1rgenes adicionales para financiar sus gigantescos proyectos de diversificaci\u00f3n, desde Neom hasta las m\u00faltiples obras de la Visi\u00f3n 2030. Pero esta renta es un arma de doble filo: Riad sigue siendo vulnerable a los ataques contra sus instalaciones petroleras, que ya han sido blanco de ataques en el pasado, y sufre una intensa presi\u00f3n por parte de Washington para que movilice su capacidad excedentaria al servicio de la estabilizaci\u00f3n de los precios.<\/p>\n\n\n\n<p>Los Emiratos \u00c1rabes Unidos, y en particular Dub\u00e1i, est\u00e1n expuestos desde una perspectiva diferente: como centro log\u00edstico y financiero regional, sufren la volatilidad de los flujos mar\u00edtimos y de capitales. La perturbaci\u00f3n de Ormuz amenaza el papel del Golfo como plataforma de transbordo, mientras que el aumento de las tensiones puede provocar salidas temporales de capitales y de expatriados, especialmente entre una di\u00e1spora china estimada en varios cientos de miles de personas. Pero estas mismas tensiones tambi\u00e9n refuerzan la renta de intermediaci\u00f3n de Dub\u00e1i para el comercio, la log\u00edstica de desv\u00edo y la gesti\u00f3n financiera de las fortunas locales.<\/p>\n\n\n\n<p>Qatar se encuentra en una posici\u00f3n a\u00fan m\u00e1s crucial: suministra alrededor del 30 % de las importaciones de GNL de China y representa casi una quinta parte de la oferta mundial de GNL. El anuncio del cierre temporal de la mayor instalaci\u00f3n de exportaci\u00f3n de GNL del mundo, tras un ataque con drones iran\u00edes \u2014el primero en casi 30 a\u00f1os de funcionamiento \u2014 ilustra el riesgo sist\u00e9mico del conflicto. Cada interrupci\u00f3n encarece el GNL en Europa y Asia, acentuando el efecto inflacionista.<\/p>\n\n\n\n<p>Los productores m\u00e1s peque\u00f1os \u2014Kuwait, Bar\u00e9in, Om\u00e1n\u2014 presentan la misma fragilidad: dependencia de las rutas mar\u00edtimas, presupuestos estrechamente vinculados a los ingresos del petr\u00f3leo y exposici\u00f3n al aumento de las primas de riesgo, lo que encarece su endeudamiento y puede retrasar los proyectos de infraestructura.<\/p>\n\n\n\n<p>En conjunto, los pa\u00edses del Golfo se encuentran al frente de unos ingresos excepcionales en escenarios de petr\u00f3leo caro a largo plazo, pero en un entorno en el que el costo del capital aumenta, la demanda mundial puede ralentizarse y sus decisiones sobre la reinversi\u00f3n de los petrod\u00f3lares (hacia Estados Unidos u otros polos) adquieren una dimensi\u00f3n profundamente pol\u00edtica.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>China: primer salvavidas de Teher\u00e1n, el m\u00e1s expuesto al cierre de Ormuz<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>China es sin duda el pa\u00eds no beligerante m\u00e1s directamente implicado en este conflicto. Es a la vez el primer socio comercial de Ir\u00e1n, un cliente esencial del GNL qatar\u00ed y la potencia que m\u00e1s inter\u00e9s tiene en la seguridad del estrecho de Ormuz: alrededor del 45 % de sus importaciones totales de petr\u00f3leo transitan por all\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"iframe-container wp-block-image wp-block-image-medium  iframe-dw\">\n\t<div>\n\t\t<iframe class=\"absolute w-full h-full pin-t pin-l\" title=\"titolo\" aria-label=\"Interactive line chart\" src=\"\/\/datawrapper.dwcdn.net\/pdJBB\/\" scrolling=\"no\" frameborder=\"0\"><\/iframe>\n\t<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<p>Es cierto que Pek\u00edn se ha adelantado al constituir reservas estrat\u00e9gicas considerables, equivalentes a varios meses de importaciones, lo que le permite soportar un impacto temporal y suavizar los efectos de una subida de los precios. De hecho, a pesar de la guerra, la econom\u00eda china registr\u00f3 un crecimiento del 5 % en el primer trimestre de 2026, superando las expectativas de los analistas y demostrando una resistencia inesperada ante la subida de los precios de la energ\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Este rendimiento se explica por varios factores.<\/p>\n\n\n\n<p>La dependencia energ\u00e9tica de China respecto a Medio Oriente es real, pero sus fuentes de suministro est\u00e1n diversificadas, sobre todo debido a los flujos rusos, que se han intensificado desde 2022. Cabe destacar tambi\u00e9n su capacidad para negociar precios preferenciales con Mosc\u00fa y Teher\u00e1n.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"iframe-container wp-block-image wp-block-image-medium  iframe-dw\">\n\t<div>\n\t\t<iframe class=\"absolute w-full h-full pin-t pin-l\" title=\"titolo\" aria-label=\"Interactive line chart\" src=\"\/\/datawrapper.dwcdn.net\/yeZZp\/\" scrolling=\"no\" frameborder=\"0\"><\/iframe>\n\t<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<p>China est\u00e1 aplicando una pol\u00edtica activa de constituci\u00f3n de reservas y de gesti\u00f3n p\u00fablica de los precios, con la clara voluntad de aislar la econom\u00eda nacional de las perturbaciones externas para mantener el objetivo de crecimiento en torno al 5 % en 2026.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero esta apariencia de solidez no debe ocultar una vulnerabilidad estructural: China sigue dependiendo en gran medida de la demanda exterior, y el aumento sostenido de los precios de la energ\u00eda amenaza sobre todo su rendimiento en materia de exportaciones. Los primeros datos de marzo ya muestran una clara desaceleraci\u00f3n del crecimiento de las exportaciones, en un contexto de aumento de los costos del transporte mar\u00edtimo y de la energ\u00eda, lo que alimenta las preocupaciones sobre la ca\u00edda de la demanda mundial.<\/p>\n\n\n\n<p>Entre bastidores, Pek\u00edn lleva a cabo un juego de equilibrio. Por un lado, ejerce presi\u00f3n directa sobre Teher\u00e1n para preservar la libre circulaci\u00f3n en Ormuz: los directivos de las empresas gas\u00edsticas p\u00fablicas indican que China ha pedido expl\u00edcitamente a Ir\u00e1n que no ataque a los petroleros y metaneros, ni a las infraestructuras de Qatar. Por otro lado, busca transformar la crisis en una oportunidad para reforzar el papel del yuan en los intercambios energ\u00e9ticos, impulsando contratos de petr\u00f3leo y gas denominados en yuanes; y acelerar el desarrollo de corredores terrestres (a trav\u00e9s de Rusia, Asia Central y Pakist\u00e1n) capaces de reducir la dependencia de los estrechos controlados o vigilados por la marina estadounidense.<\/p>\n\n\n\n<p>La pesadilla para Pek\u00edn no es tanto un barril a 90 o 100 d\u00f3lares \u2014que sus reservas y su pol\u00edtica industrial pueden soportar\u2014 como una destrucci\u00f3n duradera de la demanda en Europa y en los pa\u00edses emergentes, lo que agotar\u00eda sus exportaciones y agravar\u00eda el exceso de capacidad de su aparato productivo. Esto es lo que lleva a algunos analistas a afirmar que la guerra en Ir\u00e1n plantea una cuesti\u00f3n existencial: \u00ab\u00bfRomper\u00e1 el modelo chino?\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote\"><blockquote><p>La guerra en Ir\u00e1n comenz\u00f3 como un conflicto m\u00e1s en Medio Oriente; ahora se perfila como un choque estructural para la econom\u00eda mundial y un revelador de las fragilidades de la globalizaci\u00f3n. <\/p><cite>Thierry Breton&nbsp;<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Pakist\u00e1n: eslab\u00f3n fr\u00e1gil y corredor codiciado<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Pakist\u00e1n se encuentra en la encrucijada de varias din\u00e1micas: es un pa\u00eds con una macroeconom\u00eda fr\u00e1gil, muy dependiente de las importaciones de energ\u00eda, expuesto al riesgo de inestabilidad interna y, al mismo tiempo, una pieza potencial de la estrategia de rodeo china.<\/p>\n\n\n\n<p>La esperanza de un gasoducto Ir\u00e1n-Pakist\u00e1n-China, u otras infraestructuras energ\u00e9ticas transfronterizas, se ve complicada por la guerra, que encarece la factura energ\u00e9tica, deteriora los t\u00e9rminos de intercambio e intensifica las tensiones pol\u00edticas internas. Pero, al mismo tiempo, Islamabad puede intentar sacar partido de su posici\u00f3n geogr\u00e1fica present\u00e1ndose como un corredor alternativo para determinados flujos energ\u00e9ticos o de mercanc\u00edas chinos, siempre que se garantice la seguridad de su territorio.<\/p>\n\n\n\n<p>En un escenario de conflicto prolongado, Pakist\u00e1n forma parte de aquellas econom\u00edas que corren el riesgo de caer en una crisis de balanza de pagos, o incluso de solvencia, si se mantiene la combinaci\u00f3n de energ\u00eda cara, d\u00f3lar fuerte y restricci\u00f3n del cr\u00e9dito internacional.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Europa: el regreso del fantasma de la estanflaci\u00f3n<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Europa es v\u00edctima de esta crisis, cuando ya se encuentra debilitada: una salida dif\u00edcil de la crisis energ\u00e9tica ligada a la guerra en Ucrania, una desaceleraci\u00f3n industrial, una desinflaci\u00f3n apenas iniciada y una elevada deuda p\u00fablica. El conflicto en Ir\u00e1n reabre heridas que empezaban a cicatrizar.<\/p>\n\n\n\n<p>En el frente energ\u00e9tico, los impactos son inmediatos. En pocos d\u00edas, el precio del gas en Europa se ha disparado un 50 %, y el barril de Brent se ha disparado, poniendo fin al periodo de relativa calma de las materias primas que hab\u00eda permitido hacer retroceder la inflaci\u00f3n en 2025. Seg\u00fan los an\u00e1lisis de bancos e institutos europeos, un escenario con el petr\u00f3leo a 100 d\u00f3lares y el gas a 60 \u20ac\/MWh podr\u00eda elevar la inflaci\u00f3n media de la zona euro al 2,4 % en 2026, con un pico superior al 3 % en el segundo trimestre, mientras que el crecimiento se reducir\u00eda a alrededor del 0,8 %.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"iframe-container wp-block-image wp-block-image-medium  iframe-dw\">\n\t<div>\n\t\t<iframe class=\"absolute w-full h-full pin-t pin-l\" title=\"titolo\" aria-label=\"Interactive line chart\" src=\"\/\/datawrapper.dwcdn.net\/MKrTr\/\" scrolling=\"no\" frameborder=\"0\"><\/iframe>\n\t<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<p>El propio BCE ha revisado sus previsiones: sus servicios apuntan ahora a una inflaci\u00f3n media del 2,6 % en 2026, frente a la cifra inferior prevista anteriormente, con escenarios desfavorables en los que la inflaci\u00f3n podr\u00eda alcanzar el 3,5 % y, en un escenario severo, el 4,4 % si las perturbaciones en Ormuz son fuertes y duraderas. Al mismo tiempo, el crecimiento del PIB de la zona del euro se ha revisado a la baja hasta el 0,9 % para 2026, lo que equivale pr\u00e1cticamente a un estancamiento.<\/p>\n\n\n\n<p>Los mercados financieros han reflejado este nerviosismo con un repunte de las tasas de inter\u00e9s de unos 30 puntos b\u00e1sicos en los bonos del Estado europeos en el momento \u00e1lgido del primer episodio de tensi\u00f3n, y con una correcci\u00f3n de los \u00edndices burs\u00e1tiles. Este aumento de las tasas repercute en el costo del cr\u00e9dito privado, justo cuando la inversi\u00f3n productiva y la construcci\u00f3n residencial ya se ven frenadas por la subida de las tasas desde 2022.<\/p>\n\n\n\n<p>La combinaci\u00f3n de un crecimiento d\u00e9bil, una inflaci\u00f3n que vuelve a repuntar y unas tasas de inter\u00e9s elevadas de forma duradera vuelve a configurar as\u00ed un panorama de estanflaci\u00f3n moderada en Europa: no un colapso, sino una lenta erosi\u00f3n del poder adquisitivo y una par\u00e1lisis de los m\u00e1rgenes de maniobra presupuestarios.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote\"><blockquote><p>La guerra en Ir\u00e1n act\u00faa para Europa como un revelador brutal: a pesar de dos a\u00f1os de \u00abestrategia de salida\u00bb de la dependencia del gas ruso, la Uni\u00f3n sigue expuesta a cada sobresalto de Medio Oriente.<\/p><cite>Thierry Breton<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Francia: una factura inmediata de entre 4.000 y 6.000 millones, con un impacto en la deuda<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Para Francia, la guerra en Ir\u00e1n no es una abstracci\u00f3n contable. Ya tiene una factura cuantificada, asumida p\u00fablicamente: el ministro de Econom\u00eda, Roland Lescure, y el primer ministro, S\u00e9bastien Lecornu, han estimado que la crisis ligada al conflicto en Medio Oriente ya le ha costado a Francia al menos 6.000 millones de euros para el a\u00f1o 2026. No se trata de una proyecci\u00f3n te\u00f3rica para todo el a\u00f1o, sino de una constataci\u00f3n ex ante basada en las nuevas condiciones de financiaci\u00f3n, el esfuerzo militar y las medidas ya adoptadas.<\/p>\n\n\n\n<p>El componente m\u00e1s pesado, tanto pol\u00edtica como presupuestariamente, es el de la deuda. En un contexto en el que Francia prev\u00e9 pedir prestados unos 310.000 millones de euros en 2026, un nivel nunca alcanzado, cada d\u00e9cima de punto de subida de las tasas se traduce r\u00e1pidamente en miles de millones. Ahora bien, la crisis iran\u00ed ha contribuido a tensar la curva de tasas francesa: en el punto \u00e1lgido de la crisis, las tasas a largo plazo subieron unos 30 puntos b\u00e1sicos con respecto a la trayectoria prevista, en un entorno ya marcado por la desconfianza hacia las cuentas p\u00fablicas.<\/p>\n\n\n\n<p>Si aplicamos, aunque sea con cautela, un aumento medio de 0,3 puntos a las nuevas emisiones y al stock que se renueva, obtenemos un sobrecosto anual en la carga de intereses del orden de 3.000 a 4.000 millones de euros. Esto es lo que refleja la cifra de 3.800 millones mencionada por el Ejecutivo: no una suma ya desembolsada \u00edntegramente, sino una estimaci\u00f3n, para todo el a\u00f1o, de lo que la subida de las tasas, vinculada en parte a la crisis iran\u00ed, le va a costar al Estado franc\u00e9s, si las condiciones financieras se mantienen en este nivel. A modo de recordatorio, Francia ya ha visto aumentar su carga de intereses en 19.000 millones entre 2020 y 2022 debido a la subida de las tasas y a la inflaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>A esto se suma la crisis energ\u00e9tica propiamente dicha. La subida del petr\u00f3leo ya ha hecho que la inflaci\u00f3n francesa suba al 1,7 % en marzo, frente al 0,9 % de febrero, mientras que el pa\u00eds se hab\u00eda acostumbrado a una inflaci\u00f3n por debajo del 1 % desde el oto\u00f1o. El INSEE y el Banco de Francia subrayan que este repunte est\u00e1 directamente relacionado con la guerra en Ir\u00e1n: el aumento de los precios de la energ\u00eda se est\u00e1 extendiendo a los combustibles, al transporte y, progresivamente, a otros bienes.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta crisis de precios no es socialmente neutra. Los franceses, ya afectados por la racha inflacionista de 2022-2023, perciben muy claramente esta nueva presi\u00f3n: una encuesta muestra que el 90 % considera que la guerra tendr\u00e1 un impacto en su poder adquisitivo, el 87 % en el crecimiento, el 81 % en la bolsa y el 80 % en la deuda p\u00fablica. En la pr\u00e1ctica, esto se traduce en precios m\u00e1s altos en las gasolineras, empresas que ven c\u00f3mo se disparan sus costos de producci\u00f3n e industrias con alto consumo energ\u00e9tico \u2014qu\u00edmica, fertilizantes, metalurgia\u2014 que vuelven a verse atrapadas entre los costos y la competencia internacional.<\/p>\n\n\n\n<p>A estos dos frentes \u2014deuda y energ\u00eda\u2014 se suma un esfuerzo militar nada desde\u00f1able. El presupuesto de Defensa para 2026 alcanza los 57.000 millones de euros, lo que supone un claro aumento, y el costo mensual de la intervenci\u00f3n francesa en la regi\u00f3n supera los 135 millones de euros, sin contar municiones, con unos 5.000 militares movilizados, fragatas y aviones Rafale cuya actividad supone varias decenas de millones de euros al mes. Este gasto adicional, directamente vinculado al conflicto, viene a gravar unos m\u00e1rgenes presupuestarios ya de por s\u00ed ajustados, en un momento en que Francia ya tiene dificultades para contener un elevado d\u00e9ficit p\u00fablico.<\/p>\n\n\n\n<p>El Banco de Francia se muestra prudente: en su escenario central, que supone una resoluci\u00f3n relativamente r\u00e1pida del conflicto y una crisis energ\u00e9tica temporal, solo revisa a la baja el crecimiento de 2026, del 1,0 % al 0,9 %, estimando que el impacto sobre la actividad sigue siendo \u00ablimitado\u00bb en esta fase. Pero este \u00ablimitado\u00bb es enga\u00f1oso: oculta una erosi\u00f3n m\u00e1s amplia del poder adquisitivo, un deterioro de la trayectoria de la deuda a trav\u00e9s de la carga de intereses y un aumento de la incertidumbre que lastra la inversi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>La factura de 6.000 millones mencionada por Lecornu y Lescure es, por tanto, a la vez prudente e incompleta: prudente, porque a\u00fan no tiene en cuenta todos los efectos de segundo orden sobre el crecimiento, el empleo y los ingresos fiscales; incompleta, porque el costo de oportunidad \u2014inversiones aplazadas, proyectos pospuestos, confianza mermada\u2014 no se puede cuantificar tan f\u00e1cilmente. No obstante, ofrece un orden de magnitud: en pocas semanas, la guerra en Ir\u00e1n ya le ha costado a Francia el equivalente a entre 0,15 y 0,25 puntos del PIB, de los cuales casi dos tercios a trav\u00e9s del canal de la deuda.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Estados Unidos: potencia energ\u00e9tica, vulnerabilidad pol\u00edtica y financiera<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Estados Unidos afronta este choque geopol\u00edtico desde una posici\u00f3n energ\u00e9tica muy diferente a la de Europa: se ha convertido en un gran productor y exportador de hidrocarburos, lo que aten\u00faa su vulnerabilidad directa ante las interrupciones del suministro. Pueden movilizar sus reservas estrat\u00e9gicas e incentivar al sector privado para que aumente la producci\u00f3n de petr\u00f3leo y gas de esquisto con el fin de amortiguar la subida de los precios.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero la dimensi\u00f3n pol\u00edtica interna es formidable. El aumento de los precios en las gasolineras es uno de los indicadores m\u00e1s sensibles para la opini\u00f3n p\u00fablica estadounidense. Una espiral de petr\u00f3leo m\u00e1s caro\/inflaci\u00f3n m\u00e1s persistente\/presi\u00f3n sobre la Reserva Federal cambia las reglas del juego tanto en la coyuntura econ\u00f3mica como en la campa\u00f1a electoral.<\/p>\n\n\n\n<p>A esto se suma un elemento financiero y geopol\u00edtico: la cuesti\u00f3n del reciclaje de los petrod\u00f3lares del Golfo hacia activos estadounidenses. Desde hace d\u00e9cadas, Estados Unidos se beneficia de un flujo masivo de capitales procedentes de Medio Oriente, en forma de bonos del Tesoro, inversiones directas y activos financieros. Un escenario en el que las promesas de inversi\u00f3n \u2014por valor de varios billones de d\u00f3lares\u2014 no se cumplan o se redirijan hacia otros polos (Asia, BRICS, proyectos nacionales) debilita la posici\u00f3n de Estados Unidos.<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora cabe prever para Estados Unidos una menor demanda cautiva de su deuda p\u00fablica, pero una mayor dependencia del ahorro interno o de otros inversores, as\u00ed como un mayor margen estrat\u00e9gico para China y otras potencias financieras.<\/p>\n\n\n\n<p>Por tanto, la crisis iran\u00ed supone para Washington tanto una prueba de credibilidad estrat\u00e9gica en Medio Oriente como una prueba de resistencia de su hegemon\u00eda financiera.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote\"><blockquote><p>La pesadilla para Pek\u00edn no es tanto un barril a 90 o 100 d\u00f3lares como una destrucci\u00f3n duradera de la demanda en Europa y en los pa\u00edses emergentes: esto agotar\u00eda sus exportaciones. <\/p><cite>Thierry Breton&nbsp;<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>La <\/strong><strong>onda de choque financiera: cr\u00e9dito privado, mercados y petrod\u00f3lares<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>En el quinto c\u00edrculo, la guerra se traduce en una crisis de confianza en los mercados financieros. Un informe de investigaci\u00f3n se\u00f1ala que un aumento de 10 d\u00f3lares por barril se traduce, en los pa\u00edses desarrollados, en una reducci\u00f3n de aproximadamente 0,2 puntos del PIB y en una presi\u00f3n alcista sobre las tasas de inter\u00e9s. Tras m\u00e1s de una semana de conflicto, los inversores han empezado a tener en cuenta, ya no solo un incidente petrolero temporal, sino la posibilidad de una crisis duradera en las materias primas, en particular el petr\u00f3leo y el gas.<\/p>\n\n\n\n<p>Las consecuencias son m\u00faltiples. Las tensiones en los mercados de renta fija van acompa\u00f1adas de un aumento de las tasas soberanas y corporativas. La ampliaci\u00f3n de los diferenciales de cr\u00e9dito afecta especialmente a las empresas con alto consumo energ\u00e9tico y a los pa\u00edses emergentes, ya de por s\u00ed fr\u00e1giles. Tambi\u00e9n se observa un aumento de los flujos hacia activos refugio (deuda estadounidense, oro), en detrimento de los activos de riesgo. Del mismo modo, cabe prever un endurecimiento duradero de las condiciones de financiaci\u00f3n para el cr\u00e9dito privado, sobre todo en los segmentos de alto rendimiento y las PYMES.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"iframe-container wp-block-image wp-block-image-medium  iframe-dw\">\n\t<div>\n\t\t<iframe class=\"absolute w-full h-full pin-t pin-l\" title=\"titolo\" aria-label=\"Interactive line chart\" src=\"\/\/datawrapper.dwcdn.net\/Cgv4B\/\" scrolling=\"no\" frameborder=\"0\"><\/iframe>\n\t<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<p>Si la situaci\u00f3n se prolonga, el riesgo es el de una crisis de cr\u00e9dito compuesta: aumento de los impagos en determinados sectores (transporte, qu\u00edmica, siderurgia, aviaci\u00f3n), dificultades para que los Estados muy endeudados renueven su deuda a un costo sostenible y aumento del riesgo de crisis de balanza de pagos en varios pa\u00edses emergentes.<\/p>\n\n\n\n<p>A esta din\u00e1mica se suma la cuesti\u00f3n central del reciclaje de los petrod\u00f3lares. Un conflicto prolongado puede incitar a los Estados del Golfo a aumentar sus gastos militares y de seguridad, pero tambi\u00e9n a reasignar parte de sus fondos soberanos a proyectos nacionales, en lugar de a activos occidentales. Tambi\u00e9n podr\u00edan diversificar a\u00fan m\u00e1s sus inversiones hacia Asia, especialmente hacia China, en detrimento de Estados Unidos y Europa.<\/p>\n\n\n\n<p>Este movimiento reducir\u00eda la capacidad de las econom\u00edas occidentales para financiar a bajo costo sus d\u00e9ficits p\u00fablicos y sus inversiones, justo en un momento en que se disparan las necesidades en materia de defensa, transici\u00f3n energ\u00e9tica y reindustrializaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Escenarios prospectivos: cese, tregua, conflicto prolongado<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>El futuro econ\u00f3mico del conflicto iran\u00ed no solo se lee en los mapas militares, sino tambi\u00e9n en tres escenarios macroecon\u00f3micos.<\/p>\n\n\n\n<p>En el escenario de un cese r\u00e1pido de la guerra, con un alto al fuego que se mantenga, los precios del petr\u00f3leo y del gas volver\u00e1n a bajar tras el pico inicial; el impacto sobre el crecimiento de los pa\u00edses avanzados seguir\u00e1 siendo limitado, del orden de 0,2 a 0,3 puntos del PIB; la inflaci\u00f3n se estabiliza en la zona del euro en torno al 2 %-2,5 % en 2026, antes de retroceder hacia el objetivo del BCE en 2027. Por su parte, China absorbe el impacto gracias a sus reservas y al apoyo de la demanda interna. Por \u00faltimo, la tensi\u00f3n sobre el cr\u00e9dito privado y los flujos de petrod\u00f3lares se va disipando progresivamente, aunque el episodio deja huellas en la percepci\u00f3n del riesgo en Medio Oriente.<\/p>\n\n\n\n<p>En el escenario de una tregua de diez d\u00edas, seguida de una reanudaci\u00f3n de las hostilidades, con una alternancia de alto al fuego y ataques, es de prever que los mercados vivan al ritmo de la volatilidad, con episodios de subidas y bajadas bruscas de los precios de la energ\u00eda. El crecimiento mundial se ver\u00e1 m\u00e1s claramente afectado, con un costo acumulado que podr\u00eda alcanzar 0,5 puntos del PIB en 2026. En cuanto a la zona del euro, podr\u00eda registrar una inflaci\u00f3n media en torno al 2,4 %, con picos superiores al 3 %, mientras que el crecimiento se estancar\u00eda en torno al 0,8 %. En Francia, el INSEE, al incorporar una inflaci\u00f3n m\u00e1s elevada (ya del 1,7 % en marzo) y una desaceleraci\u00f3n del crecimiento, los consumidores sufrir\u00e1n un impacto prolongado en su poder adquisitivo. China sufrir\u00e1 una desaceleraci\u00f3n m\u00e1s acusada de sus exportaciones, a pesar de unas cifras de crecimiento a\u00fan s\u00f3lidas a corto plazo. En cuanto al cr\u00e9dito privado, podr\u00eda encarecerse de forma duradera con un aumento de los impagos en determinados sectores, unos flujos de petrod\u00f3lares m\u00e1s selectivos y una tendencia creciente hacia Asia.<\/p>\n\n\n\n<p>En el escenario de un conflicto prolongado, con un cierre parcial o recurrente de Ormuz, el petr\u00f3leo se mantendr\u00e1 de forma duradera en torno a los 100 d\u00f3lares o por encima de esta cifra, mientras que el gas europeo se mantendr\u00e1 en un nivel elevado. La inflaci\u00f3n europea puede subir hasta el 3,5 % o incluso el 4,4 % en los escenarios m\u00e1s severos del BCE, mientras que el crecimiento se mantendr\u00eda en torno al 0,8-0,9 %, con un riesgo puntual de recesi\u00f3n t\u00e9cnica. Existe el riesgo de que Francia entre en una situaci\u00f3n de presi\u00f3n sobre el poder adquisitivo, con una inflaci\u00f3n anual potencialmente cercana al 2 % en lugar del 1 %, y decisiones presupuestarias m\u00e1s dolorosas en materia de gasto p\u00fablico.<\/p>\n\n\n\n<p>Ir\u00e1n, por su parte, podr\u00eda hundirse de forma duradera en la hiperinflaci\u00f3n (por encima del 50 %), con una moneda en ca\u00edda libre y una econom\u00eda de guerra. Si bien los pa\u00edses del Golfo podr\u00edan seguir acumulando rentas colosales, ser\u00eda en un entorno de riesgo extremo, lo que los empujar\u00eda a reconfigurar sus alianzas y sus inversiones. China se enfrentar\u00eda a una prueba hist\u00f3rica para su modelo exportador, con una demanda mundial debilitada, un exceso de capacidad industrial exacerbado y una mayor presi\u00f3n para reestructurar su econom\u00eda. En este contexto, Estados Unidos ver\u00eda reforzado su papel de exportador de energ\u00eda reforzado, pero a costa de una inflaci\u00f3n m\u00e1s persistente y de tensiones en la financiaci\u00f3n de sus d\u00e9ficits ante la ausencia de una parte de los petrod\u00f3lares prometidos.<\/p>\n\n\n\n<p>En el plano financiero, la combinaci\u00f3n de alta inflaci\u00f3n, bajo crecimiento, elevados costos de financiaci\u00f3n y menor reciclaje de los petrod\u00f3lares abre la puerta a una crisis crediticia segmentada, susceptible de convertirse en sist\u00e9mica si se produce un choque adicional.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote\"><blockquote><p>La crisis iran\u00ed supone para Washington tanto una prueba de credibilidad estrat\u00e9gica en Medio Oriente como una prueba de resistencia de su hegemon\u00eda financiera.<\/p><cite>Thierry Breton<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>\u00bfQu\u00e9 opciones tiene Europa? De la gesti\u00f3n de crisis al cambio de modelo<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>La guerra en Ir\u00e1n act\u00faa para Europa como un revelador brutal: a pesar de dos a\u00f1os de \u00abestrategia de salida\u00bb de la dependencia del gas ruso, la Uni\u00f3n sigue expuesta a cada sacudida de Medio Oriente. La crisis iran\u00ed no es, por tanto, solo una nueva crisis que hay que absorber, sino una prueba pol\u00edtica: \u00bfse contentar\u00e1 Europa con gestionar la emergencia o aprovechar\u00e1 la ocasi\u00f3n para acelerar una reducci\u00f3n estructural de su dependencia de los hidrocarburos importados?<\/p>\n\n\n\n<p>Se perfilan tres conjuntos de opciones.<\/p>\n\n\n\n<p>En primer lugar, convertir la transici\u00f3n energ\u00e9tica en un escudo de soberan\u00eda y no en un lujo verde. Ya el 19 de marzo, en plena subida de los precios, el Consejo Europeo reafirm\u00f3 que la transici\u00f3n segu\u00eda siendo \u00abla estrategia m\u00e1s eficaz\u00bb para ganar en autonom\u00eda y reducir de forma sostenible la factura del petr\u00f3leo y el gas. Varios an\u00e1lisis coinciden: electrificar el 50 % de la econom\u00eda europea permitir\u00eda reducir a la mitad las importaciones de petr\u00f3leo de aqu\u00ed a 2040, reduciendo en la misma medida la exposici\u00f3n a las crisis geopol\u00edticas en Medio Oriente.<\/p>\n\n\n\n<p>En la pr\u00e1ctica, esto implica asumir y no retrasar, las decisiones ya identificadas.<\/p>\n\n\n\n<p>La primera es acelerar el despliegue de las energ\u00edas renovables (e\u00f3lica, solar, redes), con trayectorias cuantificadas; por ejemplo, Francia se propone pasar de 30,2 GW de energ\u00eda solar a finales de 2025 a 48 GW en 2030, lo que supone casi duplicar el ritmo de instalaci\u00f3n anual.<\/p>\n\n\n\n<p>Se trata, adem\u00e1s, de apoyar masivamente la electrificaci\u00f3n de los usos: veh\u00edculos el\u00e9ctricos, bombas de calor, industria electrificada.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n tendremos que corregir las distorsiones fiscales que alimentan la dependencia: a escala europea, el gas sigue estando gravado a la mitad que la electricidad, lo que desalienta el cambio a la electricidad.<\/p>\n\n\n\n<p>A muy corto plazo, los Estados miembros no pueden limitarse a discursos estructurales con vistas a salir de la crisis. Deben proteger el poder adquisitivo y el tejido productivo, sin repetir los errores de 2022.<\/p>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan un informe publicado por el Instituto Jacques Delors, 22 de los 27 Estados miembros ya han adoptado m\u00e1s de 120 medidas para frenar los efectos de la crisis iran\u00ed, con un coste presupuestario de unos 9.200 millones de euros, a los que se suman 13.000 millones de sobrecosto en las importaciones de combustibles f\u00f3siles. Se trata de ayudas espec\u00edficas a los hogares y las empresas, de reducciones temporales de los impuestos sobre la energ\u00eda o de mecanismos de apoyo a los sectores m\u00e1s expuestos.<\/p>\n\n\n\n<p>La Comisi\u00f3n Europea ha presentado un conjunto de medidas para mitigar el impacto de la guerra.<\/p>\n\n\n\n<p>Aboga por una reducci\u00f3n selectiva de los impuestos sobre la electricidad, con el fin de abaratar la electricidad frente a los combustibles f\u00f3siles.<\/p>\n\n\n\n<p>Una coordinaci\u00f3n del reabastecimiento de las reservas de gas, con el objetivo de alcanzar al menos un 80 % de llenado antes del invierno, frente al 30 % actual, permitir\u00e1 evitar la carrera desordenada por las compras que alimenta la especulaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"iframe-container wp-block-image wp-block-image-medium  iframe-dw\">\n\t<div>\n\t\t<iframe class=\"absolute w-full h-full pin-t pin-l\" title=\"titolo\" aria-label=\"Interactive line chart\" src=\"\/\/datawrapper.dwcdn.net\/bGLKb\/\" scrolling=\"no\" frameborder=\"0\"><\/iframe>\n\t<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<p>La presidenta de la Comisi\u00f3n Europea, Ursula von der Leyen, ha hecho un llamado a \u00abacelerar la transici\u00f3n hacia energ\u00edas limpias producidas localmente\u00bb, insistiendo en el v\u00ednculo entre las energ\u00edas limpias, la independencia y la resiliencia ante las tormentas geopol\u00edticas.<\/p>\n\n\n\n<p>Se trata de asumir que la seguridad energ\u00e9tica es tambi\u00e9n una cuesti\u00f3n de defensa e infraestructuras cr\u00edticas. La guerra en Ir\u00e1n no solo plantea la cuesti\u00f3n del precio de la energ\u00eda, sino tambi\u00e9n la de la seguridad f\u00edsica de las infraestructuras: estrechos, terminales de GNL, gasoductos, cables submarinos.<\/p>\n\n\n\n<p>Para la Uni\u00f3n, esto significa que la seguridad energ\u00e9tica debe concebirse como una misi\u00f3n de seguridad y defensa europea: patrullas navales, protecci\u00f3n de los gasoductos, ciberseguridad de las redes el\u00e9ctricas. Los proyectos de diversificaci\u00f3n (Noruega, Argelia, Mediterr\u00e1neo oriental, GNL estadounidense) no pueden considerarse \u00fanicamente desde un punto de vista econ\u00f3mico, sino tambi\u00e9n en t\u00e9rminos de vulnerabilidad f\u00edsica: rutas mar\u00edtimas, redundancias, capacidades de emergencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde 2025, la Uni\u00f3n se ha fijado objetivos de diversificaci\u00f3n de las fuentes precisamente para salir de la dependencia de Rusia; hoy, la misma l\u00f3gica debe aplicarse a la dependencia del petr\u00f3leo y el gas del Golfo, aprendiendo de la lecci\u00f3n del cierre de Ormuz y los ataques a Ras Laffan.<\/p>\n\n\n\n<p>En una nota reciente, el Instituto Jacques Delors se refiere a la guerra en Ir\u00e1n como el \u00abchoque el\u00e9ctrico tan esperado\u00bb para la transici\u00f3n energ\u00e9tica europea. Las cifras muestran que el costo de la inacci\u00f3n es tambi\u00e9n colosal: ya se han adoptado medidas de emergencia por valor de 9.200 millones de euros y se han registrado 13.000 millones de euros de sobrecosto en las importaciones de combustibles f\u00f3siles en unas pocas semanas de guerra; una inflaci\u00f3n que vuelve a subir hacia el 2,4\u20133,5 % en la zona euro seg\u00fan los escenarios; un crecimiento que se desliza hacia el 0,8\u20130,9 %; tasas m\u00e1s altas que encarecen la deuda.<\/p>\n\n\n\n<p>Ante esto, las opciones que se le presentan a Europa son claras: o bien aplicar parches a cada crisis energ\u00e9tica, a costa de una lenta erosi\u00f3n del poder adquisitivo y un auge de los populismos; o bien reconstruir su seguridad energ\u00e9tica como un pilar de la soberan\u00eda, asumiendo un ciclo de inversiones masivas en la transici\u00f3n, la defensa de las infraestructuras y la diversificaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote\"><blockquote><p>La econom\u00eda iran\u00ed ha ca\u00eddo en una especie de statu quo de ruina: el r\u00e9gimen se mantiene mediante la coacci\u00f3n interna, apoyos externos limitados y circuitos paralelos.<\/p><cite>Thierry Breton<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Conclusi\u00f3n \u2014 La guerra en Ir\u00e1n, la factura oculta del mundo<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>La guerra en Ir\u00e1n comenz\u00f3 como un conflicto m\u00e1s en Medio Oriente; ahora se impone como un choque estructural para la econom\u00eda mundial y un revelador de las fragilidades de la globalizaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>No se mide solo en d\u00f3lares del petr\u00f3leo o en puntos del PIB, sino en modelos econ\u00f3micos trastornados, en deudas m\u00e1s onerosas, en mayor pobreza y en equilibrios pol\u00edticos debilitados.<\/p>\n\n\n\n<p>En el centro, Ir\u00e1n concentra la versi\u00f3n m\u00e1s brutal de esta factura. La econom\u00eda ya estaba estrangulada por las sanciones; la guerra la ha sumido en una aut\u00e9ntica hiperinflaci\u00f3n, con precios que suben m\u00e1s del 50 % al a\u00f1o, una moneda que se desmorona, infraestructuras energ\u00e9ticas directamente amenazadas y una producci\u00f3n industrial desorganizada.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"iframe-container wp-block-image wp-block-image-medium  iframe-dw\">\n\t<div>\n\t\t<iframe class=\"absolute w-full h-full pin-t pin-l\" title=\"titolo\" aria-label=\"Interactive line chart\" src=\"\/\/datawrapper.dwcdn.net\/Y0Ycb\/\" scrolling=\"no\" frameborder=\"0\"><\/iframe>\n\t<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<p>Este pa\u00eds ya no gestiona un ciclo econ\u00f3mico, sino que se mueve en una l\u00f3gica de econom\u00eda de asedio, donde la prioridad es sobrevivir \u2014cueste lo que cueste\u2014 gracias a la represi\u00f3n interna, a algunos apoyos externos y a circuitos paralelos. El salvavidas chino (petr\u00f3leo a precios reducidos pagado en yuanes, trueque de mercanc\u00edas por petr\u00f3leo) le evita la asfixia total, pero a costa de una mayor dependencia y de un margen de maniobra pr\u00e1cticamente nulo. La guerra, aqu\u00ed, se traduce en a\u00f1os de desarrollo perdidos.<\/p>\n\n\n\n<p>En el segundo c\u00edrculo, las monarqu\u00edas del Golfo encarnan la renta ambivalente de este conflicto.<\/p>\n\n\n\n<p>Arabia Saudita, Qatar y los Emiratos ven c\u00f3mo sus ingresos se disparan a medida que sube el precio del barril y se encarece el GNL. Pero esta renta es una trampa: cuanto m\u00e1s altos son los precios, m\u00e1s se convierten las infraestructuras en objetivos, m\u00e1s se disparan las primas de riesgo y m\u00e1s costoso resulta financiar los proyectos emblem\u00e1ticos de las visiones 2030 y las estrategias de diversificaci\u00f3n. La cuesti\u00f3n central pasa a ser: \u00bfqu\u00e9 hacer con estos petrod\u00f3lares? \u00bfSeguir alimentando el ciclo tradicional \u2014compra de deuda estadounidense, inversiones en Londres, inversiones en Estados Unidos\u2014 o reorientarlos en mayor medida hacia Asia, China, los BRICS y hacia proyectos nacionales de seguridad y resiliencia? Detr\u00e1s del petr\u00f3leo caro, se est\u00e1 redefiniendo la geograf\u00eda de los capitales.<\/p>\n\n\n\n<p>El tercer c\u00edrculo es el de los socios directos de Ir\u00e1n, entre los que destacan China y Pakist\u00e1n.<\/p>\n\n\n\n<p>Pek\u00edn es a la vez el principal cliente de Teher\u00e1n, un actor clave del GNL qatar\u00ed y el pa\u00eds cuyas importaciones de petr\u00f3leo transitan en casi la mitad por Ormuz. Ha preparado el golpe de efecto llenando sus reservas estrat\u00e9gicas y diversificando sus suministros, en particular hacia Rusia. A\u00fan registra un crecimiento del 5 % en el primer trimestre de 2026, pero esta aparente resiliencia no debe hacer olvidar lo esencial: China sigue siendo extremadamente dependiente de la demanda exterior. Si la guerra merma de forma duradera el poder adquisitivo en Europa, Am\u00e9rica y los pa\u00edses emergentes, ser\u00e1n sus exportaciones las que se vean directamente afectadas, en un aparato industrial ya marcado por el exceso de capacidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Paralelamente, Pek\u00edn intenta transformar el choque en una oportunidad geopol\u00edtica: presi\u00f3n sobre Teher\u00e1n para proteger la libertad de navegaci\u00f3n y las instalaciones qatar\u00edes, promoci\u00f3n acelerada del yuan-petr\u00f3leo, inversi\u00f3n en corredores terrestres (a trav\u00e9s de Rusia, Asia Central y Pakist\u00e1n) para reducir la vulnerabilidad frente a los estrechos controlados por las flotas occidentales. Pero la paradoja persiste: China aparece a la vez como el bombero (que compra, estabiliza y asegura sus rutas) y como el gran dependiente de un sistema mundial cuya estabilidad energ\u00e9tico-financiera ya no est\u00e1 garantizada.<\/p>\n\n\n\n<p>Pakist\u00e1n ilustra la cara oscura de este tercer c\u00edrculo: econom\u00eda fr\u00e1gil, dependiente de las importaciones de energ\u00eda, finanzas p\u00fablicas bajo presi\u00f3n, tensiones pol\u00edticas internas. Para \u00e9l, la guerra en Ir\u00e1n supone a la vez la perspectiva de convertirse en un corredor codiciado por China y el riesgo de hundirse en una crisis de balanza de pagos, bajo el efecto acumulativo de la energ\u00eda cara, la restricci\u00f3n crediticia y la fortaleza del d\u00f3lar. Tambi\u00e9n en este caso, la factura no es un simple agregado macroecon\u00f3mico, sino una amenaza de desestabilizaci\u00f3n global.<\/p>\n\n\n\n<p>En el cuarto c\u00edrculo, el de las econom\u00edas avanzadas, la guerra act\u00faa como un revelador de vulnerabilidades ya conocidas. Europa acaba de salir de la crisis energ\u00e9tica relacionada con Ucrania, y ya se ve sumida de nuevo en una crisis del petr\u00f3leo y el gas procedente de Ormuz. En pocos d\u00edas, el gas europeo se dispara un 50 %, el Brent se dispara, la inflaci\u00f3n, que por fin parec\u00eda controlada, vuelve a subir, y el BCE revisa al alza sus previsiones. La zona euro se encamina hacia una combinaci\u00f3n t\u00f3xica: inflaci\u00f3n del 2,5 %-3 %, crecimiento en torno al 0,8 %-0,9 % y tasas de inter\u00e9s m\u00e1s altas. Es la definici\u00f3n misma de una estanflaci\u00f3n moderada: sin crisis espectaculares, pero con una erosi\u00f3n continua del poder adquisitivo, una inversi\u00f3n frenada y unas finanzas p\u00fablicas tensas.<\/p>\n\n\n\n<p>Francia, en este panorama, es un caso de libro. En el plano social, el repunte de la inflaci\u00f3n al 1,7 % en marzo, tras meses por debajo del 1 %, reaviva inmediatamente el recuerdo de 2022-2023: subida de los precios en las gasolineras, costos de transporte, factura energ\u00e9tica de las empresas y, en \u00faltima instancia, tensiones salariales. En el plano presupuestario, el gobierno ya reconoce un costo de al menos 6.000 millones de euros en 2026, de los cuales 3.800 millones corresponden solo a la carga de intereses, debido a los 310.000 millones de euros que habr\u00e1 que pedir prestados este a\u00f1o a tasas m\u00e1s elevadas, m\u00e1s de 1.000 millones para el esfuerzo militar en la regi\u00f3n, y una multitud de medidas para amortiguar el impacto sobre los hogares y las empresas. En otras palabras: en pocas semanas, la guerra en Ir\u00e1n ya se ha comido el equivalente a entre 0,15 y 0,25 puntos del PIB franc\u00e9s. Y esto es solo el principio.<\/p>\n\n\n\n<p>Estados Unidos, por su parte, cuenta con la ventaja de su relativa independencia energ\u00e9tica: produce y exporta petr\u00f3leo y gas, puede recurrir a sus reservas y ajustar su producci\u00f3n. Pero el impacto financiero y presupuestario no por ello es menos real. El costo de las operaciones militares ya asciende a decenas de miles de millones de d\u00f3lares y aumenta cada d\u00eda. El impacto en los precios en las gasolineras alimenta tensiones pol\u00edticas y ejerce presi\u00f3n sobre la Reserva Federal, que debe arbitrar entre la lucha contra la inflaci\u00f3n y el apoyo a la actividad econ\u00f3mica. Sobre todo, la guerra pone en tela de juicio, en el fondo, la maquinaria financiera estadounidense: \u00bfqu\u00e9 ser\u00e1 de un sistema basado en la absorci\u00f3n de petrod\u00f3lares si las grandes monarqu\u00edas del Golfo diversifican a\u00fan m\u00e1s hacia otras zonas, bajo el efecto de las tensiones con Washington y el auge de China?<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote\"><blockquote><p>En un contexto en el que la inflaci\u00f3n parec\u00eda por fin remitir, el impacto iran\u00ed reaviva el espectro de la estanflaci\u00f3n.<\/p><cite>Thierry Breton<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<p>Queda el quinto c\u00edrculo, el de la factura global. Ning\u00fan organismo ha publicado a\u00fan un \u00abcosto total\u00bb de la guerra en Ir\u00e1n para el mundo, pero las cifras que circulan dan una idea de su magnitud.<\/p>\n\n\n\n<p>Se sabe que los pa\u00edses \u00e1rabes han perdido entre 186.000 y 190.000 millones de d\u00f3lares en un mes, es decir, alrededor del 6 % de su PIB, en concepto de destrucci\u00f3n, p\u00e9rdidas de actividad y impacto en la inversi\u00f3n. Estados Unidos ya ha gastado cerca de 28.000 millones de d\u00f3lares en costos militares directos. Francia asume al menos 6.000 millones de euros de costo para sus finanzas p\u00fablicas. La Uni\u00f3n Europea ha destinado m\u00e1s de 9.000 millones de euros a medidas de emergencia y ha soportado 13.000 millones de euros de sobrecosto en importaciones de combustibles f\u00f3siles en pocas semanas. A nivel macroecon\u00f3mico, el aumento sostenido de los precios de la energ\u00eda podr\u00eda reducir entre 0,2 y 0,3 puntos el crecimiento mundial en 2026, lo que supone entre 200.000 y 300.000 millones de d\u00f3lares menos de riqueza.<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque no sumemos cada partida al c\u00e9ntimo, una conclusi\u00f3n se impone: en unos meses, la guerra en Ir\u00e1n habr\u00e1 costado al planeta al menos varios cientos de miles de millones de d\u00f3lares, una factura m\u00ednima que podr\u00eda acercarse, en un escenario de conflicto prolongado, al 1 bill\u00f3n de d\u00f3lares acumulado, si sumamos las p\u00e9rdidas regionales, los gastos militares, el crecimiento perdido y los efectos secundarios sobre la deuda, el cr\u00e9dito y la inversi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Y, sin embargo, este c\u00e1lculo financiero no lo dice todo. M\u00e1s all\u00e1 de las cifras, hay otra factura, a\u00fan m\u00e1s pesada: la factura humana y social. El PNUD estima que el conflicto podr\u00eda destruir cerca de 3,7 millones de puestos de trabajo en la regi\u00f3n \u00e1rabe y empujar a 4 millones de personas m\u00e1s a la pobreza. Se trata de trayectorias de vida truncadas, sistemas de salud saturados, Estados ya fr\u00e1giles empujados al borde de la quiebra o la desintegraci\u00f3n. Una vez m\u00e1s, la guerra en Ir\u00e1n no solo supone un costo: debilita de forma duradera a sociedades en las que la explosi\u00f3n social est\u00e1 al alcance de la mano.<\/p>\n\n\n\n<p>La verdadera singularidad de este conflicto, vista desde lejos, est\u00e1 ah\u00ed: no se trata solo de una crisis del petr\u00f3leo, sino de un choque de reg\u00edmenes. Pone a prueba la capacidad de Ir\u00e1n para mantenerse en una econom\u00eda de guerra perpetua; la capacidad de las monarqu\u00edas del Golfo para conciliar rentas, seguridad y diversificaci\u00f3n; la capacidad de China para adaptar su modelo exportador a un mundo inestable y fragmentado; la capacidad de Europa para transformar la transici\u00f3n energ\u00e9tica en un escudo de soberan\u00eda en lugar de en un lujo verde, y la capacidad de Estados Unidos para seguir financiando su poder en un mundo donde los flujos de capital se vuelven m\u00e1s inciertos.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuanto m\u00e1s pasan las semanas, m\u00e1s se desplaza la factura: del barril a la balanza de pagos, de la balanza de pagos a la deuda p\u00fablica, de la deuda a la cohesi\u00f3n social, de la cohesi\u00f3n social a la estabilidad pol\u00edtica. La pregunta que se plantea cada uno ya no es solo: \u00ab\u00bfcu\u00e1nto nos ha costado?\u00bb, sino \u00ab\u00bfqu\u00e9 modelo econ\u00f3mico y pol\u00edtico seguir\u00e1 siendo sostenible tras este choque?\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde este punto de vista, la guerra en Ir\u00e1n no es solo un costo que hay que absorber; es un momento de la verdad. Para Ir\u00e1n, para el Golfo, para China, para Europa, para Estados Unidos, obliga a elegir entre la ilusi\u00f3n de volver al statu quo ante y decisiones estructurales: asegurar los recursos, diversificar las dependencias, invertir en resiliencia en lugar de en parches.<\/p>\n\n\n\n<p>El d\u00eda en que las armas callen, la factura seguir\u00e1 llegando: en forma de intereses de la deuda, de crecimiento perdido, de desigualdades agravadas, de inestabilidad pol\u00edtica. La \u00fanica pregunta real ser\u00e1 entonces qui\u00e9n habr\u00e1 aprovechado este choque para transformarse y qui\u00e9n simplemente lo habr\u00e1 sufrido.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En un estudio in\u00e9dito, Thierry Breton cuantifica el impacto de la guerra en Ir\u00e1n sobre la econom\u00eda mundial hasta la fecha: 600.000 millones de d\u00f3lares.<\/p>\n<p>Para analizar la interrelaci\u00f3n de sus diferentes dimensiones, propone una matriz de cinco c\u00edrculos conc\u00e9ntricos, desde Ir\u00e1n hasta la escala planetaria.<\/p>\n","protected":false},"author":1366,"featured_media":97196,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"templates\/post-studies.php","format":"standard","meta":{"_acf_changed":true,"_trash_the_other_posts":false,"_yoast_wpseo_estimated-reading-time-minutes":32,"footnotes":""},"categories":[1404],"tags":[],"staff":[1379],"editorial_format":[1469],"serie":[],"audience":[],"geo":[196],"class_list":["post-97280","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-iran-la-guerra-del-cambio-de-regimen","staff-thierry-breton","editorial_format-estudios","geo-asia-central"],"acf":{"open_in_webview":false,"accent":"default","_thumbnail_id":97196,"excerpt":"En un estudio in\u00e9dito, Thierry Breton cuantifica el impacto de la guerra en Ir\u00e1n sobre la econom\u00eda mundial hasta la fecha: 600.000 millones de d\u00f3lares.\r\n\r\nPara analizar la interrelaci\u00f3n de sus diferentes dimensiones, propone una matriz de cinco c\u00edrculos conc\u00e9ntricos, desde Ir\u00e1n hasta la escala planetaria.","display_date":"","new_abstract":true},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v26.1.1 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>El costo real de la guerra en Ir\u00e1n - El Grand Continent<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2026\/04\/24\/el-costo-real-de-la-guerra-en-iran\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"El costo real de la guerra en Ir\u00e1n - El Grand Continent\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"En un estudio in\u00e9dito, Thierry Breton cuantifica el impacto de la guerra en Ir\u00e1n sobre la econom\u00eda mundial hasta la fecha: 600.000 millones de d\u00f3lares.  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