{"id":96685,"date":"2026-04-18T06:00:00","date_gmt":"2026-04-18T04:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/?p=96685"},"modified":"2026-04-18T00:55:20","modified_gmt":"2026-04-17T22:55:20","slug":"la-lenta-marcha-de-xi-jinping","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2026\/04\/18\/la-lenta-marcha-de-xi-jinping\/","title":{"rendered":"La lenta marcha de Xi Jinping"},"content":{"rendered":"\n

Para recibir nuestros art\u00edculos en primicia y apoyar el trabajo de una redacci\u00f3n independiente, <\/em>suscr\u00edbase al Grand Continent<\/em><\/a><\/p>\n\n\n\n

Desde la declaraci\u00f3n de Xi Jinping en junio de 2018, seg\u00fan la cual \u00abel mundo est\u00e1 experimentando cambios profundos y sin precedentes desde hace un siglo\u00bb, la idea de que \u00abOriente est\u00e1 en pleno auge y Occidente en declive\u00bb (\u4e1c\u5347\u897f\u964d) se ha arraigado en el discurso estrat\u00e9gico chino. <\/span>1<\/sup><\/a><\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n

Esta visi\u00f3n a largo plazo se basa en el ascenso relativo de China y la erosi\u00f3n progresiva del dominio de Estados Unidos. Si bien ya se observan algunos indicios de este doble movimiento<\/a>, estos refuerzan el discurso promovido por Pek\u00edn. De hecho, se podr\u00eda afirmar que la guerra lanzada por la administraci\u00f3n de Trump contra Ir\u00e1n, el pasado 28 de febrero, no hace m\u00e1s que confirmar este escenario.<\/p>\n\n\n\n

El desplazamiento del equilibrio de poder, tal y como lo perciben o creen percibir los dirigentes del PCC, es uno de los elementos clave para comprender la evoluci\u00f3n del comportamiento de China en materia de pol\u00edtica exterior y evaluar la posibilidad de que adopte un enfoque cada vez m\u00e1s asertivo en los asuntos regionales y mundiales. Sin embargo, una interpretaci\u00f3n alternativa sugiere que Xi Jinping podr\u00eda estar simplemente recurriendo a la ret\u00f3rica del poder para reforzar la legitimidad del Partido Comunista Chino en el pa\u00eds, m\u00e1s que utiliz\u00e1ndola como br\u00fajula estrat\u00e9gica: no se puede afirmar que el secretario general del Partido considere en privado que el declive del poder estadounidense sea inevitable.<\/p>\n\n\n\n

En este art\u00edculo partimos, por tanto, del principio de que, si bien el discurso que establece un paralelismo entre el ascenso de Oriente y el declive de Occidente probablemente tenga repercusi\u00f3n en ciertos c\u00edrculos de decisi\u00f3n en Pek\u00edn, no influye de manera uniforme en la pol\u00edtica exterior de China, ya que dicha incidencia depende de las circunstancias.<\/p>\n\n\n\n

La visi\u00f3n que Pek\u00edn tiene del poder estadounidense revestir\u00e1 especial importancia en 2026. Es cierto que las acciones a menudo imprevisibles de la administraci\u00f3n de Trump contribuyen a fortalecer a China, incluso en el plano econ\u00f3mico. Esto se observa en el aumento de las compras chinas de gas y petr\u00f3leo rusos, as\u00ed como de minerales. Sin embargo, si Pek\u00edn estuviera totalmente convencido de que el pa\u00eds est\u00e1 en pleno auge y de que el debilitamiento de Estados Unidos es irremediable, es probable que reaccionara de manera m\u00e1s radical ante las ofensivas de Estados Unidos contra Venezuela y, posteriormente, contra Ir\u00e1n. La prudencia mostrada respecto a la guerra en curso contra Teher\u00e1n apunta en este sentido.<\/p>\n\n\n\n

China ha optado as\u00ed por otro enfoque: act\u00faa con lentitud y cautela, lleva a cabo una diplomacia econ\u00f3mica y utiliza sus redes, a veces de la di\u00e1spora, en los pa\u00edses del Sur Global para recoger los frutos del desorden que provoca Washington. En abril de 2025, Xi Jinping realiz\u00f3 as\u00ed una gira por el Sudeste Asi\u00e1tico (Camboya, Malasia, Vietnam), como consecuencia de la imposici\u00f3n de aranceles a estos pa\u00edses por parte de la Casa Blanca.<\/p>\n\n\n\n

Pek\u00edn se regocija al ver que la influencia global de Estados Unidos se pone en tela de juicio a ra\u00edz de las pol\u00edticas de Trump. Sin embargo, incluso una China m\u00e1s asertiva tendr\u00e1 dificultades para convencer a los aliados de Washington \u2014especialmente en Asia\u2014 de que ofrece una alternativa pac\u00edfica a su liderazgo. De hecho, dado que China ha intentado en varias ocasiones someter a ciertos Estados de la regi\u00f3n a lo largo de los \u00faltimos siglos, estos no pueden sino recibir un acercamiento con recelo.<\/p>\n\n\n\n

La fragilidad china tras la seguridad de Xi<\/strong><\/h2>\n\n\n\n

Los dirigentes chinos se enfrentan a una importante disonancia entre su discurso oficial sobre el ascenso del pa\u00eds y la realidad de su desaceleraci\u00f3n econ\u00f3mica.<\/p>\n\n\n\n

La econom\u00eda china se enfrenta, en efecto, a problemas estructurales, como la fragilidad del mercado inmobiliario, el declive demogr\u00e1fico y la debilidad del consumo interno, que contradicen un mensaje triunfalista. Aunque Pek\u00edn sigue imponi\u00e9ndose como un actor clave en el \u00e1mbito tecnol\u00f3gico, estos avances se producen en un contexto de crecientes presiones fiscales y econ\u00f3micas.<\/p>\n\n\n\n

El dilema fundamental es, por tanto, el siguiente: la imagen que Pek\u00edn tiene de s\u00ed misma, como potencia emergente, se asienta sobre bases econ\u00f3micas fr\u00e1giles. Adem\u00e1s, la confianza de algunos dirigentes comunistas en el inevitable ascenso de China coexiste con una creciente inseguridad en el \u00e1mbito interno y vulnerabilidades en el exterior. A pesar del aumento del PIB chino, Estados Unidos sigue representando alrededor del 26 % del PIB mundial, lo que pone en duda la idea de un declive inevitable.<\/p>\n\n\n\n

\n\t
\n\t\t