{"id":96468,"date":"2026-04-16T11:12:01","date_gmt":"2026-04-16T09:12:01","guid":{"rendered":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/?p=96468"},"modified":"2026-04-16T11:12:06","modified_gmt":"2026-04-16T09:12:06","slug":"que-quiso-hacer-sanchez-en-china-una-perspectiva-interna","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2026\/04\/16\/que-quiso-hacer-sanchez-en-china-una-perspectiva-interna\/","title":{"rendered":"\u00bfQu\u00e9 quiso hacer S\u00e1nchez en China? Una perspectiva interna"},"content":{"rendered":"\n
Durante una gran ceremonia celebrada en el Gran Palacio del Pueblo, en Pek\u00edn, Xi Jinping declar\u00f3 con cierta solemnidad que el presidente del Gobierno espa\u00f1ol, Pedro S\u00e1nchez, se encontraba \u00aben el lado correcto de la Historia\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n De trasfondo una delicada reconfiguracion de las relaciones internacionales en las que Espa\u00f1a, actuando como avanzadilla consciente de las posiciones europeas, busca fortalecer de manera significativa la colaboraci\u00f3n entre Europa y China, dejando atr\u00e1s a\u00f1os de desconfianza y recelo. <\/em><\/p>\n\n\n\n \u00bfC\u00f3mo entender el proyecto de S\u00e1nchez de acercamiento en nombre de la ecolog\u00eda? Este texto, cuyos an\u00e1lisis son fundamentales para definir la pol\u00edtica espa\u00f1ola, revela un contexto general de la cuarta visita de S\u00e1nchez a China en cuatro a\u00f1os y c\u00f3mo los retos globales necesitan m\u00e1s que nunca como condici\u00f3n imprescindible un gran acuerdo de largo recorrido entre ambas potencias.<\/em><\/p>\n\n\n\n El orden mundial vigente en las \u00faltimas d\u00e9cadas se encuentra en plena reconfiguraci\u00f3n y el horizonte estrat\u00e9gico europeo precisa ser reformulado. El retorno de las l\u00f3gicas imperiales \u2014nost\u00e1lgicas de un \u201cgran ayer\u201d glorioso\u2014en las dos grandes potencias nucleares, Rusia y Estados Unidos, junto al ascenso de China y la regresi\u00f3n democr\u00e1tica global, est\u00e1n redibujando en profundidad los contornos de dicho orden. <\/p>\n\n\n\n La Uni\u00f3n Europea precisa leer acertadamente las nuevas tendencias globales y el poder inherente en la disposici\u00f3n espec\u00edfica de los elementos. <\/p>\n\n\n\n Hay sobrados motivos para creer que el proyecto pol\u00edtico que representa la Uni\u00f3n Europea se encuentra sometido a un creciente cerco estrat\u00e9gico<\/em><\/a>. El Estrecho de Ormuz se ha convertido en dram\u00e1tico s\u00edmbolo del paso muy angosto no solo geogr\u00e1fico sino geopol\u00edtico, econ\u00f3mico y de seguridad, que supone la dependencia energ\u00e9tica de unos combustibles f\u00f3siles utilizados como vectores de poder. El contraataque iran\u00ed sobre las infraestructuras energ\u00e9ticas del Golfo y, sobre todo, el cierre del mencionado estrecho<\/a> \u2014por donde transita la mitad de las exportaciones mundiales de petr\u00f3leo\u2014 han situado al sistema econ\u00f3mico global al borde de un shock de grandes dimensiones. La disrupci\u00f3n del suministro ha sido descrita, de hecho, por la Agencia Internacional de la Energ\u00eda como potencialmente m\u00e1s grave que la crisis de 1973.\u00a0<\/p>\n\n\n\n Es probable, por tanto, que la guerra provoque un profundo punto de inflexi\u00f3n en el sistema energ\u00e9tico mundial. Acelerar\u00e1 en el medio plazo el abandono de la dependencia del petr\u00f3leo y el gas, en especial en pa\u00edses asi\u00e1ticos que est\u00e1n viviendo una emergencia energ\u00e9tica<\/em> que afecta de lleno no s\u00f3lo a su econom\u00eda sino a su seguridad nacional. La raz\u00f3n es simple: las alternativas tecnol\u00f3gicas son ya una realidad tangible, est\u00e1n disponibles en generaci\u00f3n el\u00e9ctrica, edificaci\u00f3n y movilidad. Y, sin embargo, esta misma coyuntura revela con crudeza hasta qu\u00e9 punto esa gran transici\u00f3n necesita un nuevo impulso geopol\u00edtico que permita quebrar la estructura de dependencia f\u00f3sil que sigue atenazando a la mayor\u00eda de la humanidad.<\/p>\n\n\n\n Para Europa la lecci\u00f3n es clara y contundente. Tras la crisis derivada de la invasi\u00f3n rusa de Ucrania y tras la agresi\u00f3n militar a Ir\u00e1n, la pol\u00edtica energ\u00e9tica ya no puede pensarse solo en t\u00e9rminos de eficiencia y sostenibilidad clim\u00e1tica, sino como el eje central de la seguridad y la soberan\u00eda estrat\u00e9gica.\u00a0 El importante informe cient\u00edfico publicado en febrero de 2026, The risk of a hothouse Earth trajectory,<\/em> <\/span>1<\/sup><\/a><\/span><\/span> ofrece una conclusi\u00f3n contundente a la vez que preocupante: tras doce meses consecutivos habiendo superado el incremento de la temperatura media de la atm\u00f3sfera en 1,5 grados, el objetivo m\u00e1s ambicioso fijado en el Acuerdo de Par\u00eds ha sido ya superado o lo ser\u00e1 en breve.<\/p>\n\n\n\n Lo que es a\u00fan m\u00e1s grave, dada la actual din\u00e1mica de las emisiones globales y el contexto geopol\u00edtico internacional, hay muchas posibilidades de que el umbral de seguridad de los 2 grados se supere hacia 2045<\/a>. Y es que el incremento de la temperatura de la atm\u00f3sfera se ha acelerado. Mientras que entre 1880 y 1970 el aumento por d\u00e9cada fue de 0,05 grados y entre 1970 y 2010 de 0,19 grados, entre 2010 y 2025 ha sido ya de 0,31 grados, un salto significativo. De no mediar una reducci\u00f3n dr\u00e1stica de las emisiones globales en el horizonte temporal 2026-2035, algo relativamente poco probable a la vista de los d\u00e9biles compromisos adoptados por los grandes emisores, el incremento de los 2 grados su superar\u00e1 en apenas veinte a\u00f1os.\u00a0<\/p>\n\n\n\n Ese escenario supondr\u00eda el fracaso de la Convenci\u00f3n Marco de las Naciones Unidas para el Cambio Clim\u00e1tico (CMNUCC) aprobada en 1992 en la cumbre celebrada en R\u00edo de Janeiro. Dicha convenci\u00f3n ha vertebrado la respuesta clim\u00e1tica internacional, incluyendo el Protocolo de Kioto en 1997 y el Acuerdo de Par\u00eds en 2015.\u00a0<\/p>\n\n\n\n Desde el primer informe de s\u00edntesis del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Clim\u00e1tico (IPCC por sus siglas en ingl\u00e9s), publicado en 1990, el umbral de los 2 grados ha sido la referencia que ha guiado a la comunidad cient\u00edfica. De hecho, cuando la CMNUCC formul\u00f3 su objetivo central de \u201cevitar una interferencia antropog\u00e9nica grave sobre el clima de la Tierra\u201d, ese nivel de aumento era el que defin\u00eda la interferencia.\u00a0<\/p>\n\n\n\n Respecto a la din\u00e1mica de las emisiones conviene destacar tres aspectos.<\/p>\n\n\n\n Primero, once a\u00f1os despu\u00e9s del Acuerdo de Par\u00eds, \u00e9stas contin\u00faan aumentando, no se ha producido a\u00fan el punto de inflexi\u00f3n. Segundo, China principal emisor mundial, responsable de aproximadamente el 30 por ciento de las emisiones anuales, se ha fijado objetivos de mitigaci\u00f3n poco ambiciosos en el horizonte 2035, del orden del 7-10 por ciento respecto al m\u00e1ximo que alcance a lo largo de esta d\u00e9cada, por lo que su reducci\u00f3n ser\u00e1 \u201cneutralizada\u201d por los incrementos esperados en otros pa\u00edses intensivos en el uso de carb\u00f3n como India, Indonesia o Vietnam. Tercero, Estados Unidos, principal emisor en t\u00e9rminos hist\u00f3ricos y segundo emisor en la actualidad, no s\u00f3lo se ha desentendido de sus responsabilidades adquiridas, sino que ha puesto en marcha una ofensiva contra los acuerdos clim\u00e1ticos y la transici\u00f3n energ\u00e9tica y en defensa del poder f\u00f3sil. Para el sistema f\u00f3sil, la Uni\u00f3n Europea, con sus pol\u00edticas clim\u00e1ticas y de transici\u00f3n energ\u00e9tica, se erige como un obst\u00e1culo prioritario a debilitar, cuando no a derribar.<\/p>Emilio Santiago, Jes\u00fas Casquete y Antxon Olabe<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n Como consecuencia de dichos factores, el escenario m\u00e1s realista entre 2026 y 2035 es una relativa meseta (plateau<\/em>) de las emisiones globales, o quiz\u00e1s una peque\u00f1a disminuci\u00f3n de las mismas, en lugar de la pronunciada curva de descenso que se precisar\u00eda para situar su trayectoria en una direcci\u00f3n compatible con los 2 grados. <\/p>\n\n\n\n La trayectoria de emisiones entre 1980 y 2025 que finaliza en dicho punto, sit\u00faa como escenario m\u00e1s probable, dadas las actuales circunstancias, el denominado SSP2-4.5, l\u00ednea de color amarillo ocre, que conducir\u00eda a un incremento de la temperatura media a finales del presente siglo de 2,7 grados.\u00a0<\/p>\n\n\n\n Otro mensaje importante que se desprende de la mencionada figura es que, como consecuencia del Acuerdo de Par\u00eds y de la transici\u00f3n energ\u00e9tica global, los dos peores escenarios clim\u00e1ticos, el SSP5-8.5 y el SSP3-7.0, contemplados por la comunidad de la ciencia del clima como posibles hace apenas una d\u00e9cada, se puede decir, con bastante seguridad, que han quedado descartados. Asimismo, tambi\u00e9n se desprende que, dada la situaci\u00f3n actual, acceder al escenario clim\u00e1tico m\u00e1s optimista, la l\u00ednea violeta SSP1-1.9, es ya virtualmente imposible.<\/p>\n\n\n\n Partiendo de los actuales compromisos adoptados por los diferentes pa\u00edses, las modelizaciones llevadas a cabo tanto por la Agencia Internacional de la Energ\u00eda, como por el centro de investigaci\u00f3n Climate Tracker Initiative<\/em> prev\u00e9n tambi\u00e9n un ascenso de la temperatura a finales de este siglo en torno a los 2,7 grados sobre la existente en la \u00e9poca preindustrial. Y ello sin tener en cuenta los posibles efectos de retroalimentaci\u00f3n positiva que se pueden activar en el sistema clim\u00e1tico global, una vez que los umbrales 1,5 y 2,0 grados queden desbordados, que es lo que proporciona el t\u00edtulo al estudio arriba citado (The risk of a hothouse Earth trajectory<\/em>). Por ello, no es exagerado afirmar que la actual trayectoria conduce hacia el caos clim\u00e1tico.<\/p>\n\n\n\n Una de las paradojas del siglo XXI es que el agravamiento de la crisis clim\u00e1tica coincide con un avanzado nivel de madurez de las posibilidades tecnol\u00f3gicas para la descarbonizaci\u00f3n, prerrequisito fundamental \u2014aunque no \u00fanico\u2014 para estabilizar el clima planetario. La \u201crevoluci\u00f3n electrot\u00e9cnica\u201d, en t\u00e9rminos del centro de investigaci\u00f3n EMBER, est\u00e1 produciendo la transformaci\u00f3n energ\u00e9tica m\u00e1s disruptiva y prometedora desde la revoluci\u00f3n industrial.<\/p>\n\n\n\n Sin embargo, dicha revoluci\u00f3n est\u00e1 teniendo lugar con una generaci\u00f3n de retraso para poder cumplir con el mandato de la CMNUCC. Adem\u00e1s, se est\u00e1 viendo confrontada por poderosos intereses f\u00f3siles que han conformado un bloque hist\u00f3rico \u2014en el sentido gramsciano\u2014 de alcance internacional que trabaja incansablemente para hacer descarrilar dicha transici\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n En las \u00faltimas d\u00e9cadas la energ\u00eda solar fotovoltaica, la energ\u00eda e\u00f3lica y, m\u00e1s recientemente, los sistemas de almacenamiento de bater\u00edas han conocido una de las curvas de abaratamiento de costes m\u00e1s impresionantes de la historia econ\u00f3mica de la energ\u00eda. En el 80 por ciento de las latitudes del mundo apuntar hoy con un panel al sol se ha convertido en la forma m\u00e1s econ\u00f3mica de generar electricidad.\u00a0<\/p>\n\n\n\n A ello se a\u00f1ade la notable ampliaci\u00f3n de los procesos econ\u00f3micos electrificables en t\u00e9rminos coste-eficientes. Mientras que a comienzos de este siglo XXI apenas un 25 por ciento de los consumos energ\u00e9ticos finales eran electrificables, hoy alcanzan el 70 por ciento, incluyendo edificaci\u00f3n, movilidad y, de modo incipiente, algunos procesos industriales.<\/p>\n\n\n\n Dos son las razones clave que explican esa disrupci\u00f3n en los costes. En primer lugar, la morfolog\u00eda de las tecnolog\u00edas es modular, lo que las hace muy sensibles a las econom\u00edas de escala que se obtienen con pol\u00edticas industriales decididas, una cualidad que hace de la descarbonizaci\u00f3n un cambio tecnol\u00f3gico m\u00e1s parecido al que supuso la inform\u00e1tica que al de las transiciones energ\u00e9ticas del pasado. En segundo lugar, el hecho de\u00a0 mover electrones es mucho m\u00e1s eficiente que quemar mol\u00e9culas. La electricidad obtenida del proceso fotovoltaico supone una ganancia en captaci\u00f3n de energ\u00eda solar de un orden de magnitud respecto a la fotos\u00edntesis.<\/p>\n\n\n\n No estamos, por tanto, ante un peque\u00f1o avance ambiental, sino ante un cambio disruptivo en la historia de la energ\u00eda. <\/p>\n\n\n\n El que los intereses del complejo f\u00f3sil se enfrenten no solo a un amplio cuestionamiento derivado de la crisis clim\u00e1tica y la contaminaci\u00f3n atmosf\u00e9rica de las ciudades, sino a una alternativa tecnol\u00f3gica superior en t\u00e9rminos costo-eficientes, ha desatado la furia en sus centros de poder pol\u00edtico: Washington, Mosc\u00fa y Riad. Por casualidad (\u00bfo no?), Rusia y Arabia Saud\u00ed est\u00e1n a la cola a nivel mundial en calidad democr\u00e1tica, seg\u00fan el \u00faltimo informe de 2026 del instituto de investigaci\u00f3n Varieties of Democracy<\/em>, de la Universidad de Gotemburgo (los puestos 162 y 167, respectivamente, de un total de 179 pa\u00edses). El proceso de autocratizaci\u00f3n que atraviesa Estados Unidos con Trump<\/a> lo ha llevado a ocupar el puesto 51, cuando en 2017 estaba veinte puestos por encima. <\/span>2<\/sup><\/a><\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n Se ha conformado, as\u00ed, una nueva Santa Alianza que persigue prolongar el control sobre una de las bases materiales que han sostenido la arquitectura geopol\u00edtica de los siglos XX y XXI. Y es que los combustibles f\u00f3siles han conformado, desde la revoluci\u00f3n industrial, la columna vertebral energ\u00e9tica que ha sostenido el desarrollo de la econom\u00eda-mundo. La transformaci\u00f3n en curso se percibe como una amenaza a ese dominio global.<\/p>\n\n\n\n Para comprender en toda su dimensi\u00f3n lo que est\u00e1 en juego es preciso tener presentes algunos datos. Estados Unidos, con 20 millones de barriles diarios, es el primer pa\u00eds productor de petr\u00f3leo del mundo y el mayor productor de gas. Arabia Saud\u00ed, con 12 millones de barriles, el segundo, y Rusia, con 10 millones, el tercero, adem\u00e1s de ser la segunda potencia gas\u00edstica. <\/p>\n\n\n\n No se trata solo mantener intactas rentas econ\u00f3micas y activos patrimoniales de gran magnitud. El gas y el petr\u00f3leo se utilizan como vectores de poder, es decir como instrumentos de coacci\u00f3n estrat\u00e9gica en un mundo en el que la mayor\u00eda de las naciones son dependientes de los combustibles f\u00f3siles. La actual crisis energ\u00e9tica, derivada del ataque norteamericano-israel\u00ed a Ir\u00e1n, constituye el en\u00e9simo ejemplo de la gran vulnerabilidad de los pa\u00edses obligados a importar petr\u00f3leo y gas. <\/p>\n\n\n\n La magnitud de los intereses en juego es dif\u00edcil de exagerar. Seg\u00fan la organizaci\u00f3n experta en este \u00e1mbito Carbon Tracker Initiative<\/em>, el tama\u00f1o del capital f\u00f3sil mundial, incluyendo las reservas probadas comercialmente explotables, as\u00ed como las infraestructuras de oferta y demanda y los activos financieros implicados, supera los 90 billones (europeos) de d\u00f3lares, una cifra cercana PIB mundial. <\/p>\n\n\n\n A la vista de las magnitudes econ\u00f3micas y los reajustes geopol\u00edticos implicados, se comprende que la descarbonizaci\u00f3n del sistema energ\u00e9tico global sea mucho m\u00e1s que un cambio tecnol\u00f3gico. Supone una profunda reorganizaci\u00f3n de las bases materiales del poder. De llevarse a cabo con \u00e9xito, supondr\u00eda el mayor proceso de descapitalizaci\u00f3n de la historia econ\u00f3mica por los ingentes recursos f\u00f3siles que se quedar\u00edan varados.<\/p>\n\n\n\n Ninguna otra regi\u00f3n del globo ha llevado m\u00e1s lejos la posibilidad de combinar prosperidad econ\u00f3mica y descarbonizaci\u00f3n.<\/p>Emilio Santiago, Jes\u00fas Casquete y Antxon Olabe<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n En los \u00faltimos a\u00f1os el n\u00facleo de la transici\u00f3n energ\u00e9tica se ha desplazado a Asia, concretamente a China. Tecnolog\u00edas dise\u00f1adas en su d\u00eda en los Estados Unidos y que, posteriormente, alcanzaron su madurez coste-eficiente en la Uni\u00f3n Europea gracias a las pol\u00edticas p\u00fablicas desplegadas por la Erneuerbare-Energien-Gesetz<\/em> del gobierno de coalici\u00f3n rojiverde <\/em>alem\u00e1n, han alcanzado en China su desarrollo industrial a gran escala. De hecho, el pa\u00eds asi\u00e1tico ejerce, no s\u00f3lo el liderazgo en innovaci\u00f3n, sino que domina entre el 60 y el 90 por ciento de la capacidad industrial global en tecnolog\u00edas clave como paneles solares y bater\u00edas, as\u00ed como el refinado de minerales cr\u00edticos. Adem\u00e1s, uno de cada dos coches vendidos en la actualidad en el mercado chino es ya el\u00e9ctrico.<\/p>\n\n\n\n Mientras que el n\u00facleo duro del sistema f\u00f3sil se encuentra en Washington, Mosc\u00fa y Riad, el 80 por ciento de la humanidad incluyendo Europa, China, India, Jap\u00f3n y Corea del Sur, precisa importar la mayor parte de sus necesidades de petr\u00f3leo y gas. Quienes se benefician de las ingentes rentas y activos patrimoniales derivadas de los recursos f\u00f3siles se han conjurado para hacer fracasar por todos los medios la transici\u00f3n global de la energ\u00eda. Y la Uni\u00f3n Europea, con sus pol\u00edticas clim\u00e1ticas y de transici\u00f3n energ\u00e9tica, se erige como un obst\u00e1culo prioritario a debilitar, cuando no a derribar. Todos los medios invertidos en tal fin son bienvenidos por parte los valedores geopol\u00edticos de las energ\u00edas f\u00f3siles, incluida la inestimable colaboraci\u00f3n de formaciones populistas de derecha que han adquirido un peso espec\u00edfico incontestable en nuestro continente en el \u00faltimo cuarto de siglo.<\/p>\n\n\n\n Los pa\u00edses neur\u00e1lgicos de las energ\u00edas f\u00f3siles, con Estados Unidos, Rusia y Arabia Saud\u00ed a la cabeza, no cabalgan solos en su af\u00e1n por truncar la transformaci\u00f3n del modelo energ\u00e9tico hacia modelos menos agresivos con el clima y con la salud de las personas. Cuentan con aliados relevantes en el propio seno de la Uni\u00f3n Europea, una suerte <\/strong>de quintacolumnistas del modelo f\u00f3sil. Nos referimos, claro est\u00e1, a las formaciones nacionalpopulistas que est\u00e1n protagonizando la regresi\u00f3n democr\u00e1tica en las sociedades liberales de nuestro entorno m\u00e1s inmediato.<\/p>\n\n\n\n As\u00ed, entre 2000 y 2024, partidos de ese espectro ideol\u00f3gico participaron en un total de 28 gabinetes de 15 pa\u00edses europeos. En el Parlamento Europeo los grupos Patriots for Europe<\/em> (incluye a Fidesz, Rassemblement National, Vox o Chega), Europe of Sovereign Nations<\/em> (con Alternativa para Alemania como partido m\u00e1s destacado) y European Conservatives and Reformists<\/em> (con Fratelli d\u2019Italia y los polacos de Ley y Justicia como mascarones de proa) representan a una cuarta parte del electorado.<\/p>\n\n\n\n Todos ellos comparten un hilo com\u00fan: su rechazo frontal al proyecto postnacional europeo, a esa aspiraci\u00f3n que se ha venido fraguando desde que, en 1951, con la pesadilla nazi y el Holocausto a\u00fan recientes, viese la luz la Comunidad Europea del Carb\u00f3n y el Acero con el Tratado de Par\u00eds. Lo que naci\u00f3 como una comunidad econ\u00f3mica desde intereses<\/em> compartidos ha ido avanzando hacia una unidad pol\u00edtica articulada en torno a unos principios y valores<\/em> comunes, como la separaci\u00f3n de poderes o el respeto del pluralismo.<\/p>\n\n\n\n Hoy d\u00eda, los partidos populistas de derecha europeos, con el aval y la log\u00edstica de la administraci\u00f3n Trump y de no pocos tecno-oligarcas de su pa\u00eds, ponen palos en las ruedas de ese proyecto civilizatorio que representa la Uni\u00f3n Europea. Un ambicioso proyecto pol\u00edtico que descansa normativamente en el reconocimiento y preservaci\u00f3n de esa \u201cciudad entera\u201d (por tomar prestada la expresi\u00f3n del primer fil\u00f3sofo de nuestra civilizaci\u00f3n que nos leg\u00f3 obra escrita, de Plat\u00f3n) de casi 450 millones de personas. <\/p>\n\n\n\n Las propuestas de los partidos de la derecha radical cuando est\u00e1n en la oposici\u00f3n, y sus pol\u00edticas cuando gobiernan, vienen presididas por una profunda animadversi\u00f3n a todo aquello que signifique avanzar en la preservaci\u00f3n de las bases naturales de existencia a partir de la evidencia cient\u00edfica disponible. El medio ambiente figura en sus programas y pol\u00edticas incrustado en un marco nacionalista y, la gran mayor\u00eda de las veces, negacionista del cambio clim\u00e1tico. Un marco nost\u00e1lgico de la hegemon\u00eda del carb\u00f3n y el petr\u00f3leo como motores de la econom\u00eda.<\/p>\n\n\n\n En Estados Unidos, Trump, el movimiento ultranacionalista MAGA y un Partido Republicano rendido a ambos, resultan elocuentes en ese sentido. El mismo d\u00eda de su toma de posesi\u00f3n como presidente en su segundo mandato, el 20 de enero de 2025, Trump firm\u00f3 un total de 26 \u00f3rdenes ejecutivas, m\u00e1s que cualquier predecesor suyo en la historia del pa\u00eds. Nunca un presidente estadounidense se hab\u00eda acercado tanto a la caracterizaci\u00f3n hobbesiana del monarca como alguien que \u201cpor naturaleza, siempre est\u00e1 dispuesto y es capaz [in potentia proxima<\/em>] de ejecutar actos de gobierno\u201d. <\/span>3<\/sup><\/a><\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n Varias de dichas \u00f3rdenes afectaban directamente a la agenda clim\u00e1tica-ambiental, siempre en aras de un supuesto \u201cinter\u00e9s nacional\u201d. As\u00ed, una orden anunciaba la retirada de los Estados Unidos del Acuerdo de Par\u00eds de 2015, y posteriormente de la propia CMNUCC. Otra posibilitaba \u201cmaximizar de forma eficiente y efectiva el desarrollo y la producci\u00f3n de los recursos naturales ubicados en los territorios tanto federales como estatales de Alaska\u201d, dando as\u00ed v\u00eda libre al \u201cdrill, baby, drill<\/em>\u201d. Una tercera aspiraba a potenciar el aprovechamiento de los recursos energ\u00e9ticos y naturales disponibles en territorios y aguas federales, incluidas tierras raras. Contemplaba, asimismo, una \u201celecci\u00f3n real del consumidor\u201d eliminando las barreras regulatorias a los veh\u00edculos de combusti\u00f3n; o lo que es lo mismo, renunciando al impulso del veh\u00edculo el\u00e9ctrico mediante \u201csubsidios injustos y otras distorsiones del mercado impuestas por el gobierno\u201d. <\/span>4<\/sup><\/a><\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n Los ep\u00edgonos de Trump en Europa surcan la misma senda negacionista y nost\u00e1lgica de los combustibles f\u00f3siles. El apartado dedicado a la pol\u00edtica energ\u00e9tica del programa de Alternativa para Alemania (AfD), de 2016, sostiene que el cambio clim\u00e1tico \u201cocurre desde que existe la Tierra\u201d y que \u201cel di\u00f3xido de carbono no es un contaminante, sino un integrante indispensable de todas las formas de vida\u201d. En abierta oposici\u00f3n al consenso cient\u00edfico, defiende que \u201cla pol\u00edtica clim\u00e1tica descansa en modelos clim\u00e1ticos hipot\u00e9ticos basados en simulaciones inform\u00e1ticas del IPCC\u201d.<\/p>\n\n\n\n Los hom\u00f3logos espa\u00f1oles de la AfD insisten en la misma l\u00ednea. En su programa para las elecciones generales de 2023, Vox denunciaba a \u201clos lobbies de la religi\u00f3n clim\u00e1tica\u201d y al \u201cecologismo radical\u201d impuesto por las \u00e9lites de la Uni\u00f3n Europea y de los organismos transnacionales. Entre las medidas que propon\u00eda figuran seguir explotando los combustibles f\u00f3siles y revertir la prohibici\u00f3n adoptada por la Uni\u00f3n Europea de vender coches de gasolina y di\u00e9sel a partir de 2035, as\u00ed como extender la vida \u00fatil de las centrales nucleares existentes, siempre con el horizonte de \u201calcanzar la soberan\u00eda energ\u00e9tica\u201d. <\/span>5<\/sup><\/a><\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n Estos partidos suelen hacer una encendida defensa de fuentes de energ\u00eda derivadas de los combustibles f\u00f3siles en su calidad de materiales hundidos en las profundidades del territorio patrio. En cambio, seg\u00fan especula de forma sugerente (y provocadora) el investigador sueco Andreas Malm, las energ\u00edas renovables (sol, viento, agua, olas) fluyen de un lugar a otro.<\/p>\n\n\n\n Las formaciones nacionalpopulistas que est\u00e1n protagonizando la regresi\u00f3n democr\u00e1tica en las sociedades liberales de nuestro entorno m\u00e1s inmediato.<\/p>Emilio Santiago, Jes\u00fas Casquete y Antxon Olabe<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n Con la salvedad parcial de la energ\u00eda hidr\u00e1ulica, no hay equivalente renovable a nuestro<\/em> carb\u00f3n, nuestro<\/em> petr\u00f3leo, nuestro<\/em> gas. Se trata \u201cde una herencia material ultraprofunda que resulta f\u00e1cil ligar a la m\u00edstica del nacionalismo patrio\u201d. Las reservas siempre estar\u00e1n bajo el suelo nacional, mientras que el flujo del que se nutren las renovables guarda un v\u00ednculo d\u00e9bil con la patria; no pertenecen a ning\u00fan lugar particular, carecen de ra\u00edces. Para estos partidos nacionalpopulistas \u201cla energ\u00eda solar y la e\u00f3lica son el jud\u00edo y el musulm\u00e1n de la energ\u00eda\u201d. <\/span>6<\/sup><\/a><\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n Los franceses de Agrupaci\u00f3n Nacional (RN) se ajustan a ese imaginario. En el programa presidencial de su candidata Marine Le Pen de 2022, RN apuesta por \u201cdetener los proyectos e\u00f3licos y desmantelar progresivamente los parques existentes\u201d. En Alemania la AfD entiende que la energ\u00eda e\u00f3lica presenta m\u00e1s inconvenientes que ventajas para humanos, animales y el paisaje. De ah\u00ed que proponga consultas ciudadanas sobre su construcci\u00f3n. En cambio, a modo de excepci\u00f3n que confirma la regla, para el Partido de la Libertad de Austria (FP\u00d6) \u201cla transformaci\u00f3n de nuestro sistema energ\u00e9tico hacia energ\u00edas locales y renovables constituye un elemento fundamental de una protecci\u00f3n clim\u00e1tica activa y es una exigencia de nuestro tiempo\u201d que permitir\u00eda a Austria consolidar una econom\u00eda descarbonizada en el horizonte de 2050. En cuanto a la energ\u00eda e\u00f3lica, el FP\u00d6 admite la construcci\u00f3n de parques e\u00f3licos, aunque solo all\u00ed donde se minimice su impacto sobre los n\u00facleos poblacionales y el medio ambiente. <\/span>7<\/sup><\/a><\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n Las instituciones de la Uni\u00f3n Europea no supieron interpretar adecuadamente la situaci\u00f3n internacional generada con la primera presidencia de Trump en 2017. Un abierto negacionista clim\u00e1tico en la Casa Blanca supon\u00eda un disruptivo punto de inflexi\u00f3n. Si, tal y como afirmaban los tres \u00faltimos secretarios generales de las Naciones Unidas, la comunidad de la ciencia y el Parlamento Europeo, la emergencia clim\u00e1tica era el problema llamado a definir el siglo XXI, lo correcto hubiese sido mantener una posici\u00f3n propia cuando, ese a\u00f1o 2017, Estados Unidos resete\u00f3 su pol\u00edtica exterior haciendo de la contenci\u00f3n hacia China el eje definidor de la misma (great power competition<\/em>).<\/p>\n\n\n\n Europa se pleg\u00f3 a los nuevos vientos que llegaban del otro lado del Atl\u00e1ntico, en detrimento de una estrategia exterior centrada hasta entonces, en gran medida, en reconducir la crisis del clima e impulsar la transici\u00f3n de la energ\u00eda, algo solamente viable mediante una colaboraci\u00f3n constructiva con China. La Uni\u00f3n practic\u00f3 un seguidismo acr\u00edtico hacia un giro geopol\u00edtico cuyo fin no era otro que preservar la hegemon\u00eda mundial estadounidense, obstaculizando, cuando no impidiendo, el despegue econ\u00f3mico, tecnol\u00f3gico y militar del pa\u00eds asi\u00e1tico. No supo mantener una posici\u00f3n propia, aut\u00f3noma, desliz\u00e1ndose hacia una definici\u00f3n confusa de sus relaciones con Pek\u00edn, en las que prevalecer\u00eda la desconfianza derivada de lo que se calificaba como \u201crivalidad sist\u00e9mica\u201d. <\/p>\n\n\n\n
El incendio de Oriente Medio provocado por la guerra unilateral e ilegal de Estados Unidos e Israel contra Ir\u00e1n es el \u00faltimo episodio de dicha reconfiguraci\u00f3n. Y la energ\u00eda ha pasado a ocupar, una vez m\u00e1s en la historia, el centro del tablero. <\/p>\n\n\n\n
Esta es, en \u00faltima instancia, la cuesti\u00f3n de fondo del este ensayo: en un momento en que la transici\u00f3n energ\u00e9tica empieza a perfilarse como una alternativa real al orden f\u00f3sil global, los centros de poder que se benefician de \u00e9l redoblan sus esfuerzos por prolongar su dominio econ\u00f3mico y geopol\u00edtico. Urge, en consecuencia, una reformulaci\u00f3n estrat\u00e9gica que sit\u00fae la energ\u00eda y el clima en el coraz\u00f3n del proyecto pol\u00edtico europeo. Y es que ya no se trata s\u00f3lo de preservar las bases naturales\/ clim\u00e1ticas de la existencia, sino de garantizar la autonom\u00eda material de nuestras sociedades en un mundo peligrosamente inestable.<\/p>\n\n\n\nHacia el caos clim\u00e1tico<\/h2>\n\n\n\n
<\/p>\n\n\n\nTransici\u00f3n energ\u00e9tica: una revoluci\u00f3n retrasada<\/h2>\n\n\n\n
Las potencias centrales del imperio de los combustibles f\u00f3siles contraatacan<\/h2>\n\n\n\n
La \u00abf\u00f3sil-nostalgia\u00bb del populismo europeo<\/h2>\n\n\n\n
El mundo de ayer no va a regresar<\/h2>\n\n\n\n