{"id":93945,"date":"2026-03-19T19:59:17","date_gmt":"2026-03-19T18:59:17","guid":{"rendered":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/?p=93945"},"modified":"2026-03-19T19:59:20","modified_gmt":"2026-03-19T18:59:20","slug":"tras-iran-se-reanuda-la-eterna-guerra-entre-rusia-y-estados-unidos-la-funcion-historica-de-donald-trump-segun-el-kremlin","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2026\/03\/19\/tras-iran-se-reanuda-la-eterna-guerra-entre-rusia-y-estados-unidos-la-funcion-historica-de-donald-trump-segun-el-kremlin\/","title":{"rendered":"Tras Ir\u00e1n, se reanuda la eterna guerra entre Rusia y Estados Unidos: la \u00abfunci\u00f3n hist\u00f3rica\u00bb de Donald Trump seg\u00fan el Kremlin"},"content":{"rendered":"\n
En la Rusia de Vladimir Putin, el cuerpo de expertos en pol\u00edtica internacional sabe perfectamente lo que debe decir, pero ya no sabe muy bien lo que debe pensar. Estos expertos siempre pueden recurrir a una serie de clich\u00e9s nacionalistas<\/a> y mesi\u00e1nicos que presentan a Rusia como el adversario eterno de todas las formas de hegemon\u00eda mundial, pero sus voces suenan muy discordantes \u2014a riesgo de contradecirse de un mes a otro\u2014 cuando se trata de analizar en tiempo real una pol\u00edtica internacional tan cambiante como la del Estados Unidos de Donald Trump.<\/p>\n\n\n\n Desde las intervenciones militares en Venezuela e Ir\u00e1n, est\u00e1 claro que la armon\u00eda recuperada entre Estados Unidos y Rusia \u2014esa que Vladimir Putin celebraba pomposamente hace apenas un a\u00f1o\u2014 ha durado poco. Al mismo tiempo, todo un sector de la ret\u00f3rica del Kremlin y de sus portavoces se ha derrumbado.<\/p>\n\n\n\n Durante meses, un flujo continuo de publicaciones asegur\u00f3 al p\u00fablico ruso que Estados Unidos hab\u00eda vuelto a la raz\u00f3n, que ya no ten\u00eda otro objetivo que el de replegarse sobre sus fracturas internas, y que el verdadero adversario no era otro que Europa: habr\u00edamos salido de la vieja Guerra Fr\u00eda para entrar en un conflicto continental. Tras Caracas y Teher\u00e1n, queda claro que esos discursos no eran m\u00e1s que deseos piadosos o pura t\u00e1ctica diplom\u00e1tica. As\u00ed pues, en las principales publicaciones rusas, Estados Unidos recupera su verdadera cara: la de enemigo eterno y principal.<\/p>\n\n\n\n Una de las se\u00f1ales m\u00e1s elocuentes de este retorno de lo reprimido la proporcion\u00f3 Dmitri Trenin en una reciente publicaci\u00f3n en el semanario ruso Profil<\/em>. <\/span>1<\/sup><\/a><\/span><\/span> El autor, director del Instituto de Econom\u00eda Militar Mundial y Estrategia de la Escuela de Altos Estudios Econ\u00f3micos de Mosc\u00fa, hace un balance realista y l\u00facido: contrariamente a todas las expectativas, incluidas las de algunos de sus partidarios, Donald Trump no tiene intenci\u00f3n de dedicarse a los asuntos internos y retoma la pol\u00edtica estadounidense tradicional de regime change<\/em><\/a>. Para este experto pro-Kremlin, la conclusi\u00f3n es clara: Rusia debe prepararse para una confrontaci\u00f3n duradera con Estados Unidos.<\/p>\n\n\n\n Su intervenci\u00f3n destaca sobre todo por su car\u00e1cter de alegato realista, en el doble sentido \u2014anal\u00edtico y pragm\u00e1tico\u2014 del t\u00e9rmino. Mientras que los propagandistas del r\u00e9gimen toman al pie de la letra las palabras del presidente ruso para proclamar que Occidente en su conjunto habr\u00eda quedado obsoleto, superado por China o los BRICS, Trenin recuerda una realidad desagradable: Estados Unidos sigue siendo la primera potencia mundial.<\/p>\n\n\n\n Su texto constituye, por tanto, una se\u00f1al dirigida al Kremlin: m\u00e1s all\u00e1 de sus discursos grandilocuentes, Rusia har\u00eda bien en no confundir sus sue\u00f1os con la realidad, en armarse y en cultivar las alianzas internacionales capaces de frenar las ambiciones hegem\u00f3nicas de Estados Unidos.<\/p>\n\n\n\n La funci\u00f3n hist\u00f3rica de Donald Trump \u2014al menos tal y como \u00e9l mismo la imaginaba\u2014 deb\u00eda consistir en \u00abrestaurar la grandeza de Estados Unidos\u00bb salvando al pa\u00eds de la deriva en la que se hab\u00eda hundido durante los \u00faltimos quince o veinte a\u00f1os. En un primer momento, Trump y sus partidarios del movimiento MAGA conceb\u00edan esta misi\u00f3n desde una perspectiva de reorientaci\u00f3n nacional y moderaci\u00f3n pol\u00edtica. Sus l\u00edneas generales pueden resumirse de la siguiente manera: romper con la ideolog\u00eda liberal-globalista y con todas las formas de \u00abwokismo\u00bb en favor de un pragmatismo favorable a los negocios; renunciar a la promoci\u00f3n activa, e incluso a la defensa, de los intereses del imperio estadounidense para dedicarse prioritariamente a Estados Unidos y a sus dificultades internas.<\/p>\n\n\n\n Esta nueva orientaci\u00f3n se basaba en una hip\u00f3tesis sencilla: la de una mayor diversidad del mundo actual y la coexistencia en su seno de una pluralidad de grandes potencias con las que Estados Unidos deb\u00eda contar a partir de entonces. Los c\u00e1lculos geopol\u00edticos suger\u00edan as\u00ed que la administraci\u00f3n del 47\u00ba presidente concentrar\u00eda la mayor parte de sus esfuerzos en los asuntos internos y, en menor medida, en el hemisferio occidental, antes de volverse hacia China y, finalmente, hacia el resto del mundo.<\/p>\n\n\n\n Seg\u00fan esta l\u00f3gica, la geoeconom\u00eda deb\u00eda constituir el principal \u00e1mbito de actuaci\u00f3n de Washington; en cuanto a los retos de seguridad, parec\u00edan centrarse sobre todo en cuestiones de inmigraci\u00f3n ilegal y tr\u00e1fico de estupefacientes. El desaf\u00edo que planteaba la Rep\u00fablica Popular China revest\u00eda, en apariencia, un car\u00e1cter esencialmente tecnol\u00f3gico y econ\u00f3mico. El propio Trump promet\u00eda una r\u00e1pida resoluci\u00f3n de los conflictos internacionales, incluido el de Ucrania, y se presentaba de buen grado ante los ojos del mundo como el presidente de la paz.<\/p>\n\n\n\n El inicio de su nuevo mandato result\u00f3 especialmente en\u00e9rgico. Apenas tom\u00f3 posesi\u00f3n, el presidente de Estados Unidos se apresur\u00f3 a lanzar una ofensiva arancelaria contra el resto del mundo, al que acusaba de \u00abaprovecharse\u00bb indebidamente de Estados Unidos. Al mismo tiempo, se distanciaba ideol\u00f3gicamente de Europa, antes de emprender la \u00abdestrucci\u00f3n total\u00bb de las infraestructuras nucleares iran\u00edes y de lanzarse a la campa\u00f1a para que le concedieran el Premio Nobel de la Paz.<\/p>\n\n\n\n Trump restableci\u00f3 adem\u00e1s el contacto directo con el Kremlin vali\u00e9ndose de los buenos oficios diplom\u00e1ticos de un c\u00edrculo restringido de personas de confianza. La breve cumbre celebrada en Anchorage con Vladimir Putin dio as\u00ed lugar a un cierto entendimiento mutuo entre Estados Unidos y Rusia sobre las modalidades de resoluci\u00f3n de la crisis ucraniana, entendimiento que en Rusia se denomina a veces \u00abesp\u00edritu de Anchorage\u00bb.<\/p>\n\n\n\n En retrospectiva, ese momento parece haber constituido el punto \u00e1lgido de las relaciones entre Washington y Mosc\u00fa. Desde entonces, la din\u00e1mica parece haberse estancado. Trump no supo sumar a los aliados europeos a este \u00abentendimiento mutuo\u00bb. A diferencia del presidente estadounidense, estos \u00faltimos parec\u00edan, en efecto, decididos a continuar la guerra contra Rusia \u00abhasta el \u00faltimo ucraniano\u00bb.<\/p>\n\n\n\n El autor tiene motivos para utilizar aqu\u00ed comillas, ya que esta f\u00f3rmula es una r\u00e9plica literal de un argumento repetido en numerosas ocasiones por Vladimir Putin. Durante la cumbre de Bishkek del pasado 27 de noviembre, el presidente ruso afirmaba que los europeos que instaban a los ucranianos a reconquistar las localidades tomadas por el ej\u00e9rcito ruso \u00abempujaban a la continuaci\u00f3n de las hostilidades hasta el \u00faltimo ucraniano\u00bb.<\/p>\n\n\n\n Putin ya hab\u00eda empleado la expresi\u00f3n durante una entrevista<\/a> realizada el pasado 28 de enero con el periodista Pavel Zarubin. En ese coloquio, aseguraba entonces que Rusia estaba dispuesta a firmar un acuerdo de paz a partir de febrero de 2022, pero que los ucranianos, convencidos de continuar la guerra por Boris Johnson \u2014a su vez, por mandato de Joe Biden\u2014, habr\u00edan respondido: \u00abA partir de ahora, lucharemos hasta el \u00faltimo ucraniano\u00bb.<\/p>\n\n\n\n En cualquier caso, se trata, por tanto, de citas ap\u00f3crifas que pretenden describir el estado de \u00e1nimo del adversario, subrayando ora el intransigente obstinamiento ucraniano, ora el cinismo de los europeos que casi los obligar\u00edan a perseverar en su lucha militar. Quiz\u00e1 convenga recordar una obviedad: si existe una perspectiva como la muerte del \u00ab\u00faltimo ucraniano\u00bb, es precisamente porque las propias autoridades rusas admiten que les ser\u00eda posible asesinar, si fuera necesario, hasta al \u00faltimo habitante del pa\u00eds vecino. Es as\u00ed como un juego diplom\u00e1tico basado en citas ap\u00f3crifas se convierte en una declaraci\u00f3n de mentalidad genocida.<\/p>\n\n\n\n El presidente Trump dispon\u00eda, en teor\u00eda, de suficientes medios de presi\u00f3n para obligar a Europa a alinearse con su postura e imponer a Zelenski los t\u00e9rminos de un acuerdo de paz. Sin embargo, opt\u00f3 por no hacer uso de ellos. La mayor parte de la clase pol\u00edtica, desde el Congreso hasta los principales medios de comunicaci\u00f3n, pero tambi\u00e9n el aparato de pol\u00edtica exterior \u2014la comunidad de inteligencia, el Pent\u00e1gono y el Departamento de Estado\u2014 e incluso sus asesores m\u00e1s cercanos, ve\u00eda con muy malos ojos un plan de paz que resultaba dif\u00edcil presentar como una victoria sobre Rusia.<\/p>\n\n\n\n Esos mismos obst\u00e1culos impidieron a Donald Trump cosechar los beneficios m\u00e1s accesibles, los de car\u00e1cter puramente t\u00e9cnico: devolver por fin las propiedades diplom\u00e1ticas rusas confiscadas bajo la presidencia de Obama o restablecer las conexiones a\u00e9reas directas entre Rusia y Estados Unidos. Paralelamente, la presi\u00f3n financiera derivada de las sanciones estadounidenses nunca se atenu\u00f3; muy al contrario, incluso se acentu\u00f3, sobre todo hacia las empresas energ\u00e9ticas rusas. Se impusieron aranceles adicionales a los Estados importadores de petr\u00f3leo ruso. Por \u00faltimo, Washington ignor\u00f3 magistralmente las propuestas rusas de pr\u00f3rroga de las restricciones previstas en el tratado New START, que expiraba en febrero de este a\u00f1o. En estas condiciones, las negociaciones tripartitas iniciadas en 2026 entre Rusia, Estados Unidos y Ucrania apenas pod\u00edan versar sobre cuestiones de detalle, relativamente t\u00e9cnicas.<\/p>\n\n\n\n Una vez m\u00e1s, se trata de un argumento esgrimido con frecuencia por Vladimir Putin. El 19 de febrero de 2025, en el contexto de las negociaciones en Riad entre Estados Unidos y Rusia, mencion\u00f3 ingenuamente \u00abla cuesti\u00f3n de la renovaci\u00f3n del tratado New START\u00bb<\/a>, afirmando que todo el mundo parec\u00eda haber olvidado su inminente expiraci\u00f3n. Sin embargo, recordamos que el presidente ruso ya hab\u00eda anunciado el 21 de febrero de 2023 la suspensi\u00f3n de la participaci\u00f3n de la Federaci\u00f3n de Rusia en dicho tratado<\/a>, alegando un desequilibrio entre las obligaciones impuestas a Rusia y las asumidas por la parte estadounidense.<\/p>\n\n\n\n Mientras tanto, la pol\u00edtica exterior de Estados Unidos ha dado un giro abiertamente agresivo. En enero, Trump desencaden\u00f3 una operaci\u00f3n de cambio de r\u00e9gimen en Venezuela, procediendo a la detenci\u00f3n del presidente del pa\u00eds y sometiendo a Caracas a la voluntad de Washington por la fuerza de las armas. A finales de febrero, Estados Unidos e Israel atacaron Ir\u00e1n, eliminaron a su gu\u00eda supremo y oficializaron su intenci\u00f3n de derrocar al r\u00e9gimen. A d\u00eda de hoy, este conflicto de considerable envergadura contin\u00faa, sin olvidar que Trump tambi\u00e9n ha anunciado objetivos de \u00abcambio de r\u00e9gimen\u00bb en Cuba.<\/p>\n\n\n\n En otras palabras, el Pent\u00e1gono se merece cada vez m\u00e1s el nuevo nombre que le ha puesto Donald Trump: el de Ministerio de Guerra. Su director, Pete Hegseth, lleg\u00f3 incluso a proclamar p\u00fablicamente que ya no exist\u00eda ning\u00fan l\u00edmite al uso de la fuerza.<\/p>\n\n\n\n En el transcurso de este proceso, Trump ha roto definitivamente con sus intenciones iniciales para retomar mejor la agenda tradicional de Washington, en una versi\u00f3n deliberadamente brutal, indiferente por principio a cualquier forma de derecho internacional. Este giro se explica en gran parte por el agravamiento de los disturbios internos (fracasos de la pol\u00edtica migratoria, anulaci\u00f3n de una serie de aranceles por parte de la Suprema Corte, el \u00abcaso Epstein\u00bb, ca\u00edda de la popularidad del presidente) en un contexto de elecciones de mitad de mandato relativamente pr\u00f3ximas. Trump se habr\u00eda resuelto as\u00ed a acercarse a grupos pol\u00edtica y financieramente influyentes: los neocons<\/em> y el lobby israel\u00ed. Este giro ha venido acompa\u00f1ado de una marginaci\u00f3n de los compa\u00f1eros de viaje del movimiento MAGA. En lugar de una hegemon\u00eda decr\u00e9pita del Occidente colectivo, siempre apoyada en los pilares tambaleantes del liberalismo y el globalismo, Trump busca ahora imponer el dominio hegem\u00f3nico de Estados Unidos por medios puramente coercitivos.<\/p>\n\n\n\n Este giro nos obliga a revisar en profundidad nuestra forma de entender a Estados Unidos. \u00daltimamente, una cierta opini\u00f3n est\u00e1 ganando visibilidad en el debate p\u00fablico ruso: Estados Unidos y, en t\u00e9rminos m\u00e1s generales, Occidente, habr\u00edan perdido su hegemon\u00eda. El mundo multipolar ya ser\u00eda una realidad consumada. China habr\u00eda superado a Estados Unidos; los BRICS ya habr\u00edan suplantado al G7.<\/p>\n\n\n\n Esta interpretaci\u00f3n se basa en ciertas se\u00f1ales muy reales. No obstante, hay que tener presente que Estados Unidos sigue siendo, y probablemente seguir\u00e1 siendo en el futuro pr\u00f3ximo, la primera potencia mundial. Este poder se hab\u00eda adormecido moment\u00e1neamente bajo Biden-\u00abChernenko\u00bb antes de pasar a la contraofensiva bajo Trump.<\/p>\n\n\n\n La avanzada edad y el deteriorado estado de salud del secretario general del PCUS, Konstantin Chernenko, han justificado entre algunos cr\u00edticos de Joe Biden una comparaci\u00f3n de bastante mal gusto entre ambos hombres.<\/p>\n\n\n\n El objetivo de Washington no consiste tanto en instaurar un nuevo orden mundial como en sembrar el caos planetario para reinar mejor en \u00e9l como amo y se\u00f1or.<\/p>\n\n\n\n