{"id":93845,"date":"2026-03-19T10:20:18","date_gmt":"2026-03-19T09:20:18","guid":{"rendered":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/?p=93845"},"modified":"2026-03-19T10:20:21","modified_gmt":"2026-03-19T09:20:21","slug":"por-que-islandia-quiere-unirse-a-la-union-investigacion-sobre-un-referendum-para-ampliar-europa-por-el-norte","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2026\/03\/19\/por-que-islandia-quiere-unirse-a-la-union-investigacion-sobre-un-referendum-para-ampliar-europa-por-el-norte\/","title":{"rendered":"Por qu\u00e9 Islandia quiere unirse a la Uni\u00f3n: investigaci\u00f3n sobre un refer\u00e9ndum para ampliar Europa por el norte"},"content":{"rendered":"\n
Once a\u00f1os despu\u00e9s de haber congelado sus conversaciones con Bruselas, Islandia se dispone a consultar a su poblaci\u00f3n sobre la reanudaci\u00f3n de las negociaciones de adhesi\u00f3n a la Uni\u00f3n. Detr\u00e1s de este refer\u00e9ndum se juegan decisiones estructurales \u2014pesca, energ\u00eda, moneda, soberan\u00eda\u2014 en un contexto geopol\u00edtico sacudido por la guerra en Ucrania, el resurgimiento de las relaciones de poder entre las grandes potencias y el debilitamiento del v\u00ednculo transatl\u00e1ntico, que devuelven al Atl\u00e1ntico Norte una importancia estrat\u00e9gica fundamental.<\/p>\n\n\n\n
Aunque el tema de la adhesi\u00f3n vuelve a plantearse peri\u00f3dicamente, la cuesti\u00f3n nunca se ha resuelto hasta ahora: hasta el pasado 6 de marzo, fecha en la que el gobierno island\u00e9s present\u00f3 su intenci\u00f3n de presentar ante el Parlamento island\u00e9s (el Al\u00feingi) una resoluci\u00f3n que abre el camino a un refer\u00e9ndum, previsto para el pr\u00f3ximo 29 de agosto. As\u00ed lo anunciaron en una rueda de prensa, tras una sesi\u00f3n del Parlamento, Kristr\u00fan Frostad\u00f3ttir<\/a>, primera ministra de la Alianza Socialdem\u00f3crata (Samfylkingin), y \u00deorger\u00f0ur Katrin Gunnarsd\u00f3ttir, ministra de Asuntos Exteriores, al frente del Partido de la Reforma (Vi\u00f0reisn).<\/p>\n\n\n\n Si el \u00abS\u00ed\u00bb se impone el 29 de agosto, este refer\u00e9ndum no ser\u00eda m\u00e1s que la primera etapa de un proceso democr\u00e1tico, ya que una segunda votaci\u00f3n deber\u00eda decidir posteriormente sobre la propia adhesi\u00f3n, una vez concluidas las negociaciones y firmado un posible tratado. La fecha de esta segunda consulta no est\u00e1 fijada: depender\u00eda de la duraci\u00f3n de las conversaciones con la Uni\u00f3n, que se estima generalmente en varios a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n Esta reanudaci\u00f3n del di\u00e1logo se produce once a\u00f1os despu\u00e9s de su interrupci\u00f3n oficial en 2015, que dej\u00f3 un sabor de inconclusi\u00f3n en Islandia.<\/p>\n\n\n\n Estado insular del Atl\u00e1ntico Norte con 390.000 habitantes, miembro del Espacio Econ\u00f3mico Europeo (EEE) desde 1994 y del Espacio Schengen desde 2001, Islandia se sit\u00faa en la encrucijada entre Groenlandia, Rusia, Estados Unidos, Canad\u00e1 y Europa: desde el resurgimiento de las rivalidades de poder y la creciente militarizaci\u00f3n del \u00c1rtico, el pa\u00eds constituye un punto nodal para las rutas mar\u00edtimas.<\/p>\n\n\n\n Islandia no tiene intenci\u00f3n de malvender los puntos fuertes de su econom\u00eda \u2014recursos pesqueros, energ\u00eda geot\u00e9rmica e hidroel\u00e9ctrica en abundancia, junto con la industria de alto consumo energ\u00e9tico que alimentan, en particular la del aluminio\u2014. Para Reikiavik, la negociaci\u00f3n con Bruselas se asemeja, por tanto, a un ejercicio de equilibrio: \u00bfc\u00f3mo integrarse plenamente en la Uni\u00f3n Europea conservando al mismo tiempo el control nacional de los recursos que estructuran el modelo econ\u00f3mico del pa\u00eds?<\/p>\n\n\n\n\n Islandia parece dividida en torno a la cuesti\u00f3n europea. Seg\u00fan una reciente encuesta realizada a principios de marzo de 2026 por Gallup \u00e1 \u00cdslandi (Gallup Islandia), el 57 % de los islandeses se muestra a favor de reabrir el proceso de adhesi\u00f3n, mientras que alrededor del 30 % se declara en contra y el 13 % se muestra indeciso. En cuanto a la cuesti\u00f3n de la adhesi\u00f3n propiamente dicha, las cifras est\u00e1n m\u00e1s re\u00f1idas: el 44 % de los islandeses se pronuncia a favor de la adhesi\u00f3n, el 36 % se opone a ella, mientras que los indecisos representan el 20 % de los encuestados.<\/p>\n\n\n\n Estas encuestas no son m\u00e1s que la \u00faltima fotograf\u00eda instant\u00e1nea de una opini\u00f3n que ha fluctuado mucho en los \u00faltimos veinte a\u00f1os. Durante la crisis financiera de 2008-2010, el pa\u00eds experiment\u00f3 un fuerte aumento del apoyo a la adhesi\u00f3n, lo que condujo a la presentaci\u00f3n de una candidatura oficial en 2009. Sin embargo, a principios de la d\u00e9cada de 2010, la controversia sobre la pol\u00edtica pesquera y la soberan\u00eda \u2014el pa\u00eds hab\u00eda aumentado unilateralmente sus cuotas de pesca de caballa, medida que la Uni\u00f3n conden\u00f3\u2014 hizo que el apoyo a la adhesi\u00f3n cayera al 25 % en 2013.<\/p>\n\n\n\n La moneda es una de las pocas ventajas tangibles que aportar\u00eda la adhesi\u00f3n a la Uni\u00f3n: el euro ser\u00eda sin\u00f3nimo de estabilidad para Islandia.<\/p>Solange Bied-Charreton<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n Sin embargo, los \u00faltimos a\u00f1os han invertido esta tendencia. Desde 2022, el apoyo a la adhesi\u00f3n a la Uni\u00f3n no ha dejado de crecer. La guerra en Ucrania, las cuestiones de seguridad y los debates sobre la moneda han contribuido a moldear la opini\u00f3n de una poblaci\u00f3n islandesa mayoritariamente favorable a la reapertura de las negociaciones, pero dividida sobre la adhesi\u00f3n en s\u00ed misma.<\/p>\n\n\n\n Esta trayectoria la describe muy bien Magnus \u00c1rni Skj\u00f6ld Magn\u00fasson, profesor de ciencias sociales en la Universidad de Bifr\u00f6st, miembro de la Alianza Socialdem\u00f3crata y presidente del Movimiento por Europa en Islandia (Evr\u00f3puhreyfingin \u00e1 \u00cdslandi), una ONG afiliada al Movimiento Europeo Internacional que promueve la integraci\u00f3n europea: \u00abLa candidatura de Islandia a la Uni\u00f3n en julio de 2009 no responde a una postura de larga data, sino que es ante todo una reacci\u00f3n a la crisis financiera\u00bb. El colapso del sistema bancario, cuyo tama\u00f1o hab\u00eda llegado a alcanzar hasta diez veces el PIB, hab\u00eda revelado, en efecto, una vulnerabilidad estructural del pa\u00eds: una econom\u00eda abierta, dotada de una moneda min\u00fascula, con la consiguiente exposici\u00f3n a las crisis externas. La adhesi\u00f3n a la Uni\u00f3n se hab\u00eda perfilado entonces como una estrategia de estabilizaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n A pesar de estos primeros indicios de apoyo, el caso Icesave, ocurrido durante la misma crisis financiera, constituy\u00f3, seg\u00fan Magn\u00fasson, un trauma pol\u00edtico duradero en Islandia.<\/p>\n\n\n\n Icesave era un banco de ahorros en l\u00ednea propiedad de Landsbanki, una de las tres entidades bancarias islandesas que se derrumbaron en cuesti\u00f3n de d\u00edas, arrastrando consigo la econom\u00eda del pa\u00eds. Ante la cadena de quiebras, el Fondo Island\u00e9s de Garant\u00eda de Dep\u00f3sitos e Inversiones (Tryggingarsj\u00f3\u00f0ur) se qued\u00f3 r\u00e1pidamente sin recursos: incapaz de hacer frente a la magnitud de las p\u00e9rdidas, no pudo honrar las garant\u00edas de los dep\u00f3sitos de los ahorradores extranjeros que hab\u00edan invertido sus ahorros en Icesave, una filial muy popular en el Reino Unido y los Pa\u00edses Bajos. Cuando Landsbanki fue puesto bajo administraci\u00f3n judicial, el 7 de octubre de 2008, la crisis dio lugar a una disputa diplom\u00e1tica entre estos tres pa\u00edses.<\/p>\n\n\n\n Tras un apoyo inicial a Londres y La Haya, la Comisi\u00f3n Europea acab\u00f3 dando la raz\u00f3n a Islandia. Sin embargo, seg\u00fan Magn\u00fasson, \u00aba pesar de la victoria jur\u00eddica final de Islandia, el da\u00f1o pol\u00edtico fue considerable. El sentimiento de injusticia, unido a una Uni\u00f3n Europea percibida como hostil, provoc\u00f3 un cambio duradero en la opini\u00f3n p\u00fablica durante la d\u00e9cada siguiente\u00bb.<\/p>\n\n\n\n Si bien este cambio puede contribuir a explicar el fracaso de las negociaciones de adhesi\u00f3n entre 2009 y 2013, el investigador sostiene que hay que a\u00f1adir factores internos, relacionados con las divisiones del gobierno island\u00e9s. Mientras que sus miembros socialdem\u00f3cratas apoyaban la adhesi\u00f3n a la Uni\u00f3n, los de la izquierda ecologista (Vinstri gr\u00e6n) se opon\u00edan a ella. Dado que esta \u00faltima controlaba ministerios clave, como los de Pesca y Agricultura, las negociaciones m\u00e1s delicadas se ralentizaron o se bloquearon. As\u00ed, \u00abIslandia se encontr\u00f3 negociando su adhesi\u00f3n mientras una parte de su propio gobierno trabajaba en contra de ella\u00bb.<\/p>\n\n\n\n El contexto europeo tambi\u00e9n era desfavorable a la integraci\u00f3n. A principios de la d\u00e9cada de 2010, la Uni\u00f3n se enfrentaba a la crisis del euro. Adem\u00e1s, absorta en su ampliaci\u00f3n hacia Europa Central, mantuvo su voluntad pol\u00edtica de no conceder un trato de favor en la recepci\u00f3n de candidaturas: as\u00ed, y aunque Islandia ya se hab\u00eda integrado en un 70-80 % del acervo comunitario europeo a trav\u00e9s del EEE y Schengen, el pa\u00eds fue tratado como un candidato cl\u00e1sico, sin reconocimiento de esta especificidad.<\/p>\n\n\n\n Como consecuencia de estas dificultades, tanto Islandia como la Uni\u00f3n han perdido su oportunidad.<\/p>\n\n\n\n A pesar de ello, Magn\u00fasson recuerda que la retirada de las negociaciones en 2013 nunca fue votada por el Parlamento: se trat\u00f3 de una simple notificaci\u00f3n pol\u00edtica a la Comisi\u00f3n. Por lo tanto, desde el punto de vista jur\u00eddico, la candidatura islandesa sigue siendo v\u00e1lida, ya que la Uni\u00f3n nunca la ha rechazado formalmente: esta situaci\u00f3n permite hoy en d\u00eda reanudar las negociaciones sin empezar de cero, lo que representa una importante ventaja pol\u00edtica.<\/p>\n\n\n\n El contexto geopol\u00edtico, que ha evolucionado en los \u00faltimos a\u00f1os, constituye otra ventaja: el Brexit, la creciente importancia estrat\u00e9gica del \u00c1rtico y la imprevisibilidad de Estados Unidos han modificado la visi\u00f3n que la Uni\u00f3n tiene de Islandia, ahora percibida como un socio estrat\u00e9gico cre\u00edble. No obstante, los partidarios de la adhesi\u00f3n deben adoptar un enfoque prudente, y el calendario en dos fases \u2014un refer\u00e9ndum sobre la reanudaci\u00f3n de las negociaciones y, a continuaci\u00f3n, un segundo sobre la adhesi\u00f3n\u2014 permite evitar una polarizaci\u00f3n excesiva y preservar la legitimidad democr\u00e1tica. \u00abQuedarse fuera de la Uni\u00f3n Europea \u2014insiste Magn\u00fasson\u2014 equivaldr\u00eda a sufrir las normas; entrar en ella es participar en su elaboraci\u00f3n\u00bb.<\/p>\n\n\n\n Si el \u00abs\u00ed\u00bb se impusiera el pr\u00f3ximo 29 de agosto, Islandia y la Uni\u00f3n Europea retomar\u00edan un debate ya muy avanzado: se hab\u00edan abierto 27 de los 35 cap\u00edtulos, mientras que 11 se hab\u00edan cerrado provisionalmente, siendo estos \u00faltimos aquellos en los que Islandia ya se hab\u00eda alineado con la legislaci\u00f3n europea en virtud de su participaci\u00f3n en el EEE.<\/p>\n\n\n\n Sin embargo, hay que tener en cuenta otros problemas de gran envergadura, aunque la pesca constituye el principal punto de fricci\u00f3n. En caso de adhesi\u00f3n, Islandia deber\u00eda incorporarse a la Pol\u00edtica Pesquera Com\u00fan (PPC), basada en cuotas fijadas a nivel europeo y en el reparto de los recursos mar\u00edtimos de los Estados miembros. Este enfoque supondr\u00eda un cambio radical de perspectiva para el pa\u00eds n\u00f3rdico, que actualmente gestiona estas cuestiones con plena soberan\u00eda.<\/p>\n\n\n\n En Islandia, el debate sobre la Uni\u00f3n est\u00e1 \u00edntimamente ligado a la cuesti\u00f3n de la soberan\u00eda, que constituye la base de la identidad del pa\u00eds en el imaginario de sus ciudadanos.<\/p>Solange Bied-Charreton<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n Los productos pesqueros, fundamentales para la econom\u00eda islandesa, representan cerca del 40 % de sus exportaciones. Para Sigur\u00f0ur Hannesson, economista de formaci\u00f3n y presidente de la Confederaci\u00f3n de Empresas Islandesas (SA, Samt\u00f6k atvinnul\u00edfsins), la principal organizaci\u00f3n patronal de Islandia, hay motivos para creer que la adhesi\u00f3n a la Uni\u00f3n no ser\u00e1 beneficiosa para la econom\u00eda pesquera islandesa. Hannesson destaca que la industria pesquera, rentable y sostenible, no recibe en Islandia ninguna subvenci\u00f3n p\u00fablica, a diferencia de lo que ocurre en muchos pa\u00edses de la Uni\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n Para Valur Ingimundarson, profesor de historia contempor\u00e1nea en la Universidad de Islandia, es evidente que, sin control nacional sobre los recursos pesqueros, Islandia no se integrar\u00e1 a la Uni\u00f3n. Este punto no es negociable pol\u00edticamente, ya que los recuerdos de las \u00abguerras del bacalao\u00bb con el Reino Unido tienen un car\u00e1cter fundacional para la identidad islandesa: \u00abGanamos esas guerras y ese recuerdo sigue muy presente. Por eso, cualquier idea de transferir el control de la pesca a una autoridad externa es pol\u00edticamente explosiva\u00bb.<\/p>\n\n\n\n Un tema menos medi\u00e1tico pero igualmente estrat\u00e9gico, los recursos energ\u00e9ticos \u2014geotermia e hidroelectricidad\u2014 tambi\u00e9n deber\u00e1n ser objeto de debate. Islandia cuenta, en este sentido, con un sistema \u00fanico en el mundo, compuesto casi en su totalidad por energ\u00edas renovables: entre el 85 % y el 90 % de los hogares se calientan mediante geotermia en Islandia y el 100 % de la electricidad es renovable. Los recursos del pa\u00eds le permiten, adem\u00e1s, producir esta electricidad a bajo costo para la fabricaci\u00f3n de aluminio o el suministro de los centros de datos. Aunque Islandia deber\u00e1 plantearse su integraci\u00f3n en el mercado energ\u00e9tico europeo \u2014con las cuestiones de regulaci\u00f3n y competencia que conlleva\u2014, sus ventajas podr\u00edan generar algunas tensiones durante las negociaciones.<\/p>\n\n\n\n En Islandia, el car\u00e1cter renovable de la energ\u00eda ha sentado las bases de un modelo de \u00e9xito, que permite a la industria del pa\u00eds evitar las fuertes fluctuaciones de precios observadas en Europa. Si bien la adhesi\u00f3n a la Uni\u00f3n no cambiar\u00eda esta situaci\u00f3n, \u00abel verdadero factor de ruptura \u2014matiza Sigur\u00f0ur Hannesson\u2014 ser\u00eda la construcci\u00f3n de un interconector el\u00e9ctrico (cable) que conecte Islandia con el mercado europeo. Esto permitir\u00eda, sin duda, exportar energ\u00eda, pero tambi\u00e9n har\u00eda subir los precios al introducir una volatilidad perjudicial para nuestra competitividad\u00bb.<\/p>\n\n\n\n Una pol\u00e9mica reciente permite evaluar el nivel de desconfianza de la industria islandesa hacia Europa: el caso del ferrosilicio, una aleaci\u00f3n met\u00e1lica que, en Europa, se produce principalmente en Islandia y Noruega.<\/p>\n\n\n\n En el marco de la Ley de Materias Primas Cr\u00edticas, la Uni\u00f3n ha clasificado el ferrosilicio como materia prima cr\u00edtica. Si bien en los \u00faltimos a\u00f1os el aumento de la producci\u00f3n \u2014especialmente en Kazajist\u00e1n, China y Estados Unidos\u2014 ha provocado una ca\u00edda de los precios, esto ha supuesto para Hannesson \u00abun grave riesgo para los productores europeos\u00bb. Por ello, la Uni\u00f3n puso en marcha un estudio de mercado con vistas a introducir medidas de salvaguardia. La decisi\u00f3n, hecha p\u00fablica en noviembre de 2025, es claramente punitiva para Islandia: a pesar de que cumplimos la normativa europea y participamos en los costos a trav\u00e9s del sistema de comercio de derechos de emisi\u00f3n (ETS), la Uni\u00f3n nos ha tratado como a los actores de un tercer pa\u00eds, como China o Brasil. As\u00ed pues, estamos sujetos a las medidas de salvaguardia, pero sin beneficiarnos del estatus de socio europeo\u00bb. De hecho, las importaciones de ferrosilicio en la Uni\u00f3n est\u00e1n ahora limitadas a 13.000 toneladas al a\u00f1o, lo que representa el 75 % del volumen importado de media: si el precio es inferior a un umbral fijado, se aplica ahora un arancel variable a los materiales entrantes.<\/p>\n\n\n\n Las negociaciones en torno a la agricultura islandesa \u2014ganader\u00eda ovina, productos l\u00e1cteos\u2014 tambi\u00e9n constituir\u00e1n un tema importante, ya que la armonizaci\u00f3n con la Pol\u00edtica Agr\u00edcola Com\u00fan (PAC) parece improbable. De hecho, el sector est\u00e1 muy protegido en el pa\u00eds: por consiguiente, la cuesti\u00f3n de las importaciones europeas ser\u00e1 especialmente importante \u2014hoy en d\u00eda, los aranceles islandeses son muy elevados, del 30 al 60 %\u2014, al igual que la de una reforma de las subvenciones, que representan hoy en d\u00eda casi la mitad de los ingresos de los agricultores. Prueba de su delicadeza, este cap\u00edtulo ni siquiera se hab\u00eda abordado en las negociaciones anteriores. En un tema relacionado, simb\u00f3lico pero muy delicado, la Uni\u00f3n se opone firmemente a la caza de ballenas, que Islandia sigue practicando: su renuncia a esta pr\u00e1ctica podr\u00eda constituir una condici\u00f3n para la adhesi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n Las restricciones a las inversiones extranjeras permitidas por ciertas leyes islandesas tambi\u00e9n podr\u00edan verse cuestionadas y ser\u00edan objeto de negociaci\u00f3n. Para Sigur\u00f0ur Hannesson, mientras que Islandia aplica en ocasiones las directivas europeas de forma m\u00e1s estricta de lo necesario, para evitar cualquier riesgo de incumplimiento \u2014lo que, en \u00faltima instancia, penaliza a sus empresas en el mercado interior europeo, enredadas en una p\u00e9rdida de competitividad o sujetas a una ralentizaci\u00f3n de la innovaci\u00f3n\u2014, es probable que este punto tambi\u00e9n se aborde en las pr\u00f3ximas conversaciones.<\/p>\n\n\n\n La cuesti\u00f3n monetaria se ha convertido igualmente en un tema central para Islandia, que sufre una inflaci\u00f3n persistente y las tasas de inter\u00e9s m\u00e1s altas de Europa, lo que dificulta enormemente el acceso a la propiedad para los j\u00f3venes. En este contexto, el euro se convertir\u00eda sin duda en una herramienta de estabilidad, como explica \u00deorvaldur Gylfason, economista y profesor em\u00e9rito de la Universidad de Islandia: \u00abLa mayor debilidad de la econom\u00eda islandesa siempre ha sido la inflaci\u00f3n. A excepci\u00f3n de Turqu\u00eda, ha sido el pa\u00eds europeo m\u00e1s afectado por ella desde la d\u00e9cada de 1960. Esto demuestra que, por nuestra cuenta, no hemos sido capaces de mantener una estabilidad monetaria duradera con la corona islandesa\u00bb.<\/p>\n\n\n\n Para Gylfason, la experiencia irlandesa tambi\u00e9n est\u00e1 presente en la memoria de los islandeses. Irlanda, integrada en la zona del euro, sali\u00f3 de la crisis econ\u00f3mica de 2008-2010 gracias a los mecanismos de solidaridad europeos, mientras que Islandia tuvo que devaluar su propia moneda. \u00abNuestra capacidad de adaptaci\u00f3n no se ver\u00eda, por tanto, mermada por la entrada en la zona del euro, sino todo lo contrario. Es cierto que los choques relacionados con los ciclos de la pesca o los mercados mundiales seguir\u00edan existiendo, pero con esta adhesi\u00f3n desaparecer\u00eda la incertidumbre ligada al tipo de cambio: con la desaparici\u00f3n de la corona islandesa, ya no sufrir\u00edamos esas violentas fluctuaciones.\u00bb<\/p>\n\n\n\n Desde 2022, el apoyo a la adhesi\u00f3n a la Uni\u00f3n no ha dejado de crecer en Islandia.<\/p>Solange Bied-Charreton<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n Para Gylfason, la cuesti\u00f3n de la adhesi\u00f3n a la Uni\u00f3n se plantea sobre todo en t\u00e9rminos estrat\u00e9gicos y de seguridad, m\u00e1s que en t\u00e9rminos econ\u00f3micos.<\/p>\n\n\n\n Desde la invasi\u00f3n de Ucrania por parte de Rusia, considera esencial que Islandia y Noruega se unan a la Uni\u00f3n, ya que la seguridad solo puede residir en la unidad. En Europa, por lo dem\u00e1s, ya no se percibe a Estados Unidos como un socio fiable en materia de defensa.<\/p>\n\n\n\n Este an\u00e1lisis es cuestionado con fuerza por Valur Ingimundarson, quien subraya que Washington no ejerce ninguna presi\u00f3n directa sobre Islandia. Para \u00e9l, hablar de defensa europea, para plantearse la entrada a la Uni\u00f3n, no ser\u00eda m\u00e1s que desplazar la cuesti\u00f3n: esa Uni\u00f3n no ser\u00eda m\u00e1s que un lenguaje sustitutivo para hablar de Trump, de la inseguridad global y del miedo al declive. \u00abHay que ser muy claros: nuestra seguridad se basa en la OTAN y, en la pr\u00e1ctica, en la presencia estadounidense\u00bb.<\/p>\n\n\n\n En este sentido, Ingimundarson recuerda la existencia de un acuerdo de defensa entre Estados Unidos e Islandia, firmado en 1951 tras la ocupaci\u00f3n militar del pa\u00eds por parte de los primeros durante la Segunda Guerra Mundial y la adhesi\u00f3n de Islandia a la OTAN en 1949, en el contexto de la Guerra Fr\u00eda. \u00abPosteriormente, los estadounidenses cerraron su base de Keflav\u00edk, en 2006, por simple desinter\u00e9s estrat\u00e9gico. Este vac\u00edo nos revel\u00f3 una ausencia total de estrategia aut\u00f3noma de seguridad: necesit\u00e1bamos una presencia estadounidense m\u00ednima. Desde la anexi\u00f3n de Crimea en 2014, Estados Unidos lleva a cabo despliegues rotativos. Su presencia es continua: jur\u00eddicamente no hay una base permanente, pero en la pr\u00e1ctica, los estadounidenses est\u00e1n all\u00ed todo el a\u00f1o\u00bb.<\/p>\n\n\n\n Para \u00c1sgeir Fri\u00f0geirsson, consultor de comunicaci\u00f3n, antiguo redactor de la revista angl\u00f3fona Iceland Review<\/em> y director de varias estructuras de asesoramiento en relaciones p\u00fablicas y estrategia de comunicaci\u00f3n, ser\u00eda imprudente minimizar la alteraci\u00f3n de los equilibrios provocada por el mandato de Trump. Con el cuestionamiento de las alianzas occidentales y el asunto de Groenlandia, el centro de gravedad se desplaza hacia el Atl\u00e1ntico Norte.<\/p>\n\n\n\n\n Observador tanto de la vida pol\u00edtica como de la empresarial, Fri\u00f0geirsson toma el pulso a un mundo empresarial island\u00e9s dividido entre Estados Unidos y Europa: \u00abLos actores de este mundo se encuentran a la espera: consideran que no es el momento de tomar una decisi\u00f3n. Sin embargo, las cuestiones de seguridad est\u00e1n cobrando importancia. Necesitamos una base m\u00e1s s\u00f3lida que la adhesi\u00f3n a la OTAN y algunos acuerdos de defensa con el Reino Unido o Alemania, sobre todo porque la seguridad no se limita a la defensa militar: tambi\u00e9n abarca las amenazas h\u00edbridas, los ciberataques, la protecci\u00f3n de las infraestructuras, los cables submarinos, etc. En todos estos \u00e1mbitos, necesitamos alianzas m\u00e1s s\u00f3lidas que las que tenemos actualmente\u00bb. \u00c1sgeir Fri\u00f0geirsson insiste, sin embargo, en la extraordinaria capacidad de resiliencia de la Rep\u00fablica de Islandia, raz\u00f3n por la cual la cuesti\u00f3n europea no se percibe como central.<\/p>\n\n\n\n El funcionamiento del sistema parlamentario island\u00e9s tambi\u00e9n permite comprender por qu\u00e9 la cuesti\u00f3n europea es tan delicada desde el punto de vista pol\u00edtico: este sistema permite, en efecto, que una minor\u00eda bloquee f\u00e1cilmente el trabajo al monopolizar el debate sobre un tema concreto. \u00abPor lo general, la oposici\u00f3n utiliza la cuesti\u00f3n europea de esta manera\u00bb, explica Fri\u00f0geirsson. Por eso la primera ministra ha intentado posponer el tema tanto como ha podido, para aprobar primero las reformas internas. La ministra de Asuntos Exteriores [\u00deorger\u00f0ur Katrin Gunnarsd\u00f3ttir], en cambio, se muestra mucho m\u00e1s decidida. Durante la campa\u00f1a electoral prometi\u00f3 que se celebrar\u00eda un refer\u00e9ndum. La primera ministra, que procede de los socialdem\u00f3cratas, no hab\u00eda convertido esta cuesti\u00f3n en una prioridad. Y en el acuerdo de coalici\u00f3n solo se indica que deber\u00e1 celebrarse un refer\u00e9ndum a m\u00e1s tardar en 2027. Nada m\u00e1s\u00bb.<\/p>\n\n\n\n En cuanto a la opini\u00f3n p\u00fablica, sigue profundamente dividida sobre el tema. El debate sobre la Uni\u00f3n est\u00e1 \u00edntimamente ligado a la cuesti\u00f3n de la soberan\u00eda, fundamento de la identidad islandesa en el imaginario de los ciudadanos del pa\u00eds. Tanto en la izquierda como en la derecha se teme que la adhesi\u00f3n vaya acompa\u00f1ada de una p\u00e9rdida de control sobre el destino nacional, ya que el pa\u00eds se independizo de Dinamarca apenas en 1944. Esta mentalidad insular recuerda mucho al debate brit\u00e1nico en torno al Brexit: en \u00e9l se encuentra la misma idea de aislamiento y, al mismo tiempo, el mismo temor a perder soberan\u00eda. Este rasgo tambi\u00e9n se observa en Noruega, especialmente en las regiones del norte, muy aisladas geogr\u00e1ficamente.<\/p>\n\n\n\n En este contexto insular, Fri\u00f0geirsson tambi\u00e9n llama nuestra atenci\u00f3n sobre el sistema ETS, mencionado por Hannesson en relaci\u00f3n con el ferrosilicio: si bien el principio de gravar las emisiones de CO2<\/sub> es justo, est\u00e1 adaptado a un pa\u00eds continental. Sin embargo, en Islandia, \u00abtodav\u00eda no tenemos aviones ni buques de carga el\u00e9ctricos\u2026 Por lo tanto, tenemos que pagar impuestos para exportar nuestros productos, a pesar de que nuestra electricidad es casi totalmente verde. No cuestionamos la pol\u00edtica clim\u00e1tica en s\u00ed misma, pero su aplicaci\u00f3n plantea verdaderos problemas para un pa\u00eds insular\u00bb.<\/p>\n\n\n\n El reparto de la soberan\u00eda es uno de los principios fundamentales de la Uni\u00f3n. Para Islandia, la seguridad solo podr\u00eda encontrarse en ese reparto.<\/p>Solange Bied-Charreton<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n En el fondo, muchos islandeses siguen plante\u00e1ndose la misma pregunta: \u00bfcu\u00e1l ser\u00eda la ventaja concreta de adherirse a la Uni\u00f3n Europea? Al tener ya acceso al mercado a trav\u00e9s del Espacio Econ\u00f3mico Europeo, a muchos ciudadanos del pa\u00eds les cuesta ver qu\u00e9 m\u00e1s aportar\u00eda esta adhesi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n La moneda sigue siendo una de las pocas ventajas tangibles que aportar\u00eda la adhesi\u00f3n: como hemos visto, el euro ser\u00eda sin\u00f3nimo de estabilidad. Sin embargo, esto podr\u00eda acarrear una mayor rigidez en el mercado laboral, o incluso desempleo. \u00abEn un sistema econ\u00f3mico, la presi\u00f3n siempre recae en alg\u00fan lugar\u00bb, a\u00f1ade Fri\u00f0geirsson. Ahora bien, el modelo econ\u00f3mico island\u00e9s se caracteriza por un liberalismo pronunciado, con una gran flexibilidad del mercado laboral, una fiscalidad atractiva y una privatizaci\u00f3n avanzada de sectores clave como la pesca o la energ\u00eda.<\/p>\n\n\n\n En esta sociedad que el economista \u00deorvaldur Gylfason describe a menudo como \u00aboligopol\u00edstica\u00bb, donde unos pocos grandes actores econ\u00f3micos disponen de un poder considerable, estos \u00abtemen perderlo al incorporarse a la Uni\u00f3n, porque saben que no podr\u00edan influir en la Comisi\u00f3n Europea en Bruselas de la misma manera que influyen en las decisiones de los responsables pol\u00edticos islandeses\u00bb. Esta es una de las principales razones por las que, seg\u00fan Gylfason, la adhesi\u00f3n a la Uni\u00f3n es deseable: permitir\u00eda reducir el poder excesivo de estos oligarcas y reforzar la democracia en Islandia.<\/p>\n\n\n\n El reparto de la soberan\u00eda es uno de los principios fundamentales de la Uni\u00f3n. Para Islandia, la seguridad solo podr\u00eda encontrarse en ese reparto. Seg\u00fan Gylfason, \u00abLos opositores quieren tenerlo todo sin ceder nada. Pero una uni\u00f3n pol\u00edtica es como un matrimonio: compartir la soberan\u00eda no significa perder la libertad. Es una elecci\u00f3n pol\u00edtica, y la elecci\u00f3n pol\u00edtica es una forma de libertad\u00bb. Al igual que en un matrimonio pol\u00edtico, la elecci\u00f3n de la integraci\u00f3n tambi\u00e9n deja abierta la posibilidad, en caso de desacuerdo, de divorciarse<\/a>.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":" Tras el episodio de Groenlandia, las amenazas de Trump podr\u00edan estar provocando lo contrario al Brexit.<\/p>\n Mientras Islandia organiza este a\u00f1o un refer\u00e9ndum para reabrir su proceso de integraci\u00f3n en la Uni\u00f3n, Solange Bied-Charreton repasa el ciclo de negociaciones que podr\u00eda convertir a la isla en el 28\u00ba Estado miembro.<\/p>\n","protected":false},"author":17959,"featured_media":93833,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"templates\/post-studies.php","format":"standard","meta":{"_acf_changed":true,"_trash_the_other_posts":false,"footnotes":""},"categories":[232],"tags":[],"geo":[177],"class_list":["post-93845","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-elecciones","staff-solange-bied-charreton","geo-europa"],"acf":{"open_in_webview":false,"accent":"default"},"yoast_head":"\n
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Convertirse en el 28\u00ba Estado miembro: el temor a una degradaci\u00f3n<\/strong><\/h2>\n\n\n\n
Una nueva \u00abguerra del bacalao\u00bb<\/strong><\/h3>\n\n\n\n
El fin del modelo energ\u00e9tico island\u00e9s<\/strong><\/h3>\n\n\n\n
El dilema del proteccionismo<\/strong><\/h3>\n\n\n\n
De la corona islandesa al euro<\/strong><\/h3>\n\n\n\n
Entrar en la Uni\u00f3n en la era de Trump<\/strong><\/h2>\n\n\n\n
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