incluso entre mis colegas de las ciencias sociales<\/a>, que dan por sentado el fin de la modernidad con cierta indiferencia \u2014o incluso cierta dureza\u2014.<\/p>\n\n\n\nY, en efecto, existen numerosos indicios emp\u00edricos de que no s\u00f3lo est\u00e1n amenazados los grandes logros pol\u00edticos de la modernidad, sino tambi\u00e9n de que el estado de \u00e1nimo intelectual se vuelve, en general, contra los propios motivos de la Ilustraci\u00f3n de los que el Occidente pol\u00edtico hab\u00eda sacado hasta ahora su fuerza. Lo que m\u00e1s me llama la atenci\u00f3n en estos rechazos, con un simple encogimiento de hombros, de toda una \u00e9poca, es la insensibilidad ante el hecho de que esta forma moderna de pensar se ha llevado a cabo de manera autocr\u00edtica desde el principio.<\/p>\n\n\n\n
Un legado intelectual de este tipo, cuyo propio modo de transmisi\u00f3n implica una autotransformaci\u00f3n, no puede ser indiferentemente dejado de lado, descartado y olvidado como un per\u00edodo pasado de la historia humana. Pero hoy resulta igualmente insuficiente limitarse a insistir una vez m\u00e1s en una tradici\u00f3n que en su d\u00eda se afirm\u00f3 contra todo lo que era pura tradici\u00f3n. Por eso emprendo la ambiciosa tarea de demostrar, a trav\u00e9s de una filosof\u00eda de la historia, que nuestros conceptos autoritarios de raz\u00f3n y autonom\u00eda son el producto de largos procesos de aprendizaje. Si esto puede demostrarse, entonces estos conceptos poseen una resistencia muy diferente.<\/p>\n\n\n\n
Lo que hemos adquirido mediante el aprendizaje s\u00f3lo puede, en el mejor de los casos, ser superado por un aprendizaje posterior. Mientras no sea as\u00ed, lo aprendido puede, como mucho, ser reprimido, pero no olvidado por completo. Al estar reprimido, no desaparece, sino que permanece activo como resistencia.<\/p>\n\n\n\n
No es casualidad que mi libro concluya con cap\u00edtulos dedicados a las condiciones de posibilidad de la investigaci\u00f3n cooperativa y a las pr\u00e1cticas de la moralidad racional y la democracia constitucional. Dado que son el resultado de largos procesos de aprendizaje filos\u00f3fico, tales logros pueden, en el peor de los casos, ser suprimidos, pero no sin dejar huellas en la historia a las que las generaciones futuras podr\u00e1n volver.<\/p>\n\n\n\nMe opongo impl\u00edcitamente a un desmantelamiento filos\u00f3fico superficial de todo lo que, desde la reflexi\u00f3n de Hegel sobre la Ilustraci\u00f3n, se denomina la autocomprensi\u00f3n cr\u00edtica de la modernidad. Porque esta se encuentra hoy en peligro.<\/p>J\u00fcrgen Habermas<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\nUsted adopta en la historia de la filosof\u00eda una posici\u00f3n m\u00e1s hegeliana de lo que sin duda hab\u00eda hecho nunca, al destacar una continuidad de preocupaciones desde los presocr\u00e1ticos hasta el siglo XIX. \u00bfPor qu\u00e9 este \u00e9nfasis en la continuidad en lugar de en la ruptura \u2014o al menos en la discontinuidad discursiva\u2014?<\/h3>\n\n\n\n Yo no veo las cosas as\u00ed.<\/p>\n\n\n\n
La impresi\u00f3n \u2014que quiz\u00e1s tiene usted\u2014 de que mi exposici\u00f3n sigue la l\u00f3gica interna de los problemas planteados de manera convencional se debe quiz\u00e1s al hecho de que me esfuerzo por sacar a la luz los procesos de aprendizaje. Ahora bien, a trav\u00e9s de estos procesos de aprendizaje, la filosof\u00eda responde a los retos que se le plantean de manera m\u00e1s o menos contingente. Tal y como yo la concibo, la tarea p\u00fablica de la filosof\u00eda es elucidar y mejorar reflexivamente el tipo de comprensi\u00f3n cotidiana del mundo y de nosotros mismos a la que siempre nos enfrentamos en nuestro mundo vivido (Lebenswelt<\/em>).<\/p>\n\n\n\nEsto es lo que significa la expectativa que se tiene de la filosof\u00eda: contribuir a \u00abuna mejor comprensi\u00f3n del mundo\u00bb. La filosof\u00eda logra esto a la luz de los mejores conocimientos disponibles en la sociedad sobre el mundo. En su interpretaci\u00f3n, se siente especialmente desafiada por los nuevos avances del conocimiento o por cambios hist\u00f3ricos sorprendentes que deval\u00faan o ampl\u00edan la comprensi\u00f3n actual de uno mismo.<\/p>\n\n\n\n
Entre los ejemplos contempor\u00e1neos se incluyen el papel de los descubrimientos biogen\u00e9ticos en la medicina reproductiva, el papel de los procesos de inteligencia artificial en el mundo laboral o los cambios geopol\u00edticos m\u00e1s profundos a ra\u00edz del declive de la superpotencia. El papel de la filosof\u00eda es ayudar a explicar lo que los descubrimientos revolucionarios o los cambios hist\u00f3ricos significan en cada caso para nosotros como seres humanos, contempor\u00e1neos e individuos. En cualquier caso, la filosof\u00eda se distingue de la ciencia en sentido estricto por esta referencia reflexiva a la comprensi\u00f3n individual y colectiva de uno mismo y del mundo que se da en la sociedad. <\/p>\n\n\n\n
La filosof\u00eda es, sin duda, tambi\u00e9n una forma de pensamiento cient\u00edfico \u2014y su modo de elaborar una comprensi\u00f3n de uno mismo iluminada por la ciencia requiere asimismo un enfoque cient\u00edfico para tratar los conocimientos cient\u00edficos relevantes para el mundo vivido o para hacer frente a los cambios pol\u00edticos invasivos\u2014. Sin embargo, ser\u00eda f\u00e1cil confundir este papel particular de la filosof\u00eda con la ciencia en general, ya que la actividad cient\u00edfica se desarroll\u00f3 en gran parte en el marco institucional de la filosof\u00eda hasta que surgi\u00f3 la ciencia natural moderna y adquiri\u00f3 su independencia.<\/p>\n\n\n\n
Pero, en mi opini\u00f3n, la filosof\u00eda se distingue como tal<\/em> por su modo de elaborar una comprensi\u00f3n general de uno mismo en relaci\u00f3n con todo lo que afecta al trasfondo de nuestro mundo vivido orientador.<\/p>\n\n\n\nEn este sentido, la filosof\u00eda no es s\u00f3lo una ciencia entre otras: articula nuestra comprensi\u00f3n de nosotros mismos respondiendo a los nuevos conocimientos y a las nuevas situaciones de la vida, en la medida en que estos perturban y ampl\u00edan nuestra comprensi\u00f3n anterior del mundo y de nosotros mismos.<\/p>\n\n\n\n
As\u00ed es como explico el inicio de la filosof\u00eda y, m\u00e1s ampliamente, la aparici\u00f3n de esas visiones del mundo axiales que caracterizo brevemente y comparo en el primer volumen de mi obra.<\/p>\n\n\n\n
Estas visiones del mundo pueden vincularse al intento de explicar las disonancias cognitivas que debieron surgir cuando la comprensi\u00f3n m\u00edtica del mundo y el pensamiento m\u00e1gico ya no pod\u00edan explicar las sofisticadas observaciones cosmol\u00f3gicas, los experimentos m\u00e9dicos o las consideraciones matem\u00e1ticas de las civilizaciones avanzadas de la Antig\u00fcedad. A lo largo de su historia, y sobre todo desde el advenimiento de la ciencia moderna, la filosof\u00eda ha respondido de manera similar al aumento de los conocimientos sobre los acontecimientos del mundo y, en un sentido m\u00e1s amplio, a los choques sufridos por nuestra comprensi\u00f3n de nosotros mismos.<\/p>\n\n\n\n La tarea p\u00fablica de la filosof\u00eda es elucidar y mejorar reflexivamente la comprensi\u00f3n cotidiana del mundo y de nosotros mismos.<\/p>J\u00fcrgen Habermas<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\nPero m\u00e1s all\u00e1 de su funci\u00f3n interpretativa, \u00bfno tiene la filosof\u00eda tambi\u00e9n verdaderos objetos cient\u00edficos y no produce sus propios conocimientos?<\/h3>\n\n\n\n S\u00ed, en este sentido, el campo de investigaci\u00f3n propio de la filosof\u00eda comprende naturalmente las condiciones de la percepci\u00f3n y de todo conocimiento posible en general, as\u00ed como el an\u00e1lisis de las condiciones de la acci\u00f3n y de la comprensi\u00f3n ling\u00fc\u00edstica.<\/p>\n\n\n\n
Sin embargo, su verdadero tema es m\u00e1s general: una elucidaci\u00f3n guiada met\u00f3dicamente de la comprensi\u00f3n general del mundo y de nosotros mismos, en la que nosotros y nuestros contempor\u00e1neos debemos apoyarnos siempre para orientarnos en el mundo vivido. La filosof\u00eda estudia generalmente la socializaci\u00f3n comunicativa de los sujetos capaces de actuar como condiciones de posibilidad de la comprensi\u00f3n de s\u00ed mismo y del mundo propio del mundo vivido. Pero una historia de la filosof\u00eda tambi\u00e9n debe abordar los cambios que su papel sufre dentro de su propia sociedad. Su funci\u00f3n m\u00e1s manifiesta es aportar contribuciones cr\u00edticas a la legitimaci\u00f3n de la forma respectiva de poder pol\u00edtico. En nuestras sociedades occidentales modernas, sigue siendo una voz influyente en los debates sobre cuestiones constitucionales fundamentales.<\/p>\n\n\n\n
El libro vincula el poder de la raz\u00f3n moderna con el desarrollo de las primeras religiones y las visiones antiguas del mundo.<\/h3>\n\n\n\n A primera vista, puede parecer sorprendente que haga del discurso sobre la fe y el saber el tema de una historia de la filosof\u00eda occidental. Pero hay varias razones para ello. Karl Jaspers me convenci\u00f3 en primer lugar cuando sostuvo que la filosof\u00eda occidental pertenece a las visiones del mundo que surgieron durante lo que \u00e9l denomina la \u00abedad axial\u00bb (Achsenzeit<\/em>), es decir, hacia mediados del primer milenio antes de nuestra era, en el marco de las cinco o seis civilizaciones m\u00e1s avanzadas de la \u00e9poca.<\/p>\n\n\n\nPor eso, antes de presentar la historia de la filosof\u00eda en sentido estricto, propuse primero una breve comparaci\u00f3n de los or\u00edgenes del juda\u00edsmo, el budismo, el confucianismo y el tao\u00edsmo, as\u00ed como de la filosof\u00eda griega cl\u00e1sica hasta Plat\u00f3n. Por un lado, esto al menos pone en perspectiva la historia de la filosof\u00eda occidental. Porque, a pesar de los ambiciosos discursos interculturales suscitados por ocasiones particulares, seguimos careciendo de una comparaci\u00f3n suficientemente sistem\u00e1tica de las trayectorias hist\u00f3ricas de las grandes tradiciones mencionadas, que se extienden hasta los discursos pol\u00edticos contempor\u00e1neos. Los intereses conflictivos y las amenazas potenciales son una cosa. Pero las justificaciones que se les aportan constituyen la \u00fanica moneda con la que los problemas acuciantes que deben negociarse en una sociedad mundial econ\u00f3micamente integrada pueden resolverse de manera cooperativa.<\/p>\n\n\n\n
En nuestro contexto, el examen de la era axial nos recuerda adem\u00e1s que la filosof\u00eda occidental moderna tambi\u00e9n surge de la combinaci\u00f3n de dos visiones del mundo axiales con estructuras muy opuestas. <\/p>\n\n\n\n
La combinaci\u00f3n del platonismo y las ense\u00f1anzas del cristianismo primitivo, que tuvo lugar bajo el Imperio romano, influy\u00f3 en la filosof\u00eda occidental durante mil quinientos a\u00f1os. Me interesan especialmente las consecuencias decisivas que tuvo el legado b\u00edblico al determinar el curso del desarrollo. Por un lado, molde\u00f3 los supuestos ontol\u00f3gicos de la ciencia natural moderna a trav\u00e9s del nominalismo; por otro, determin\u00f3 la historia del derecho natural europeo a trav\u00e9s de la recepci\u00f3n del derecho romano.<\/p>\n\n\n\n
Hoy, considero especialmente importante recordar c\u00f3mo el desarrollo hacia el derecho natural racional moderno, acelerado por las guerras de religi\u00f3n, ya condujo a la idea kantiana de una \u00abcondici\u00f3n general del derecho\u00bb (allgemeiner Rechtszustand<\/em>) vinculante para todos los Estados. Seg\u00fan esta idea, un sistema de leyes universales y estrictamente vinculantes, v\u00e1lido a escala mundial, deber\u00eda garantizar que los ciudadanos de todos los pa\u00edses disfruten, en principio, de los mismos derechos individuales. El concepto actual de derechos humanos refleja los principios de la teor\u00eda moral de Kant: la universalidad, el car\u00e1cter individualista y la validez vinculante de las normas justificadas.<\/p>\n\n\n\nSin embargo, el contexto hist\u00f3rico, pol\u00edtico y social en el que esta idea abstracta puede hacerse realidad fue tomado en serio por primera vez por Hegel y los grandes pensadores que le sucedieron, aunque en un sentido profundamente cr\u00edtico. Feuerbach, Marx, Kierkegaard y los pragmatistas estadounidenses fueron los primeros en comprometerse simult\u00e1neamente con Kant y<\/em> Hegel y su legado religioso, preparando as\u00ed el terreno para la filosof\u00eda contempor\u00e1nea.<\/p>\n\n\n\nNunca he cre\u00eddo en la idea ingenua del fin de la historia.\u00a0<\/p>J\u00fcrgen Habermas<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n\u00bfPero no surgieron enfoques filos\u00f3ficos totalmente diferentes a ra\u00edz de Hume?<\/h3>\n\n\n\n Por supuesto. Y por eso, por cierto, mi construcci\u00f3n de la historia de la filosof\u00eda se basa en el debate entre Kant y Hume. <\/p>\n\n\n\n
El resultado de este debate determina tambi\u00e9n la forma en que se entiende la tarea de la filosof\u00eda en general y el tipo de filosof\u00eda que se desea practicar.<\/p>\n\n\n\n
\u00bfEs la filosof\u00eda una ciencia particular \u2014una de las muchas disciplinas que utiliza sus herramientas de an\u00e1lisis conceptual para estudiar su propio objeto claramente delimitado\u2014?. \u00bfO bien, m\u00e1s que una ciencia en sentido estricto, no es su funci\u00f3n esencialmente la de un int\u00e9rprete que se esfuerza por elucidar met\u00f3dicamente la comprensi\u00f3n de uno mismo y del mundo en un momento dado a la luz de lo que se conoce del mundo?<\/p>\n\n\n\n
Con Hume y Kant, estas dos v\u00edas de la filosof\u00eda moderna no divergen, naturalmente, de forma tan clara como para que los pensadores puedan asignarse siempre f\u00e1cilmente a una u otra \u2014y ciertamente no tan claramente como para que ambas partes no aprendan constantemente unas de otras. No obstante, es posible distinguir una comprensi\u00f3n estrecha, cient\u00edficamente limitada, de la pretensi\u00f3n interpretativa m\u00e1s amplia de un discurso de la modernidad. Este \u00faltimo sigue la l\u00ednea trazada por el idealismo alem\u00e1n. Independientemente de los intercambios entre estas dos corrientes, esta distinci\u00f3n puede hacerse sin juicio de valor. En su propio trabajo, sin embargo, se tiende a alinearse con uno u otro lado.<\/p>\n\n\n\n
Su cr\u00edtica de la \u00abracionalidad cient\u00edfica\u00bb, formulada a finales de la d\u00e9cada de 1960, la presenta como una ideolog\u00eda que legitima las sociedades capitalistas al reducir la racionalidad a la resoluci\u00f3n de problemas, la pol\u00edtica a la administraci\u00f3n y el cambio social a la eficacia. En su libro, el cientificismo funciona como una respuesta a la p\u00e9rdida de la seguridad metaf\u00edsica, comparable al literalismo de los cristianos fundamentalistas. Por otro lado, el falibilismo, como concepto claramente cient\u00edfico, define un n\u00facleo esencial de su enfoque. \u00bfC\u00f3mo describir\u00eda su actitud hacia el conocimiento y la ciencia? \u00bfHa cambiado esta actitud?<\/h3>\n\n\n\n Nunca he criticado la racionalidad cient\u00edfica como tal. La filosof\u00eda tambi\u00e9n debe hacer uso de esta racionalidad. Tanto ayer como hoy, mis reservas nunca se han dirigido contra el esclarecimiento cient\u00edfico \u2014y mucho menos contra las ciencias en s\u00ed mismas\u2014, sino contra el \u00abcientificismo\u00bb (Szientismus<\/em>), que busca construir una \u00abvisi\u00f3n del mundo\u00bb sobre la base de los resultados de sentido com\u00fan de las diversas ciencias.<\/p>\n\n\n\nEsta tendencia era m\u00e1s evidente en el positivismo l\u00f3gico del C\u00edrculo de Viena, que volvi\u00f3 a cobrar influencia tras la Segunda Guerra Mundial gracias a los conocidos emigrados en Estados Unidos. Independientemente de su importante labor filos\u00f3fica, es esta intenci\u00f3n la que siempre me ha parecido enga\u00f1osa. La idea de una \u00abcosmovisi\u00f3n cient\u00edfica\u00bb pasa por alto la necesidad de conectarse con una comprensi\u00f3n de uno mismo y del mundo que la filosof\u00eda encuentra<\/em> siempre ya en el mundo vivido. Pues incluso en la alusi\u00f3n a la naturaleza hol\u00edstica de una \u00abimagen\u00bb del mundo en su conjunto contenida en el concepto de \u00abcosmovisi\u00f3n\u00bb, se refleja algo del car\u00e1cter de esa comprensi\u00f3n de fondo ya presente y encontrada en \u00abnuestro\u00bb mundo vivido \u2014que nunca es plenamente objetivable y a trav\u00e9s de la cual una persona se relaciona con algo en el mundo\u2014.<\/p>\n\n\n\nEl cientificismo no busca explicitar y, si es necesario, corregir el sentido com\u00fan como tal<\/em> mediante interpretaciones filos\u00f3ficas, sino sustituirlo por una visi\u00f3n del mundo construida cient\u00edficamente.<\/p>\n\n\n\nEn la d\u00e9cada de 1960, critiqu\u00e9 sobre todo las consecuencias pol\u00edticas de esta idea, a saber, la desposesi\u00f3n de los ciudadanos de los Estados democr\u00e1ticos por parte de pol\u00edticos que quer\u00edan utilizar tal adoctrinamiento para promover un r\u00e9gimen tecnocr\u00e1tico supuestamente inevitable. En la Am\u00e9rica de Elon Musk, esto vuelve a resultar familiar\u2026 <\/p>\n\n\n\n
En la concepci\u00f3n de su historia de la filosof\u00eda, \u00bfen qu\u00e9 medida le ha influido Theodor W. Adorno, quien supon\u00eda que el contenido teol\u00f3gico se transformar\u00eda y migrar\u00eda de alg\u00fan modo al \u00e1mbito de lo secular?<\/h3>\n\n\n\n Adorno se interesaba por las transformaciones que sufren los contenidos teol\u00f3gicos una vez que migran al \u00e1mbito secular y, es cierto, esta idea siempre me ha conmovido.<\/p>\n\n\n\n
Ya fue determinante para m\u00ed cuando explor\u00e9 la apropiaci\u00f3n de los motivos teol\u00f3gicos en este sentido transformador<\/em> en El discurso filos\u00f3fico de la modernidad<\/em>. En mi historia de la filosof\u00eda, sin embargo, quer\u00eda trazar las etapas por las que el desarrollo mencionado del derecho natural cristiano hacia el derecho natural racional moderno conduce a una justificaci\u00f3n discursiva de los derechos fundamentales y los derechos humanos. De este modo, la filosof\u00eda puede proporcionar una justificaci\u00f3n razonable de los principios constitucionales del Estado de derecho democr\u00e1tico frente al creciente potencial de extremismo de derecha actual. As\u00ed, la filosof\u00eda puede aportar al Estado constitucional un apoyo de un orden totalmente distinto al de la visi\u00f3n jur\u00eddica positivista, que, en definitiva, fundamenta la pretensi\u00f3n de validez de una constituci\u00f3n no en la fuerza de las buenas razones, sino \u00fanicamente en la expresi\u00f3n de la voluntad del legislador.<\/p>\n\n\n\nLa idea de que la historia del mundo fuera un matadero no es un hecho fundado en la naturaleza humana.<\/p>J\u00fcrgen Habermas<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\nAdorno no s\u00f3lo cre\u00eda que el mito ya conten\u00eda la Ilustraci\u00f3n; tambi\u00e9n parec\u00eda sugerir que la propia Ilustraci\u00f3n se asemeja a un mito. \u00bfEst\u00e1 de acuerdo?<\/h3>\n\n\n\n Adorno sigui\u00f3 a Horkheimer en esta l\u00ednea de pensamiento en la Dial\u00e9ctica de la raz\u00f3n<\/em>, y no fue hasta la Dial\u00e9ctica negativa<\/em> cuando esta fue sustituida por una interpretaci\u00f3n estrictamente adorniana. Peter Gordon lo ha explicado recientemente con gran claridad.<\/p>\n\n\n\nEl punto de partida de Adorno es la idea de que el todo es falso (das Ganze ist das Unwahre<\/em>). Pero entonces la dial\u00e9ctica negativa muestra c\u00f3mo, desde el interior de ese \u00abtodo falso\u00bb y en el resplandor de su violencia, podemos, no obstante, asegurarnos de retener fragmentos de felicidad. Aunque concebida en t\u00e9rminos totalmente seculares, la radicalidad de esta idea delata su origen teol\u00f3gico. He intentado explicar por qu\u00e9 no puedo seguir esta idea en mi larga conversaci\u00f3n con Stefan M\u00fcller-Doohm y Roman Yos, que acaba de publicarse en ingl\u00e9s.<\/p>\n\n\n\nMax Weber es bien conocido por su distinci\u00f3n entre hechos y valores, o entre ciencia y pol\u00edtica. Seg\u00fan Weber, la ciencia puede producir conocimientos universales, pero no puede crear sentido. El sentido s\u00f3lo puede surgir de la interpretaci\u00f3n de los hechos a trav\u00e9s de los valores. Si seguimos a Weber en esto, abandonamos el \u00e1mbito de la verdad universal y, al mismo tiempo, nos enfrentamos a \u00abvisiones del mundo racionalmente incompatibles\u00bb. A diferencia de Weber, usted no comparte la visi\u00f3n pesimista de la historia que se deriva de su argumento.<\/h3>\n\n\n\n La perspectiva de Max Weber es la de un soci\u00f3logo e historiador que ve la historia como un campo de batalla de sistemas de creencias rivales.<\/p>\n\n\n\n
Hoy, la propia historia corrobora esta perspectiva, como lo demuestran ejemplos evidentes como el renovado conflicto entre las potencias nucleares que son la India y Pakist\u00e1n. Por otra parte, Weber no tuvo que enfrentarse al contraejemplo que constituye el establecimiento de un orden internacional basado en los derechos humanos.<\/p>\n\n\n\n
El hecho de que las Naciones Unidas surgieran de los horrores de la Segunda Guerra Mundial puede explicar por qu\u00e9 este sistema jur\u00eddico es reconocido por 193 Estados. En nuestro contexto, sin embargo, lo interesante es el hecho general de que las normas pueden pretender tener primac\u00eda sobre los valores particulares de sus diversos destinatarios, siempre que la validez de dichas normas se base en su reconocimiento general. Dicho consentimiento puede basarse en compromisos y, por lo tanto, en el acuerdo contingente de intereses diferentes. Sin embargo, se trata de una base fr\u00e1gil, ya que los intereses pueden cambiar en cualquier momento. <\/p>\n\n\n\n
Por esta raz\u00f3n, la validez de las normas jur\u00eddicas debe basarse, en principio, en razones de peso que resulten convincentes para todos sus destinatarios. Max Weber no reconoce la racionalidad que las normas reconocidas pueden reivindicar frente a las simples orientaciones de valor.<\/p>\n\n\n\n
Por consiguiente, la cuesti\u00f3n de si ser\u00e1 posible domesticar el belicismo de las grandes potencias sigue siendo, por el momento, una cuesti\u00f3n pol\u00edtica abierta. La idea de que la historia del mundo fuera un matadero no es un hecho fundamentado en la naturaleza humana.<\/p>\n\n\n\n
Los or\u00edgenes de la teor\u00eda cr\u00edtica residen en el marxismo, el psicoan\u00e1lisis y la cr\u00edtica del poder, de la ideolog\u00eda y de la dominaci\u00f3n. Estas ideas est\u00e1n menos presentes en su libro, aunque hayan desempe\u00f1ado un papel fundamental en sus trabajos anteriores. \u00bfC\u00f3mo sit\u00faa este trabajo en relaci\u00f3n con la teor\u00eda cr\u00edtica en sentido amplio?<\/h3>\n\n\n\n En el prefacio de mi libro, tambi\u00e9n mencion\u00e9 el ensayo de 1937 de Horkheimer y Marcuse, \u00abFilosof\u00eda y teor\u00eda cr\u00edtica\u00bb (Philosophie und Kritische Theorie<\/em>), publicado en la Zeitschrift f\u00fcr Sozialforschung<\/em>, que puede considerarse el documento fundacional de la Teor\u00eda Cr\u00edtica. Sigo en deuda con esta fuente por las hip\u00f3tesis te\u00f3ricas sociales fundamentales que han constituido el trasfondo de mi historia de la filosof\u00eda tal y como he intentado esbozarla. <\/p>\n\n\n\nPero estas hip\u00f3tesis en s\u00ed mismas no son el tema del libro.<\/p>\n\n\n\n
Por otra parte, si me preguntan qu\u00e9 ha sido de la conexi\u00f3n con la tradici\u00f3n del marxismo occidental, recordar\u00e9 que la investigaci\u00f3n de la Teor\u00eda cr\u00edtica se centr\u00f3 desde sus inicios en explicar la estabilidad del capitalismo a pesar de todas sus crisis. Y en lo que respecta a mi implicaci\u00f3n en la pol\u00edtica cotidiana de Alemania Occidental, debo confesar que, como hombre de izquierdas, me preocupaba principalmente la lucha por liberalizar la mentalidad pol\u00edtica de una poblaci\u00f3n que, inicialmente, segu\u00eda profundamente apegada al r\u00e9gimen nazi.<\/p>\n\n\n\n
En cuanto al desarrollo capitalista, una transformaci\u00f3n revolucionaria del orden econ\u00f3mico liberal establecido desde el final de la Segunda Guerra Mundial ya no era, en cualquier caso, viable en las condiciones de la competencia sist\u00e9mica con el r\u00e9gimen sovi\u00e9tico. Desde el final de la Guerra Fr\u00eda, la presi\u00f3n para una reforma radical del r\u00e9gimen del neocapitalismo mundial s\u00f3lo podr\u00eda haber venido, en el mejor de los casos, desde el interior de las democracias capitalistas. A partir del per\u00edodo de la posguerra, mi propio inter\u00e9s se orient\u00f3 hacia las reformas del Estado del bienestar que, de haber sido lo suficientemente radicales, podr\u00edan haber cambiado las democracias capitalistas hasta hacerlas irreconocibles.<\/p>\n\n\n\n
Sin embargo, a la sombra de una superpotencia en declive, asistimos actualmente al surgimiento de nuevos frentes con la infiltraci\u00f3n de la extrema derecha en las democracias liberales, tanto a nivel nacional como mundial. En Estados Unidos, los grandes grupos medi\u00e1ticos parecen estar ali\u00e1ndose para establecer un r\u00e9gimen econ\u00f3mico libertario, autoritario y dirigido de forma tecnocr\u00e1tica. En la actualidad, nos conformar\u00edamos con que nuestras democracias capitalistas pudieran defenderse del populismo de derecha, pero, al parecer, ni siquiera eso es ya posible sin amplias reformas del capitalismo.<\/p>\n\n\n\nEl estado de \u00e1nimo intelectual se vuelve, en general, contra los propios motivos de la Ilustraci\u00f3n de los que el Occidente pol\u00edtico hab\u00eda sacado hasta ahora su fuerza.<\/p>J\u00fcrgen Habermas<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n\u00bfD\u00f3nde sit\u00faa usted su libro en su propio proceso de aprendizaje intelectual como fil\u00f3sofo, pensador pol\u00edtico e intelectual en la esfera p\u00fablica?<\/h3>\n\n\n\n La perseverancia que exige esta ocupaci\u00f3n en mi vejez ha creado cierta distancia entre m\u00ed y las teor\u00edas individuales a las que hab\u00eda contribuido anteriormente \u2014como las cuestiones fundamentales de la teor\u00eda social, la filosof\u00eda del lenguaje, la teor\u00eda moral y jur\u00eddica, y la teor\u00eda democr\u00e1tica\u2014. <\/p>\n\n\n\n
En este proceso, he tomado conciencia de lo que la filosof\u00eda en general puede \u2014y deber\u00eda\u2014 lograr.<\/p>\n\n\n\n
Por \u00faltimo, me ha resultado sorprendentemente interesante conocer las circunstancias dif\u00edciles y a menudo pol\u00edticamente complicadas en las que muchos de nuestros autores cl\u00e1sicos crearon sus obras, sobre todo en comparaci\u00f3n con las circunstancias relativamente sin obst\u00e1culos que yo he conocido desde el final de la guerra. Es sorprendente ver cu\u00e1ntos de ellos llevaron una segunda vida p\u00fablica marcada por las luchas \u2014adem\u00e1s de su vida como autores\u2014.<\/p>\n\n\n\n
Usted ha vivido una larga vida en la que ha sido testigo de la divisi\u00f3n de Alemania tras la Segunda Guerra Mundial, de su reunificaci\u00f3n y del fin de la Guerra Fr\u00eda, as\u00ed como de su ascenso al rango de primera potencia pol\u00edtico-econ\u00f3mica liberal del continente europeo. \u00bfPodr\u00eda haber imaginado los cambios actuales como una posibilidad en la d\u00e9cada de 1990, en una \u00e9poca en la que muchos abrazaban una filosof\u00eda de la historia que suger\u00eda el advenimiento de su fin?<\/h3>\n\n\n\n Nunca cre\u00ed en la idea ingenua del fin de la historia.<\/p>\n\n\n\n
Sin embargo, la abrupta ruptura actual con la historia del ascenso continuo de Alemania bajo la protecci\u00f3n de Estados Unidos me ha tomado por sorpresa. Para m\u00ed, sin embargo, esto no significa una ruptura con una \u00abfilosof\u00eda de la historia\u00bb en el sentido habitual en que se entiende \u2014el de una historia que progresar\u00eda hacia un objetivo\u2014.<\/p>\n\n\n\n
Al fin y al cabo, se trata de otra cuesti\u00f3n distinta a la que aborda este libro, que consiste en buscar el impulso de los procesos de aprendizaje alentadores en los que podemos apoyarnos, plenamente conscientes de las contingencias hist\u00f3ricas \u2014procesos de aprendizaje con los que ser\u00eda prudente intentar retomar el contacto hoy\u2014. La decisi\u00f3n de Trump de dar la espalda a la tradici\u00f3n pol\u00edtica de Occidente ha dejado, evidentemente, a Alemania, y a Europa en su conjunto, en una situaci\u00f3n bastante dif\u00edcil.<\/p>\n\n\n\nMe preocupaba la lucha por liberalizar la mentalidad pol\u00edtica de una poblaci\u00f3n que, en un principio, segu\u00eda profundamente apegada al r\u00e9gimen nazi.<\/p>J\u00fcrgen Habermas<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\nAl igual que en Estados Unidos, la democracia liberal en Alemania parece hoy asediada. Alternativa para Alemania (AfD) parece haber entrado en la corriente dominante, como lo demuestra recientemente la creciente voluntad de los Dem\u00f3cratas Cristianos de cooperar con ella, especialmente en materia de pol\u00edticas antiinmigraci\u00f3n. \u00bfLe sorprende este crecimiento de la AfD?<\/h3>\n\n\n\n S\u00ed, el crecimiento continuo de un partido cuyos dirigentes est\u00e1n tan estrechamente vinculados a ideas fascistas \u2014tan estrechamente que ni siquiera el partido de Marine Le Pen en Francia quiere tener nada que ver con ellos\u2014 es alarmante, sobre todo porque a\u00fan no hemos encontrado una explicaci\u00f3n plausible a su constante crecimiento.<\/p>\n\n\n\n
Si esta evoluci\u00f3n se debe, en esencia, a que muchos votantes se sienten abrumados por la complejidad de los problemas a los que se enfrentan los gobiernos nacionales, lo que les lleva a buscar soluciones sencillas en marcos nacionales familiares, entonces no veo una salida pol\u00edticamente defendible a la situaci\u00f3n en la que nos encontramos.<\/p>\n\n\n\n
Tras la deserci\u00f3n de Estados Unidos y la desintegraci\u00f3n pol\u00edtica de Occidente, la Uni\u00f3n Europea no tiene m\u00e1s remedio que cambiar de rumbo respecto a su t\u00edmida pol\u00edtica del statu quo<\/em> y desarrollar una capacidad de actuar colectivamente<\/em> en la pol\u00edtica mundial. En primer lugar, la urgente necesidad de desarrollar una pol\u00edtica de defensa europea com\u00fan apunta hacia una integraci\u00f3n europea reforzada. En un mundo sumido en fracturas geopol\u00edticas, \u00bfc\u00f3mo podr\u00edan los Estados europeos \u2014incluso Alemania por s\u00ed sola\u2014 ser tomados en serio pol\u00edticamente de otro modo? Por otra parte, el nuevo canciller, Friedrich Merz, sigue viviendo en el mundo de Wolfgang Sch\u00e4uble y contin\u00faa considerando la cuesti\u00f3n europea \u00fanicamente desde la perspectiva de la pol\u00edtica econ\u00f3mica alemana.<\/p>\n\n\n\nAnte los cambios geopol\u00edticos mundiales, no creo que el nuevo Gobierno alem\u00e1n tenga la envergadura necesaria para hacer frente a los extraordinarios retos a los que se enfrenta.<\/p>\n\n\n\n
Y parece poco probable que Europa sea capaz de escapar de la vor\u00e1gine de la superpotencia en declive \u2014y de los riesgos asociados a ella\u2014.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"
El fil\u00f3sofo alem\u00e1n m\u00e1s traducido del mundo acaba de fallecer en Starnberg, en Baviera.<\/p>\n
Hoy publicamos la versi\u00f3n in\u00e9dita de una de sus \u00faltimas grandes entrevistas \u2014una defensa sin ilusiones de la Ilustraci\u00f3n y de Europa\u2014.<\/p>\n
In memoriam.<\/p>\n","protected":false},"author":1366,"featured_media":93513,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"templates\/post-interviews.php","format":"standard","meta":{"_acf_changed":true,"_trash_the_other_posts":false,"footnotes":""},"categories":[616],"tags":[],"geo":[177],"class_list":["post-93521","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-in-memoriam","staff-daniel-steinmetz-jenkins","geo-europa"],"acf":{"open_in_webview":false,"accent":"default"},"yoast_head":"\n
J\u00fcrgen Habermas (1929-2026): el \u00faltimo fil\u00f3sofo de la modernidad - El Grand Continent<\/title>\n \n \n \n \n \n \n \n \n \n \n \n\t \n\t \n\t \n \n \n \n \n\t \n\t \n\t \n